Home Durango Un año del golpe a Aristegui; ella a la alza y EPN...

Ayer se cumplió un año de la consumación de la venganza del régimen de Enrique Peña Nieto en contra de la periodista Carmen Aristegui y su equipo de reporteros investigadores, luego de la publicación del reportaje sobre “la casa blanca” de la familia presidencial ¿Qué logró el presidente al haber sacado de la radio a una figura tan posicionada? El saldo hasta hoy es francamente negativo para Peña: Carmen sigue a la alza, más influyente incluso, mientras que él va a la baja y en caída libre.
El 13 de marzo del 2015, la empresa radiofónica Multivisión impidió que Carmen Aristegui y sus colaboradores emitieran el informativo matutino, supuestamente porque la periodista violentó los códigos de ética de la empresa al utilizar la marca MVS para otros fines, versión por demás endeble, en la que nadie creyó. Así, Aristegui inició un proceso legal por espacio de varios meses a través del cual demostró no sólo la solvencia moral del equipo, sino la ausencia de un motivo válido para sacarlos del aire.
La mano del régimen fue más que evidente. Una vez más, desde el poder, se agredió la libertad de expresión en México: no fue respetado el derecho de información que debemos tener los ciudadanos, se agredió a la libertad de prensa y, con alevosía, fueron violentadas cada una de las garantías constitucionales para el ejercicio del periodismo en México.
La investigación periodística realizada por los comunicadores Daniel Lizárraga e Irving Huerta, además de Carmen, y publicada en diversos medios de comunicación -la revista Proceso entre ellos- exhibió el claro conflicto de interés del presidente con algunos constructores privados, lo cual propició un enorme movimiento en el primer círculo del poder en México, y gran enojo en la familia presidencial en particular. El daño político causado por las revelaciones de los periodistas alcanzó a tambalear a Peña Nieto, quien no encontró mejor manera de reaccionar que la represión. Sin embargo, ya no pudo parar el escándalo de corrupción, que despertó el interés de los principales medios informativos nacionales e internacionales.
Hoy, la periodista mexicana sigue vigente, incluso mejor “rankeada” que hace un año. Mantiene altos “ratings” en sus espacios informativos y los reconocimientos, condecoraciones, premios y aplausos la persiguen dentro y fuera de México. Nadie duda que Carmen Aristegui es una mujer comprometida con las luchas sociales a través del ejercicio periodístico.
En cambio, la administración de Peña Nieto sigue hundida en la ineficacia y el descrédito. Ningún otro mandatario ha tenido tan bajos niveles de popularidad desde sus primeros días del sexenio. Cada una de sus acciones de gobierno sigue siendo cuestionada y la corrupción es el sello de su gobierno, no solamente por “la casa blanca”, sino por otros asuntos igualmente oscuros. No pocos de los integrantes de su gabinete son señalados como ineficaces, corruptos y sin compromiso social.
Por todo esto y en resumidas cuentas, a un año del artero ataque a Carmen Aristegui y los suyos, queda demostrado que agredir periodistas no ayuda a mejorar la imagen de malos gobiernos y de políticos incumplidos con la ciudadanía. Tampoco aniquilan las ideas o matan la difusión de hechos trascendentes de alto interés público.
Si bien es cierto, las agresiones a la libertad de expresión y a los periodistas limitan los procesos y calidad de la información que merece la sociedad, pero jamás cambiará la imagen pública de políticos y gobernantes, quienes deben entender que en esos excesos no se llevan la mejor parte. Queda claro que al gobierno peñista no le fue nada bien después de haber “enseñado el cobre” a los ojos de todos. De muy poco o nada le sirvió al régimen sacar de la radio a Carmen Aristegui; no debería intentar otro golpe similar, sin duda.
NO LE AYUDA a Miguel Ángel Casio Piña haber sido parte del equipo del pasado gobernador de Nuevo León, Rodrigo Medina De la Cruz, si se toma en cuenta que ha sido esa la administración estatal más corrupta en la historia de esa entidad. Fue Medina uno de los gobernadores que más endeudaron a sus estados en estos años… TAMPOCO LE SUMA a Casio Piña, en su aspiración hacia la candidatura independiente a la alcaldía del municipio de Durango, que haya participado en la administración estatal de Ismael Hernández Deras. Esta trayectoria no lo muestra tan independiente que digamos… SI EL 70 POR ciento de los taxis sin placas que operan en la capital del estado, según reconoce la Dirección General de Transportes, son “piratas”, evidentemente que es la corrupción, y no otra cosa, lo que ha propiciado este problema ¿Qué esperan para darle solución, pues?
Twitter @rubencardenas10

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