Home México Por los suelos nuestra flamante diplomacia

Por Rubén Cárdenas.

Son días de incertidumbre en el cuerpo diplomático mexicano, en especial en las embajadas y consulados, debido a la posible llegada de políticos no sólo impreparados, sino cuestionados, a quienes parece que el gobierno desea enviar fuera no tanto para que nos representen bien, sino para librarlos de la condena popular por su mal desempeño como servidores públicos o protegerlos de fatales consecuencias por haber mantenido presuntos vínculos con la criminalidad.

La dañada imagen de México en el mundo subiría de nivel si, por un lado, verdaderos diplomáticos de carrera estuvieran al frente de embajadas estratégicas y consulados importantes, y por el otro, si estos funcionarios pudieran presumir de una limpia trayectoria.

Sin embargo, nombrar a políticos inexpertos en la materia, o con dudoso historial previo, impiden que nuestro país tenga un eficiente manejo de su imagen ante el mundo, y también ante los mexicanos que viven fuera. México cuenta hoy en día con 80 embajadas y 68 consulados, no todos en manos de los mejores perfiles.

Justificado temor e inconformidad surge ahora con el controversial posible arribo del exgobernador de Veracruz, Fidel Herrera Beltrán, al consulado de Barcelona, España. Asimismo, durante las próximas semanas, otros exfuncionarios que merecerían más ser investigados que premiados, como Rodrigo Medina De la Cruz, exgobernador de Nuevo León; Jesús Murillo Karam, exprocurador general de la república; Emilio Chuayffet Chemor, extitular de Educación; Enrique Martínez y Martínez, exsecretario de Agricultura y Eloy Cantú, exdiputado federal, podrían ser llamados por el presidente Enrique Peña Nieto para ocupar sedes diplomáticas, según versiones periodísticas serias.

Ciertamente, el presidente de la república tiene la facultad directa de nombrarlos, en algunos casos sin necesidad de ratificación del Senado, como sucedió con el veracruzano Herrera Beltrán, de quien se asegura fue enviado a Barcelona para protegerlo, pues aquí estaba en riesgo por su presunto involucramiento con la organización criminal de los Zetas.

Si el prestigio de México ha estado cayendo durante el actual sexenio, principalmente debido a la violencia y la sistemática violación a los derechos humanos, sobre todo en asuntos muy ventilados en los medios internacionales, entonces es imperioso que mexicanos conocedores de la relación exterior y con una trayectoria digna entren en operación para realizar un trabajo de gran calado.

Se estima que, en la actualidad, cuando menos trece personajes que están al frente de consulados y embajadas carecen de experiencia política y de tablas para el quehacer diplomático, requisitos básicos para el personal de servicio exterior de carrera.Tal vez el primero de estos casos es el de la misma titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores, Claudia Ruiz Massieu Salinas.

Y si, además, tienen encima señalamientos tan graves como haber salido de su anterior cargo por corrupción, ineficiencia, nexos con la delincuencia, enriquecimiento ilícito, es claro entonces que no hay intención gubernamental de un cambio para mejorar, sino exclusivamente de usar las embajadas y consulados ya no como premio de consolación – lo cual solían ser- sino ahora también como refugios de lujo para huéspedes a quienes el pueblo repudia. La manera más sencilla de desaparecerlos del ojo público sigue siendo, como siempre, ubicarlos fuera del alcance de toda crítica y, ¿por qué no? darles una vida relajada y glamorosa.

En el recuerdo han quedado los principios básicos de la diplomacia mexicana: Política de no intervención, diálogo y solución pacifica de las controversias. Por décadas, el gobierno tuvo en estos fundamentos el ejercicio de su política exterior, pero ahora todo parece haber cambiado y desgraciadamente para mal. De manera que si llegan a embajadores o cónsules políticos tan desprestigiados como Rodrigo Medina, Murillo Karam o Emilio Chuayfett, en forma tajante el presidente Peña estaría enviando un mensaje a los mexicanos y al mundo que las relaciones exteriores no ocupan un mínimo nivel de importancia en su gobierno, y eso es más que lastimoso, porque, ahora sí, ni adentro ni afuera nos vemos bien.

MEDIO DESAPARECIDO DEL espectro político y mediático se encuentra el doctor Alejandro Campa, quien aspira a una candidatura independiente en Durango. Son días de intenso trabajo para quienes tienen esa aspiración, por lo que tendría que incrementar su ritmo de movilidad si desea mantenerse en el ánimo ciudadano… LLEGÓ AYER A Durango el alcalde de Cuernavaca, Morelos, Cuauhtémoc Blanco, quien está aquí para conocer algunos proyectos productivos de esta administración municipal. Ayer recorrió instalaciones deportivas…INICIA HOY EN esta ciudad el Encuentro Nacional de Escritores Jóvenes, bajo el auspicio del Instituto Municipal de Arte y Cultura. Se realizará en diversos planteles de educación superior y concluye el día 20.

Twitter @rubencardenas10

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