Home Durango Informe de omisiones, no de rendición de cuentas

Sin lugar a dudas, la mayoría de los mexicanos se quedó con más preguntas que respuestas acerca del tercer informe de gobierno que Enrique Peña Nieto rindió ante el Congreso la tarde del martes; por cierto, en la persona del secretario de Gobernación, porque su jefe no quiso encarar a los diputados, un error táctico muy serio. Se trató de un mensaje lleno de cifras optimistas y logros alcanzados, pero muy escueto en temas que indudablemente son parte de una realidad que el presidente quiso eludir.

En términos de opinión pública, no le fue bien a Peña Nieto durante este evento anual donde suele ser más importante el protocolo que el contenido del legajo; tampoco acumuló muchos puntos frente a los gobernados con el mensaje que pronunció el miércoles en red nacional, aunque presencialmente lo hizo ante un público domesticado, entusiasta y aplaudidor.

Los principales temas de la agenda política, económica y social del país no fueron parte del informe; si acaso, #EPN los abordó de una manera superficial, por lo que pareció más bien un discurso de omisiones y no de rendición de cuentas a los mexicanos.

Respuestas a escándalos como Ayotzinapa, Tlatlaya, Apatzingán, así como otros relacionados con la flagrante violación de los derechos humanos, quedaron en el aire. No se detuvo en la corrupción, la violencia o el severo deterioro económico de las familias, temas ineludibles que prefirió ignorar o dedicarles unos minutos, sin ahondar en ellos. Peña Nieto los mencionó casi circunstancialmente, en unas cuantas líneas, no por olvido, sino porque es evidente que no tiene soluciones a los principales problemas del país.

Ninguna explicación dio el presidente a la falta de cumplimiento de la mayoría de sus promesas y compromisos establecidos con la ciudadanía al inicio de su mandato, en el 2012. Tampoco se refirió a la falta de apoyo ciudadano y los problemas inherentes a la entrada en vigor de cada una de las reformas estructurales, ni admitió las fallidas estrategias de su gobierno para combatir la pobreza, como ocurrió con la Cruzada Nacional Contra el Hambre, que en lugar de contribuir a una disminución del número de pobres, hizo aumentar esta cifra en dos millones más en este lapso del sexenio peñista.

En su afán por dar a conocer algo nuevo a los ciudadanos, Peña Nieto recicló parte de sus compromisos incumplidos y los colocó en un nuevo decálogo, pero eso en nada garantiza que ahora sí se conviertan de promesas a realidades.

Por un lado, el presidente logró uno de sus objetivos: no enfrentar la posibilidad del estallido de la protesta ciudadana, temor que lo ha confinado a permanecer prácticamente rodeado de audiencias amistosas en eventos muy controlados, jamás abiertos al público y, por otro lado, no pudo convencer a la sociedad de que México esté viviendo buenos tiempos y transite por una ruta confiable hacia el futuro.

Si a tres años de haber asumido el Poder Ejecutivo no ha podido convertirse en una figura de verdadero liderazgo y su gobierno sigue dando tumbos ¿Qué le espera a Peña Nieto en la segunda mitad de su mandato? O más bien ¿que nos espera como sociedad con un presidente que no admite ni corrige sus errores? Son los tres primeros años de un sexenio extraviado, sin resultados visibles y con una población mayoritaria inconforme, irritada y cansada de las simulaciones de siempre. En pocas palabras, ni siquiera llegó a confesión el tercer informe de gobierno de Enrique Peña Nieto, lamentablemente.

COLMILLOS Y GARRAS

QUE REGAÑARON EN el Partido Acción Nacional a la regidora Gina Campuzano por reconocer ciertos logros del alcalde Esteban Villegas, y ella no tuvo más que enojarse con quienes difundieron sus declaraciones. Según algunos usuarios de Facebook, la regidora Campuzano fue asistente a un “babyshower” de la esposa de Villegas Villarreal recientemente, lo cual da una idea de su cercanía con el alcalde… LUEGO DE QUE un estudio de la Universidad de Harvard lo ubicó como el diputado federal priísta con el peor desempeño en la pasada Legislatura, Rubén Escajeda Jiménez publicó en su perfil de Facebook un agradecimiento general por el “apoyo” recibido durante su gestión en la Cámara de Diputados y presumió haber gestionado 570 obras en los 25 municipios de su distrito, en tres años… Y NOS LEEMOS el próximo domingo; mañana sábado estará en receso este espacio. Gracias por sus lecturas y comentarios.

Twitter @rubencardenas10

 

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