Home Durango La ciudadanía no tiene la culpa de las inundaciones

Las inundaciones en Durango y cualquier otra ciudad del país donde ocurran se deben principalmente a dos factores primordiales: la falta de obras de infraestructura hidráulica y la irregularidad de asentamientos que las administraciones municipales han permitido desde hace algunos años, pero no sólo por la acumulación de basura, como según lo aseguran las autoridades locales. Es decir, la ciudadanía debe colaborar en la protección del ambiente y mantener las alcantarillas limpias, pero no es responsable de las inundaciones que sufrimos por cada lluvia, incluso si es de mediana intensidad. Y es que, para no variar, en el fuerte aguacero del domingo anterior, una vez más distintas autoridades del Ayuntamiento local advirtieron que la basura acumulada en coladeras y alcantarillas propició las inundaciones, con daños al patrimonio de miles de familias en los cuatro puntos cardinales de Durango.
El propio titular de la Comisión del Agua en el Estado de Durango, Jesús León Cabrera, tuvo que reconocer que los diversos colectores de la ciudad fueron insuficientes para desahogar el alto volumen de agua que cayó esa noche, de unos 33 milímetros cúbicos, o sea, 33 litros por cada metro cuadrado en menos de media hora, una tormenta prominente, pero sin llegar a considerarse un fenómeno de gran consideración como para causar daños graves a una ciudad con la infraestructura hidráulica básica.
El director de CAED explicó que, tanto colectores como el resto de la infraestructura hidráulica trabajaron a su máxima capacidad, pero hubo varios puntos de colapso, se saturaron las líneas, lo que propició las inundaciones, por lo que no hubo más que esperar el desalojo natural de cada uno de los cárcamos.
Este escenario problemático en varios sectores urbanos fue entonces el resultado, precisamente, de la falta de capacidad en la infraestructura, ya que no cuenta con un sistema de drenaje profundo; además, desde hace por lo menos 25 años no se construyen los colectores necesarios que exige el ritmo de crecimiento de la capital, así como ha continuado la concesión de permisos para construir en sitios de inminente riesgo.
Paralelamente al reconocimiento del director de la CAED, la Dirección Municipal de Protección Civil informó que se colectaron 15 toneladas de basura durante las tareas de auxilio a la población civil, un volumen considerable y hasta grosero, pero todavía escaso como para provocar inundaciones de tal dimensión a lo largo y ancho de la mancha urbana, lugares que siempre se inundan y otros que apenas padecieron las inclemencias del domingo en sus viviendas y negocios. No debiera suceder, pero lo cierto es que una cantidad superior de basura se colecta cada fin de semana en el Parque Guadiana y nada sucede, además de las molestias naturales por esta práctica.
Si bien es cierto que la basura es un generador de contaminación y afecta el desagüe en el sistema de drenaje, no es la causa principal de estos problemas que han afectado a la ciudad por tantos años. Faltan, pues, a la verdad las autoridades que ven en esta nociva conducta ciudadana, el origen de todos los daños que padecemos cada vez que llueve.
De este modo, sin contar con la infraestructura hidráulica adecuada y, además, permitiendo la construcción de asentamientos en lugares proclives a estas afectaciones, las autoridades de los distintos niveles continuarán reaccionando en la medida de sus posibilidades – resolver sobre la marcha- cada vez que ocurra un fenómeno natural, lo cual es más que lamentable. Lo ideal es avanzar en la cultura de la prevención, pero es necesario invertir y, como este tipo de obras no se ven, no lucen, a veces las autoridades prefieren ceder la estafeta al siguiente. En esa inercia, ha ido creciendo el problema; no debemos esperar a que ocurra una tragedia para iniciar la construcción de lo que tanta falta hace. Estamos a tiempo.
LOS DIRIGENTES DEL PRI, Manuel Herrera Ruiz y Arturo Yáñez Cuéllar andan visitando diversos municipios del estado, con el propósito de calmar los ánimos de quienes aspiran a ser alcaldes y diputados locales; tratan de conminarlos a sujetarse a las reglas del tricolor y a respetar formas y tiempos. Hasta hoy, han estado en Gómez Palacio, Lerdo, Santiago Papasquiaro y cuando menos dos municipios más. Veremos muy pronto si algunos harán caso a sus recomendaciones… NO ES SEGURA la supercarretera Durango-Mazatlán y menos de noche; no han trascendido asaltos de maleantes, pero sí percances debido a los muchos y enormes baches. Este lunes por la noche, una familia de duranguenses avecindados en Estados Unidos se accidentó y de milagro no pasó algo peor, al caer el vehículo en un profundo hoyanco. Dos llantas salieron volando, con todo y rines… POR CIERTO, HASTA hoy no han podido encontrar a las autoridades de Caminos y Puentes Federales a fin de que les paguen los daños causados, ya que se trata de una carretera de cuota y, por tanto, hay seguro para el viajero. Quienes viajan por ahí insisten que los baches son frecuentes únicamente del lado del estado de Durango, algo que no puede ser circunstancial, sino que amerita una atención urgente y responsable.
Twitter @rubencardenas10

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