Home Durango Las esposas de los candidatos y su activismo en campaña

A ocho días de la conclusión de las campañas electorales en Durango, se vuelve más evidente la estrategia, distinta en cada uno de los candidatos, de integrar a sus respectivas esposas de lleno al trabajo proselitista, o bien mantenerlas ajenas a medios de comunicación y al trajín diario, al menos públicamente.

En la polarización de la lucha por la gubernatura entre los candidatos Esteban Villegas Villarreal y José Rosas Aispuro Torres, hemos visto diferencias entre las actividades que realizan las esposas de ambos, sobre todo de unas semanas a la fecha.

Mientras Marisol Rosso de Villegas recorre calles, colonias, fraccionamientos, aparece en videos junto a su marido y concede entrevistas en medios de comunicación para promover el voto a favor del PRI, Elvira Barrantes de Aispuro ha permanecido alejada de los reflectores, si bien no de la campaña; poco se le ve en los eventos diarios y menos haciendo declaraciones mediáticas.

Quienes participan en el equipo del abanderado panista aseguran que su esposa trabaja arduamente en la logística del trabajo diario y que está muy cerca del manejo administrativo; es decir, tiene un rol muy activo, pero de bajo perfil. Como presidenta del DIF municipal, cada cual en su tiempo, tanto Marisol Rosso como Elvira Barrantes tienen experiencia al dirigirse a los medios de comunicación y saben de la asistencia social, áreas muy cruciales desde la campaña, y no se diga después de ella.

Con toda seguridad, fue una decisión estratégica del panista como del priísta asignarle un rol específico a su respectiva esposa en esta campaña, tal como lo están haciendo, para tratar de optimizar el trabajo durante toda la campaña.

Por lo que hace a la alcaldía de la capital del estado, en la lucha que también se ha centrado entre Manuel Herrera Ruiz, del PRI, y José Ramón Enríquez Herrera, de la alianza PAN-PRD, ha sido evidente hasta hoy un fuerte involucramiento en campaña de Erika Yanel Martínez de Herrera, en tanto que Ana Beatriz González de Enríquez, acude a las concentraciones de su marido y de otros candidatos de la alianza PAN-PRD, pero tampoco participa a nivel mediático de manera muy notoria.

La esposa de Enríquez también es oftalmóloga de profesión y cuenta con cuatro posgrados que le han dado reconocimiento nacional en la especialidad; se involucra en cada una de las campañas de intervenciones quirúrgicas promovidas por el hoy aspirante a la alcaldía y evidentemente que está inmersa en apoyar a su esposo, mas no realiza una campaña paralela a la de él. La participación de las esposas de los candidatos en campaña no se alcanza a observar en otros aspirantes. El enfoque de la mayoría de los electores está en la lucha por la gubernatura y luego en la alcaldía de la capital y serán los ciudadanos quienes al término decidan cuál de las estrategias tendrá el mejor resultado.

Por ahora, lo que estas cuatro esposas de candidatos han demostrado es que tienen disposición de servir desde diferentes trincheras y seguramente sólo esperarían el resultado de los comicios para contribuir en las tareas del gobierno, ya sea estatal o municipal, porque eso de que la figura femenina debe ocupar posiciones honorarias, al menos oficialmente, está muy lejos de lo que pide y necesita la sociedad. La realidad es que la influencia de las primeras damas va mucho más allá de encabezar un voluntariado para auxiliar a grupos vulnerables, y lo han demostrado.

ES UNA BUENA noticia que la FEPADE esté coordinando esfuerzos con la Comisión Nacional de Seguridad, la Policía Federal y el INE para garantizar la seguridad en la inminente elección de Durango. Las autoridades están obligadas a crear un entorno seguro y evitar cualquier riesgo para quienes acudan a votar el 5 de junio… SEGÚN LA ÚLTIMA Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo realizada por el INEGI, en Durango la población ocupada, o sea con empleo, es de 732 mil 311 personas, pero de ellas unas 450 mil 715 no tienen acceso a las instituciones de salud, equivalente a un 61. 5 por ciento, una cifra muy alta, pues… ES DEMASIADA LA propaganda electoral colocada en el centro histórico, incluso en los alrededores de la Plaza de Armas, sin que ninguna autoridad lo evite, pese a la prohibición establecida en la reglamentación local. Seguiremos así hasta que acaben las campañas, el uno de junio; ya no hay cómo someter a partidos y candidatos, a estas alturas.

Twitter @rubencardenas10

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