Home México Son cinco meses de #Ayotzinapa y la #narcocrisis persiste

Normalistas y padres contra ejercitoLA RAYA DEL TIGRE

Cero y van cinco meses de la tragedia de Iguala, sin un resultado convincente de las investigaciones. La narcocrisis persiste y el gobierno federal no logra disipar la tensión generada por los acontecimientos; incluso, resurge la amenaza de un conflicto social mayor en Guerrero y región circunvecina, debido a los hechos de violencia registrados la noche del martes en las inmediaciones del aeropuerto de Acapulco, donde se enfrentaron agentes de la Gendarmería Nacional y profesores de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación del estado de Guerrero (CETEG).

La muerte de un profesor y la detención de más de cien de ellos, en algunos casos con el uso de la fuerza bruta, volvió a incendiar el ambiente en municipios de Guerrero y zonas de Michoacán, Oaxaca y Veracruz. También en el Distrito Federal, la caja de resonancia del país, se registraron bloqueos en importantes arterias durante la misma noche del martes, en protesta por la represión violenta hacia los agremiados de la CETEG.

Para los profesores guerrerenses, el gobierno federal aplastó la libre manifestación ciudadana y niegan, además, haber provocado el enfrentamiento utilizando un autobús para atropellar policías cerca del aeropuerto de Acapulco, tal como se afirmó en versiones oficiales. Según los maestros, se trató de un incidente provocado desde el interior de las corporaciones federales para justificar las detenciones con saña.

Este incidente añade mayor animosidad entre amplios sectores sociales -no sólo estudiantes y maestros- con el gobierno federal y ciertas instancias de los estados y municipios, justamente cuando se están cumpliendo cinco meses de los trágicos sucesos en Iguala, donde perdieron la vida estudiantes y civiles, además de la desaparición de los 43 alumnos de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa, acerca de cuyo paradero el gobierno ha intentado posicionar, sin éxito, la versión de que fueron ejecutados y calcinados, lo que no conforma ni a los padres de los jóvenes ni a una sociedad cansada de la inseguridad y las violaciones a los derechos humanos por parte de instancias ligadas a las instituciones.

En todo este tiempo, la Procuraduría General de la República se ha sostenido en “la verdad histórica” de que los 43 fueron incinerados en el basurero de Cocula, Guerrero, la misma noche del 26 de septiembre. También afirma que los autores materiales del “múltiple homicidio” se encuentran detenidos; o sea, algunos sicarios de los cárteles “guerreros unidos” y de “los rojos”, junto con elementos de las policías municipales de Iguala y Cocula. Además, esta dependencia asegura que con la detención del exalcalde de Iguala, José Luis Abarca, y de su esposa María de los Ángeles Pineda debe cerrarse el caso, porque son los únicos autores intelectuales de la tragedia y ya no se requiere buscar otros.

Es decir, para la PGR, el caso Ayotzinapa es un asunto concluido, que culmina con la “justa aplicación de la ley” a cada uno de los responsables. Tiene urgencia la PGR de “superar” este lamentable hecho que ha mantenido una atmósfera convulsa no sólo en México, sino ha tocado segmentos sensibles de la comunidad internacional.

Lo malo para la PGR es que su teoría de la incineración, de por sí cuestionada, se acabó de derrumbar ante los argumentos científicos del equipo de forenses argentinos que desde el inicio investigan esos hechos, así como debido a las dudas de especialistas de la UNAM y de instituciones internacionales.

Por otra parte, los detenidos han ido confesando que fueron torturados para contar la versión oficial y aparecer en los videos fantasiosos que presentó Jesús Murillo Karam ante los medios de comunicación; en cuanto a los Abarca se sabe, con absoluta certeza, que no fueron el último eslabón de la cadena de las autoridades que por acción u omisión participaron en esta tragedia.

El caso Ayotzinapa no está resuelto y, lejos de eso, aún puede complicarse. El malestar persiste, agravado por enfrentamientos como el de antier, y los ojos del mundo siguen atentos a cada uno de los pasos que está dando el gobierno federal para aclarar tanta oscuridad. Como desde aquella noche del 26 de septiembre, el gobierno mexicano sigue dando tumbos en ese inmenso laberinto del engaño, sin poder encontrar la salida, y eso afecta todos los ámbitos de la vida nacional.

COLMILLOS Y GARRAS

A DIFERENCIA DE lo que ocurre en otros estados, en Durango es por completo inexistente la frase de “ya sé que no aplauden”, porque aquí, a quienes asisten a los eventos del presidente Enrique Peña Nieto, no se necesita exigirles o presionarlos para estar allí y aplaudir… AVANZA LA ORGANIZACIÓN del próximo Festival Ricardo Castro con sus más de 100 eventos que tendrán verificativo a lo largo de dos semanas próximamente. Por cierto, este festival organizado por el Instituto Municipal de Arte y Cultura es uno de los más austeros, si se toma en cuenta que el solo concierto de Miguel Bosé, en el Festival Revueltas, en octubre pasado, costó casi el doble de la totalidad de eventos contratados para el Ricardo Castro… LLAMÓ LA ATENCIÓN ayer en la reunión plenaria de la Conferencia Nacional de Gobernadores la presencia del ex gobernador Ismael Hernández Deras, quien se había alejado de la vida pública en Durango desde hace un año.

Twitter @rubencardenas10

google-site-verification: google280ca0eeb565a7e1.html
A %d blogueros les gusta esto: