Home Programación Hablando con el Padre Marco e invitados Encuentro Nacional con líderes Guanajuatenses Chicago IL 2015

Mensaje escrito del Padre Marco Cárdenas para el Encuentro Nacional con líderes Guanajuatenses convocado por el Instituto Estatal Migrante de Guanajuato y sus familias.

Agradecimiento

Los  10 millones de mexicanos indocumentados y más de 25 millones de de personas de descendencia mexicana que vivimos en este país, Estados Unidos de Norteamérica. No, dejamos México  por gusto ni por aventura, como lo Expreso el  ex presidente prisita Adolfo Ruiz Cortinas  en 1954 a un reportero del New York Times.

Dejamos nuestro país  y continuamos dejándolo por la pobreza, la miseria, la violencia  y la falta de oportunidades que se nos han negado y continúan negándosenos a una inmensa mayoría de mexicanos.

La experiencia de emigrar  no tan solo es difícil, es muy dolorosa, para quienes nos ausentamos y para nuestros seres queridos  que  allá se quedan.

Emigrar, es como cuando a un árbol le cortan el tallo  y mutilado es replantado en una tierra extraña donde  no tan solo tiene que retoñar, sino echar raíces y dar fruto.

Y los Mexicanos que hemos emigrado, lo hemos hecho bastante bien ya que  lavando platos, trapeando pisos, barriendo  y haciendo los peores trabajos que los norteamericanos miran con desdén nosotros los realizamos generando una de las fuentes de divisas más importante  para México.

Y estas divisas si van directamente  a nuestro pueblo Mexicano a cambio de nosotros no recibir absolutamente nada.

Porque el dinero del turismo y el que genera el petróleo  con frecuencia va a los bolsillos de unos cuantos.

A  este país hemos  llegado, no con la intención de  robarle ni de quitarle nada a nadie. Sino con el único y firme  propósito de ofrecer nuestros dos brazos, nuestra fuerza de trabajo. Que es lo único que poseemos.-

Y los mexicano que un día nos fuimos, salimos físicamente pero nuestros corazones permanecen, en esa bendita tierra, que nos vio nacer. Y a la cual todos añoramos regresar un día que las cosas se compongan  y que las autoridades nos tomen en cuenta y se sensibilicen de nuestro calvario.

Tristemente nos damos cuenta que las cosas no se han compuesto y por el contrario mucho  han empeorado.

Actualmente los mexicanos constituimos el 64.9% de la población hispana, lo cual nos hace ser el grupo más grande de origen hispano residente aquí en los Estados Unidos.

Desafortunadamente únicamente menos de ¼ de los mexicanos aquí residiendo hemos podido obtener la ciudadanía estadounidense.

Un 27% de los mexicanos en  este país del primer mundo continuamos viviendo dentro de los límites de pobreza, a pesar de todo nuestro trabajo, esfuerzo y contribución a la economía de esta gran nación.

Un promedio de 700 mexicanos/as continua siendo forzados a dejar nuestro  México diariamente. Y más del 50% de la migración es de jóvenes y adolescentes.

La mayoría de  ellos personas provenientes del campo, quienes  no tienen oportunidades de trabajo y donde se están prácticamente muriendo de hambre, y emigran porque son despreciados por el influyentísimo, el nepotismo, el amiguismo y el compadrazgo de gobernantes.

Los jóvenes por naturaleza, cuestionan, son seres inconformes y cuando se revelan se les agrede y se les reprime porque es su naturaleza causar molestias diciendo la verdad. Y prefieren hacerlo a causar admiración diciendo mentiras, como es el caso de los 43 jóvenes estudiantes desaparecidos hace mas de 5 mese en Ayotzinapa.

Y es muy desconsolador ver jóvenes profesionales en nuestro México trabajando en aéreas muy distintas a sus propósitos e intereses por falta de oportunidades e indiferencia y negligencia de quienes podrían crear oportunidades para ellos. Y ver a tantos mediocres e ignorantes sin preparación ocupando puestos extraordinarios, simplemente por un nepotismo galopante existente donde ser  amigo del amigo o familiar de un corrupto político es el requisito.

Por lo tanto no deben extrañarnos,  sus  actitudes, ni actividades desesperantes, de estos jóvenes como querer ir a una ciudad capital a manifestar y denunciar.

Los levantamientos armados no son resultado de doctrinas marxistas, o de ideologías en boga.  Son resultado de la pobreza, el hambre, la corrupción y de los malos manejos de gobiernos corruptos e ignorantes.

Los represores deben reconocer que el problema debe de enfrentarse con un cambio político de justicia social, no con asesinatos, golpes, represiones brutalidad policiaca y desapariciones.

Y  que los jóvenes, son la conciencia más elevada de un país de ahí la reacción internacional de un mundo consiente. Ante los dolorosos  y vergonzosas hechos acontecidos en Iguala, México.

Nuestro México no es un país pobre, no es un país débil. México tiene recursos somos un país rico, lamentablemente tenemos un pueblo en la miseria y una aristocracia palaciega incapaz, ignorante, y mentirosa que nos ha ensenado a banalizar el mal, y lo hemos aprendido muy bien, ya no nos espanta, ni nos sorprende encontrar fosas llenas de cadáveres, saber que hay miles de desaparecidos, que los políticos le quitan el pan de la boca al hambriento, que saquean y venden al país y todo ha pasado a ser parte de nuestro vivir cotidiano.

Hay una banalización deliberada del mal, una trivialización de la corrupción, hemos aprendido a respirar un aire que se llama impunidad, y a vivir en una tremenda descomposición social.

Urge erradicar el autoritarismo, el caciquismo, el tráfico de influencias, el nepotismo, la impunidad, la pobreza, la miseria y  la explotación.

Recordemos que los gobiernos son cambiantes, mutantes y no son propiedad de quienes los ostentan y quienes se olvidan de quienes les permitieron ser sus servidores públicos.

Y el destino nos presenta políticos, presos políticos y verdaderos líderes, pero  depende de nosotros los ciudadanos elegir  y decidir quién se va y quien se queda.

Las crisis se producen cuando prolongamos lo viejo, no lo dejamos morir, y a lo nuevo no le permitimos nacer. Es tiempo de cambio y de exigencia total.

El cambio requiere de un esfuerzo  conjunto y lo más peligroso  en este  momento es la apatía y la indiferencia ante un pueblo que clama y exige justicia.

Evitemos nosotros los emigrantes mexicanos mostrarnos indiferentes ante estos hechos tan lamentables.

La misión más importante de todo ciudadano debe ser de luchar por vivir en paz y en armonía con todo su entorno.

Solidaricemos con nuestros hermanos ahora más que nunca ante esta situación  triste, dolorosa y vergonzosa.

Ya es tiempo de impedir que México continúe siendo un  país exportador de mano de obra barata, por irresponsabilidad de los que dirigen el sistema político.

Tenemos el potencial tanto físico como humano para convertirnos en un gran país de empleadores y no de desempleados, pero de empleos que dignifican al empleado, no empleados con salarios de hambre.

Todos nosotros siempre hemos cargado consigo, a lo largo de nuestra migración a este país, una enorme humanidad y también un gran compromiso, con nuestras familias, con nuestro país y siempre hemos tenido muy claro que México nunca nos ha fallado. Mas sin embargo  las malas políticas, y las pésimas  acciones  de las personas que las ejecutan por allá si no han fallado, enormemente.

Ahora más que nunca los migrantes necesitamos enlazar las resistencias y  unir esfuerzos para llegar a una organización nacional y  lograr en nuestro México un cambio político social, dentro de un marco pacifico y civil.

Oración

Señor arranca de raíz la lepra de nuestros corazones.

Danos fuerza para  sobrellevar  las penas y las alegrías de la vida;

mantener nuestro espíritu muy por encima de las pequeñeces

humanas,y  Cuando te pidamos fuerza, danos desafíos para vencer

Cuando te pidamos sabiduría, danos retos para resolver

Cuando te pidamos prosperidad, danos músculos para trabajar.

Cuando te pidamos amor, danos personas a quien ayudar.

Cuando te pidamos favores, brindanos oportunidades.

En el sexto día de la Creación Universal, tu nos llamaste a ser participes y co-autores del universo, y a ser responsables de nuestras vidas y de este  mundo en que vivimos. 

Por ello continua ayudandonos a comprender que:

La vida esta llena de entusiasmo para ver hacia adelante,

de problemas para mantenernos fuertes;

de penas para mantenernos humanos;

de esperanza para mantener nuestra felicidad;

de fracasos para mantener nuestra humildad;

de éxitos para mantenernos anhelantes.

Y de decisiones para hacer que el día de hoy, sea mejor que el día de ayer.

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