Home Religioso ¿Realmente consigue novio San Antonio? ¿Sirve rezarle a San Antonio para conseguir...

¿Realmente consigue novio San Antonio? ¿Sirve rezarle a San Antonio para conseguir el amor?

El día de San Valentín está a la vuelta de la esquina, y cuando se trata de conseguir pareja, no se recurre precisamente a San Valentín, se recurre a San Antonio de Padua. Pero te voy a explicar un poco de cómo funciona esto de las novenas, si dan o no resultados y si es necesario esconderle el niño a San Antonio o voltearlo de cabeza hasta que te consiga el milagrito.

Sabemos que Dios por medio de su gracia y misericordia, escucha nuestras plegarias y nos ayuda con nuestros problemas y necesidades. Como bien dicen “No se mueve la hoja de un árbol sin la voluntad de Dios” ¿Pero cómo es que funciona la intercesión de la virgen o de los santos si se puede recurrir directamente Dios?

Bueno, vamos a ponerlo de esta forma ¿alguna vez has pedido a Dios que te ayude con alguna situación y de repente se te atraviesa en el camino una personas que te ayuda a salir de tu apuro? No vino directamente Dios a resolverte el problema, pero si envió a un intercesor para que por medio de el solucionaras tu problema.

Así de esta forma podemos recurrir a nuestros intercesores celestiales, ya sea un santo por el que sientas admiración o devoción, o bien por nuestra Santa Madre la virgen María.

San Antonio es bien conocido por ayudar a encontrar pareja, en la tradición popular es muy común escuchar que le debes de prender una veladora y ponerlo de cabeza, esconderle al niño Dios que carga en brazos hasta que te consiga novio, novia, marido o esposa ¿realmente crees que chantajear a la imagen de un santo secuestrándole a su niño o torturándolo teniéndolo de cabeza hará más efectivo el miagro?

Definitivamente ¡No! Lo que hará efectiva tu petición será tu fe, recordemos el versículo de Marcos 5:34 “Hija, tu fe te ha sanado[a],” le dijo Jesús; “vete en paz y queda sana de tu aflicción.”

Tu fe es lo que te abrirá la puerta a tu deseo, siempre y cuando sea para tu bien. Es aquí donde entra la protección divina. Hay veces que creemos que sabemos que es lo correcto para nosotros y deseamos que las cosas sucedan rápido y en el momento justo en que lo deseamos, pero muchas de nuestras peticiones tal vez no sean lo mejor en el momento en que estamos viviendo.

Te lo voy a poner así. Imagina que vienes manejando tu auto, vas subiendo una montaña en un estrecho camino donde apenas caben dos autos, uno en cada sentido. Frente a ti viene otro auto que va  a vuelta de rueda y tu desesperado quieres rebasar. Al ser una montaña lo que subes, la mayor parte del tramo de la carretera son curvas, quieres rebasar pero no alcanzas a ver si viene otro auto en el sentido contrario a ti. Tú no alcanzas a ver, pero alguien que estuviera sobre la cima de la montaña, alcanzaría perfectamente a ver que si te atreves a intentar rebasar hay otro auto en sentido contrario con el que chocarías.

Así funciona, Dios nos da el libre albedrio, tu sabes que rebasar en una circunstancia así es peligroso, pero al final es tu decisión, Dios tiene una visión digamos panorámica de nuestras vidas, y sabe que es mejor para nosotros y nos trata de guiar por el buen camino, pero al final es tu decisión la que va a marcar tu futuro.

Te explico esto para que entiendas que no se trata de cumplir caprichos, hacer una novena no garantiza de forma mágica que tu situación o deseo sean satisfechos. Lo que hace bien a tu alma, lo que es para ti, para tu vocación, para tu camino a la santidad es lo que se te acercará, claro si dejas que la gracia actué.

¿San Antonio me va a conseguir novio? ¿Va a regresar al amor de mi vida si le rezo una novena? ¿Finalmente aparecerá mi príncipe azul?

Ese príncipe aparecerá si es el tiempo propicio para que aparezca. Te comparto que hoy que volteo atrás en mi vida, me doy cuenta de por qué mi “príncipe azul” tardo tanto en aparecer. Yo no estaba lista ni madura para una relación a largo plazo, Dios puso en mi camino piedritas, amores, vivencias que me hicieron madurar para cuando la persona correcta apareciera tuviera yo la capacidad de mantener una relación sana y duradera.

Mucho pedí porque un antiguo amor regresara, creía en ese momento que era la persona perfecta para mí y que no encontraría de nuevo a alguien así. Hoy volteo al pasado y le doy gracias a Dios de que esa relación no se concretó. Dios tenía reservada a una persona mucho mejor para mí, era solo que yo no estaba lista para recibirle.

El amor llega cuando tiene que llegar, no es algo que se pueda manipular, y si lo haces sufrirás las consecuencias de no saber esperar a que la gracia de Dios actué, espera a que llegue lo que es mejor para ti. Yo cuando pedía en oración por una pareja siempre le decía a Dios: Diosito mándame lo que yo necesito, la persona correcta para mí, no te voy a decir lo que quiero, porque lo que he buscado nunca me ha funcionado en cuestiones del amor. Mejor mándame lo que necesito.

Hoy te comparto que tengo un marido maravilloso, con el que camino de la mano por esta vida. Cuando lo veo siempre pienso ¡valió la pena la espera!

Aquí te comparto la novena a San Antonio ¿es milagrosa? ¡Si es! Tan milagrosa como tu fe ¡Por favor, no vayas a poner de cabeza a San Antonio! Solo ponte de rodillas en la privacidad de un templo o tu habitación y desde el fondo de tu corazón, pídele que interceda para que llegue a ti lo que necesitas, lo que es mejor para ti, y que si no es el momento propicio pídele una señal de que tu plegaria está siendo escuchada y que tendrá solución en el momento adecuado…

 

¡Deja tus comentarios! No encanta leerlos

Escrito por Laura Muller, redacción Radio Claret América.

Novena a San Antonio click aquí

google-site-verification: google280ca0eeb565a7e1.html
A %d blogueros les gusta esto: