Home México Tlatelolco y Ayotzinapa, hermanados por la impunidad

Por Rubén Cárdenas.

Se cumplieron 47 años de la matanza de Tlatelolco, el hecho más trascendente en cuanto a violación de derechos humanos en la historia moderna de México y, aunque han transcurrido esas casi cinco décadas de tan brutal golpe a los derechos fundamentales del hombre, nuestro país sigue inmerso en una profunda crisis en esta materia, con Ayotzinapa como el caso más palpable en el presente.

Si ese fatal 2 de octubre de 1968 México quedó marcado con el sello de la represión oficial, por la embestida de las fuerzas castrenses y policiacas hacia los estudiantes que mantenían un paro en las principales instituciones educativas del país en demanda de mejoras en la educación, actualmente nuestro país sigue llamando la atención en el mundo entero por la crudeza de su trato hacia los jóvenes, con la complicidad de instancias oficiales.

En este contexto, por el nivel de impunidad e involucramiento de las distintas instancias gubernamentales, las masacres del 2 de octubre y de la noche de Iguala, Guerrero, el 26 de septiembre del 2014, representan hechos hermanados por el dolor y conmoción, que claman castigo por igual para sus autores y ejecutores.

Han transcurrido, pues, 47 años de Tlatelolco, sin que se sepa exactamente la dimensión de los sucesos de aquella tarde en la Plaza de las Tres Culturas, donde tenía lugar uno de tantos mítines informativos del Consejo Nacional de Huelga, conformado por líderes estudiantiles de distintas escuelas preparatorias y de educación superior. Tampoco se sabe con exactitud cuántos estudiantes murieron en la propia plaza, el número real de desaparecidos y quiénes ordenaron la masacre.

A lo largo de estas casi cinco décadas, los sucesivos gobiernos han establecido, al menos en el discurso, un compromiso firme para esclarecer los hechos, por ejercer la acción de la justicia contra los autores intelectuales y materiales, quienes en su mayoría murieron ya, pero ni los vivos ni los muertos enfrentaron la acción de la ley. La sociedad sigue clamando justicia y por eso mantiene vivo el clamor: “El 2 de octubre no se olvida”.

Mientras tanto, la noche triste de Ayotzinapa acaba de sobrepasar el año y el rostro de la impunidad se muestra como en aquel 1968. Al igual que entonces, la versión oficial es completamente inverosímil; persisten, desde el mismo poder, los obstáculos para configurar una investigación seria y transparente, a pesar de las recomendaciones de organismos internacionales tan prestigiados como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, quien sigue muy de cerca el caso, e incluso participa activamente para lograr resultados más rápidos.

El gobierno mexicano sigue, por su parte, sin aceptar que atraviesa una severa crisis en materia de derechos humanos, pese a las múltiples evidencias, y parece cada vez más atrapado en sus propias “verdades históricas”. Así, seguirá siendo muy difícil evitar futuras tragedias. La lección de 1968 no fue aprendida por los gobernantes; eran tiempos de una sociedad menos informada y poco participativa, no había medios de comunicación en contrapeso de los tradicionales, una gran diferencia con lo que sucede hoy.

Así las cosas, aun cuando en México las violaciones a los derechos humanos están más vigentes que nunca y la cerrazón de las autoridades para frenar la impunidad es similar también, el rol actual de la ciudadanía es otro y eso obliga a todos a actuar de una manera distinta. No entender esta realidad podría adelantar el fracaso de un régimen que, de por sí, exhibe un deterioro generalizado, especialmente en cuanto a violación de derechos humanos se refiere.

“DE PASADITA”, SALUDÓ el alcalde Esteban Villegas al exalcalde Adán Soria durante la noche de gala de la Asociación de Periodistas y Profesionales de la Comunicación este viernes; de hecho, la mayoría de los priistas asistentes al evento eludió dirigirle la palabra a Soria Ramírez…MUY SORPRESIVA RESULTÓ también la llegada a ese evento del exgobernador Ismael Hernández Deras, quien arribó ya casi al final, cuando la mayoría de los políticos se habían retirado…SIRVA ESTE ESPACIO para felicitar a todos los periodistas y comunicadores que fueron merecidamente reconocidos con el Premio Estatal de Periodismo por trabajos publicados en el 2014.

Twitter@rubencardenas10

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