Home Durango La violencia se desató y México aportó su dosis, para no variar

Por Rubén Cárdenas. El mundo, definitivamente, no vive una etapa de paz. Los atentados en diversos puntos del planeta durante el pasado fin de semana dejaron decenas de muertos, centenas de heridos, sensación de pánico generalizado y un futuro inmediato lleno de incertidumbre respecto a qué viene ahora en lo político, económico y social. México no estuvo exento de esta ola violenta desmedida, para no variar.

El viernes, generó conmoción mundial la noticia sobre los seis arteros ataques terroristas coordinados en París que, en tan sólo media hora, dejaron un trágico recuento de al menos 132 muertos y 352 lesionados, muchos de los cuales siguen graves. En esa noche, descrita como “tranquila e ideal para andar fuera”, cuando turistas y locales colmaban bares, restaurantes, salas de concierto, teatros, calles y hasta un estadio de futbol, la violencia sin control irrumpió en la normalmente bulliciosa vida parisina, en forma de atentados suicidas, bombardeos y toma de rehenes.

Muy rápido, el Estado Islámico se atribuyó los atentados y la condena internacional no se hizo esperar. También muy rápido, el gobierno francés respondió como había sentenciado el presidente Francois Hollande: “sin misericordia alguna”, y bombardeó veinte blancos de la organización terrorista en Raqqa, Siria, hecho al que muy poca importancia se le dio en medios de comunicación, a pesar de la ausencia de garantías para la población civil de aquel país.

Escasa cobertura informativa merecieron también otros acontecimientos de igual o mayor magnitud, todos atribuibles al Estado Islámico, ocurridos en la Universidad de Kenya y en Beirut, Líbano, en el mismo lapso.

En Beirut, el estallido de una bomba en un edificio habitado dejó cincuenta muertos y 200 lesionados, aunque muy pocos detalles se pudieron conocer, enmedio de un fin de semana marcado por la tragedia en París. En tanto, en el país africano una bomba explotó dentro de una universidad, con saldo de más de 150 estudiantes muertos, así como una cantidad similar de heridos, en un suceso sin precedentes que no debe ser ignorado, mucho menos mediáticamente.

El sábado, durante una marcha por la paz en Turquía, unos 85 manifestantes murieron, al hacerse estallar varios terroristas que llevaban explosivos en la cintura. El número de lesionados rebasa los 200. Apenas la segunda semana de octubre se registró un hecho similar, también durante una manifestación en Ankara, aunque entonces se acusó al ejército de actuar contra la gente.

Y acá en México, en el estado de Guerrero, se registró también la ejecución de un buen número de autodefensas que se enfrentaron a fuerzas federales. Algunas fuentes cuantifican en más de cuarenta a las víctimas a manos de policías federales y elementos del ejército. La noticia pasó casi inadvertida en los medios de comunicación nacionales, tal vez porque los caídos fueron autodefensas, a quienes tanto se ha insistido en criminalizar y en justificar cuando son ejecutados.

Y el miércoles pasado, en el estado de Tabasco, fueron incinerados 47 autobuses urbanos sin que hasta el momento se conozca la razón de tal exceso, ni detalles de quien o quienes lo ordenaron. En este incidente no hubo víctimas fatales, pero abona al clima de violencia que campea en nuestro país, especialmente en relación con el narcotráfico, secuestro y corrupción policiaca.

Demasiados hechos violentos en tan pocas horas, muchas interrogantes y muy escasas respuestas hasta el momento. Por su parte, el Papa Francisco consideró que “estamos en la antesala de la Tercera Guerra Mundial” e hizo un llamado a la paz; en tanto, Francois Hollande advirtió ayer domingo, tras el intenso bombardeo a Siria, que “Francia está en guerra”.

Y nadie duda que sea verdad; cada vez parece más claro que la guerra toma forma y la tenemos más cerca de lo que imaginamos. En este mundo globalizado, las fronteras han desparecido y los enemigos de un país están dispersos, sin rostro definido, por todas partes. Si en Europa se cuidan de los terroristas, en México nos cuidamos de sicarios, malos policías y militares, así como de corruptos funcionarios. El mundo no está tranquilo, ni lo estará pronto, ante la evidente falta de aplicación de la justicia.

Todos anhelamos la paz, sobre todo al acercarnos a la época navideña, pero es necesario entender que esta corta palabra, de sólo tres letras y tan difícil de alcanzar, es un fruto de la justicia, tan carente en la mayor parte del mundo. Debemos seguir pugnando por establecerla en cada área de nuestro entorno, para que la paz venga en consecuencia.

LA ALBERCA OLÍMPICA del Parque Guadiana se encuentra en una etapa de remozamiento y estará funcionando con normalidad el año entrante, probablemente en enero, aseguró César Cárdenas, titular del Instituto Municipal del Deporte, para lo cual se requieren alrededor de 50 millones de pesos. Esta es, por cierto, una cifra modesta, si la medimos en relación a los gastos de las campañas políticas que vienen… ALREDEDOR DE 3 MIL elementos policiacos se desplegaron en Durango en el operativo del Buen Fin que termina hoy, a fin de evitar atracos e incidentes delictivos, sobre todo dentro de los centros comerciales y estacionamientos, que se vieron abarrotados… NUEVAMENTE, DURANTE LA última jornada de evaluación magisterial este domingo se registraron grescas entre elementos de la Policía Estatal y maestros que trataron de impedir el examen demandado por la reforma educativa. Al final, la mayoría de los 1330 docentes elegidos para el examen fueron evaluados.

Twitter @rubencardenas10

 

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