Home México ¿Y con qué cara regresará Peña Nieto?

Por Rúben Cárdenas

Conforme transcurren las horas y mayor información y análisis de expertos fluyen sobre la segunda insólita fuga de Joaquín Guzmán Loera “el chapo”, más se profundiza la crisis del gobierno federal y del presidente mismo, quien sigue sin entender que, entre más retrase las renuncias de algunos de sus funcionarios, como medida inicial, así aumentarán los señalamientos en su contra, lo cual significa más desgaste a la escasa credibilidad que le queda.

Por ahora, Enrique Peña Nieto mantiene invariable su agenda en la gira que realiza por Francia; se limitó a mandar de regreso a Miguel Ángel Osorio Chong, secretario de Gobernación, para que revise el caso; sin embargo, por lo que se ha visto, ninguno de los dos, ni alguien más del gabinete, tiene idea de cómo zanjar tan serio conflicto, cuyos alcances rebasan las fronteras nacionales. Acerca de las versiones -algunas muy fantasiosas y otras con cierto sustento- que el pueblo se ha dado vuelo en comentar, sobresale aquella de que el gobierno no está muy sorprendido con la “fuga del siglo” porque es parte de ella; cierto o falso, el problema está allí y ha provocado un estremecimiento en las estructuras institucionales del país; lo peor para el gobierno es que aquí no se le puede apostar al olvido o a las promesas de recaptura como solución a la crisis.

Siguen en París, mientras tanto, los titulares de la Secretarías de la Defensa Nacional y de Marina, pilares en el gabinete de seguridad nacional, el cual ya debería tener instrumentado un plan integral verdadero, no simulado, como el de la supuesta búsqueda de los estudiantes de Ayotzinapa, quienes todavía no aparecen.

Esta percepción social de una fuga asistida es el mayor “enemigo público” de Peña Nieto, aún más que la peligrosidad de “el chapo”. Sigue creciendo la teoría de que el prófugo tuvo la colaboración de distintas autoridades, más allá de las penitenciarias, para obtener nuevamente su libertad, lo cual deja muy mal parado al gobierno peñista, porque había establecido el compromiso de mantener muy bien custodiado a tan evasivo reo.

A estas alturas, no es sólo debilidad lo que exhibe el gobierno de Peña Nieto, sino una mayúscula incapacidad para siquiera tratar de amortiguar el colosal golpe; no es fácil comprender si acaso se habría arriesgado el gobierno a pactar el escape, porque sabía el costo tan alto que le podía significar. Ahora bien, nadie ignora sobre el inmenso poder corruptor del capo, pero este no le habría funcionado sin el aval de altas autoridades, a quienes debe pedirles cuentas el presidente, así como la sociedad debemos pedirle cuentas a él.

Sea por corrupción o sea por ineptitud, esta segunda evasión de la cárcel es imperdonable. Lo primero sobresale sobre lo segundo, pues sobran voces que han respaldado la imposibilidad de una fuga para quien está recluido en una fortaleza blindada, enrejada y reforzada con hormigón y concreto por arriba, por abajo, a los lados y a kilómetros a la redonda.

Total, que en todos los escenarios posibles, si sabía o no sabía, el caso es que Enrique Peña debe estarla pasando muy mal, porque no puede permanecer fuera para siempre -de hecho, le quedan dos días en Francia- y tendrá que dar la cara a los mexicanos, lo cual puede ser fácil en el primer gran error o el segundo, pero ahora, a tres años de yerros tan evidentes, hasta el más displicente sentiría vergüenza ante sus gobernados. Su “histórica visita” a Francia quedó minimizada, junto con los acuerdos comerciales o de desarrollo que se concreten; Peña Nieto volverá al país con el sello de la corrupción y la ineptitud en la frente.

Por tanto, en esta condición tan vulnerable, al presidente Peña le será todavía más difícil, de lo que ya era, mantenerse al frente de la responsabilidad conferida desde el pasado uno de diciembre del 2012. No les falta razón a quienes ven a Peña Nieto en el ocaso de su mandato, pese a que aún no cumple la mitad de su sexenio. Si las mediciones de las encuestadoras le otorgaban un posicionamiento del 35 por ciento hace tres meses, hoy debe andar mucho más abajo de ese raquítico porcentaje.

Es tiempo de cambio, aun cuando implique mover a los que están, a quienes sea necesario; nadie se conformará con esos treinta y cuatro detenidos del círculo inmediato; hace falta una limpieza a fondo de las instituciones porque, aunque no se quiera admitir, el despeñadero no puede estar tan lejos y eso a nadie conviene. Si toda crisis representa una oportunidad de cambio, no debe desperdiciarse esta que vivimos.

COLMILLOS Y GARRAS

TAN DECIDIDO ANDA el alcalde Esteban Villegas a que su nombre aparezca en las boletas electorales el año próximo, que invertirá 300 millones en obras diversas para las comunidades rurales de este municipio, donde las carencias nunca se acaban y requieren de constante apoyo. Por cierto, la población rural representa unos 27 mil votos…VÍA TELEFÓNICA, EL PRI realiza encuestas para medir el posicionamiento de algunos de sus perfiles, como Arturo Yáñez Cuéllar, Francisco Gamboa, Carlos Matuk, Miguel Ángel Olvera, principalmente, lo cual indica que los tiene en la mira como posibles candidatos para el 2016…AL MENOS AYER, no se había montado operativo especial alguno sobre la carretera Durango – Torreón ni en la Central Camionera o el Aeropuerto por la fuga de Joaquín “el chapo” Guzmán de la prisión.

Twitter @rubencardenas10

google-site-verification: google280ca0eeb565a7e1.html
A %d blogueros les gusta esto: