Home Durango Las encuestas, nada ajenas al desgaste de la política en México

Por Rubén Cárdenas. Útil herramienta en otros años, hoy, sobre la encuesta electoral recae el desgaste de todo el sistema político mexicano. Aun cuando alcanza a penetrar en ciertos estratos sociales y sus datos pueden dar un rumbo certero a la intención de voto, ya no tiene el impacto y letalidad del pasado, cuando era capaz de levantar o aplastar a cualquier aspirante al poder. El uso inmoderado de la encuesta por los partidos políticos en general ha minimizado su credibilidad a través de los años, por lo que ahora urge regresarle su valor como un elemento científico de medición, porque lo es.
Fue en las décadas de los ochentas y noventas cuando la encuesta marcó tendencia, al ser utilizada por casi todas las fuerzas políticas y, con el tiempo, las metodologías evolucionaron para poder reflejar mejor la realidad, lo cual propició que la encuesta se volviera imprescindible en cualquier proceso electoral.
Por ello, a medida que los partidos, todos y cada uno, fueron requiriendo con tanto afán los servicios de las casas encuestadoras, los sondeos de opinión se convirtieron en un gran negocio, hasta la fecha. Existen, por supuesto, encuestadoras muy serias, que todavía luchan por hacer valer sus resultados en un entorno saturado por la mercadotecnia. Otras, desgraciadamente, utilizan su influencia como instrumentos de presión, cuando no son requeridos sus servicios; es decir, golpetean candidatos, en represalia porque no se les contrató exprofeso.
El desgaste más severo de la “encuestitis” en México llegó a su nivel máximo en la elección federal del 2012, cuando en la campaña del hoy presidente Enrique Peña Nieto todas las casas encuestadoras nacionales de reconocimiento lo mantuvieron con una considerable ventaja sobre sus adversarios políticos, pero la realidad fue otra. No es que hayan fallado todas, sino que muy probablemente establecieron un acuerdo para mantenerse en un margen de medición favorable durante toda la campaña, para beneficiar a quien hoy gobierna nuestro país.
A diferencia de otros años, los ciudadanos poseen instrumentos de medición accesibles y gratuitos, como el caso de redes sociales, donde pueden realizar sondeos y, de alguna manera, comparar estadísticas con las que ofrecen las encuestadoras. Además, se pueden valorar tendencias y reacciones de la sociedad ante determinados hechos protagonizados por personajes políticos. Hay parámetros al alcance ciudadano, pues, que confrontan o confirman los resultados de cada una de las encuestas oficiales.
Por todo esto, se requiere regresarle a la encuesta su valor como herramienta científica, porque lo tiene. Es necesario mostrar congruencia entre las mediciones de posicionamiento de un determinado actor político con su trabajo desarrollado para alcanzar tales calificaciones. Por ejemplo, no es fácil creer que la exprimera dama Margarita Zavala esté ubicada en segundo lugar de las preferencias electorales rumbo al proceso electoral del 2018, cuando carece de los méritos suficientes para que los ciudadanos la mantengan en tan privilegiada posición, ya que fue una primera dama sin pena ni gloria; no hizo algo sobresaliente para impactar o perdurar ni ha ocupado ningún cargo público desde hace muchos años. Así, no existen razones aparentes para que se ubique en esos niveles, salvo que haya interés especial de algún grupo político para colocarla precisamente ahí, donde dicen que se encuentra.
En fin, llegó el tiempo de la guerra de las encuestas y periódicamente seguiremos expuestos a cifras de todos colores, que ya no tan fácil convencerán a las mayorías, como lo harán los resultados, el trabajo y los hechos. Al tiempo.
SI EL TRIUNFO electoral en el distrito III se definiera por la preparación académica y capacidad política, inobjetablemente la ganadora debería ser Mar Grecia, candidata del PAN- PRD, una joven profesionista con dos licenciaturas, un postgrado y, por si fuera poco, campeona estatal y nacional de oratoria. Ningún otro aspirante en este distrito tiene tan amplio bagaje como ella. El Congreso local necesita este tipo de perfiles… INICIÓ CAMPAÑA HOY por el distrito I Patricia Jiménez, del PAN- PRD, quien intentará llegar al Congreso local luego de haber sido regidora y buscar en dos ocasiones una diputación plurinominal. Gabriel Montes, del PRI, será su principal adversario en ese distrito…AYER, EN EL marco de la campaña Por el Durango que Merecemos, las diversas organizaciones empresariales y sociales que la conforman hicieron un llamado a los candidatos a alcalde de Durango, Gómez Palacio y Lerdo a “no caer en las propuestas fáciles” ahora que arrancan su labor proselitista. También, presentaron un decálogo de compromisos para candidatos y candidatas que deberá ser revisado por ellos y ellas en su momento.
Twitter @rubencardenas10

google-site-verification: google280ca0eeb565a7e1.html
A %d blogueros les gusta esto: