Home Durango La mala herencia de Manlio Fabio alcanzó a Durango

Rubén Cárdenas.

La tarde del 20 de agosto del 2015, todo era euforia dentro del Partido Revolucionario Institucional. Manlio Fabio Beltrones Rivera, uno de los personajes “cumbre”, asumió la dirigencia nacional del tricolor y la expectativa no podía ser más promisoria. Nadie como él, aseguraban, para sacar adelante al priísmo, para apoyar la administración de Enrique Peña Nieto y también para lucirlo y luego apuntalarlo como principal aspirante a la candidatura presidencial en el 2018. El tricolor se sentía seguro y confiado con su llegada.

En ese ánimo llegó el proceso electoral del 2016 y Beltrones ofreció ganar once gubernaturas, aunque luego mantuvo la cifra en nueve. Cada vez que vino a Durango, dijo que ganaría ampliamente su candidato a gobernador y lo ubicó con más de diez puntos arriba en sus encuestas. Siempre mintió o estuvo en el error, como lo hizo en todos los estados con elecciones por delante.

Sin embargo, en menos de un año, Manlio Fabio no pudo evitar lo inevitable: En la elección del 5 de junio, el PRI perdió siete gubernaturas de las doce en disputa, cuatro de las cuales representaban nichos netamente priístas durante casi nueve décadas.

Ante la debacle electoral, Manlio Fabio Beltrones tuvo que renunciar a la dirigencia nacional del tricolor este lunes último e, insólitamente, salió culpando al gobierno de Peña Nieto -al que tanto había defendido hasta la misma noche del domingo 5- por este serio descalabro.

Ahora, ha comenzado el recuento de daños en la mayoría de los estados, sobre todo en donde ganó la oposición. El escenario es catastrófico para el PRI, incluso mayor que en el 2000, cuando perdió la presidencia de la república ante el Partido Acción Nacional, ya que ahora gobierna mucho menos entidades que entonces y la administración federal con Enrique Peña Nieto al frente está inmersa en una crisis cíclica, lo cual difícilmente le permitirá al PRI mantenerse en Los Pinos más allá del 2018.

Como en otros estados, la renuncia de Manlio Fabio tras la derrota de sus candidatos, deja también grandes fisuras en el priísmo de Durango. Por lo pronto, el dirigente estatal Ricardo Pacheco Rodríguez, hombre de las confianzas de Beltrones, tiene sus horas contadas para dejar el cargo. La magnitud del fracaso electoral le podría impedir a Pacheco, diputado plurinominal electo, convertirse en el próximo coordinador parlamentario del tricolor en el Congreso local.

El arribo de un nuevo dirigente nacional del PRI, cuyo nombre se desconoce aún, aviva los ánimos e intereses personales y de grupo para quedarse con el Comité Directivo Estatal en Durango. Independientemente de quien llegue, a la clase priísta local le vienen semanas de intenso jaloneo, lo que le puede representar riesgos inminentes de división, ya que no pocos desean alcanzar esa dirigencia estatal para mantenerse competitivos en futuras aspiraciones políticas.

El grupo de La Laguna, liderado por la alcaldesa electa de Gómez Palacio, Leticia Herrera Ale, sigue exigiendo la dirigencia estatal para uno de los suyos; en la capital del estado, el grupo del exgobernador Ismael Hernández Deras está levantando la mano para ese mismo propósito y algunas versiones señalan también a Esteban Villegas Villarreal, excandidato priísta a esta gubernatura, para la encomienda. El diputado federal Oscar García Barrón y políticos cercanos al

Círculo del poder están igualmente en la fila para encabezar las nuevas tareas del tricolor desde la dirigencia local.

Con excepción de los laguneros, los demás priistas que buscan este cargo tienen en la frente el sello de la derrota electoral y lo más probable es que el sustituto de Manlio Fabio Beltrones tendrá que dirimir la controversia con la clase priísta local y definir quién será el nuevo líder en el estado.

Un error en la selección del nuevo dirigente del CDE del PRI podría ocasionar nuevos enconos al interior, lo que fragmentaría aún más al priísmo. No será una decisión sencilla. El PRI vive una etapa ardua y compleja de una transición inesperada, un escenario antes reservado para otros partidos, y hoy la sociedad lo ubica donde nunca pensó estar.

EN UNA NUEVA visita a la sede de la Fiscalía Especial Para Delitos Electorales, el dirigente de Jóvenes Abogados en Movimiento Capítulo México, Antonio Bracho, provocó que se elevara la carpeta de investigación sobre la denuncia presentada en contra del diputado local Iván Gurrola; ya se giraron oficios a la Policía Cibernética y oficio a la delegación de la PGR en Durango para acelerar la investigación del presunto delito electoral que cometió el legislador el mismo día de la pasada elección… HOY A LAS 6 de la tarde, médicos, enfermeras, maestros, artistas y otros grupos, incluso sindicatos, marcharán por las calles de Durango. La protesta común es por la violencia, pero los médicos y maestros van también en contra de las respectivas reformas. Saldrán del Jardín de San Antonio para tomar 5 de Febrero hasta el centro histórico. El “mal humor social” sigue creciendo en México y aquí no es la excepción…AHORA RESULTA QUE todos los periodistas en Durango nos equivocamos respecto a la declaración que hizo hace dos meses Juan Quiñones, dirigente estatal del PAN, en el sentido de que renunciaría al cargo al término de la campaña. “Yo nunca dije que iba a renunciar; dije que iba a convocar a elecciones” es su nuevo pregón. Lo acepte ahora o no, lo de su renuncia quedó registrado, y la verdad nadie lo extrañaría si de verdad deja el PAN; incluso le haría un favor a su partido y a Durango.

Twitter@rubencardenas10

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