Home Durango Con un plantón y una reunión lograron doblar a #EPN

Por Rubén Cárdenas. Evidentemente, en México no tiene el mismo resultado la protesta de un campesino, estudiante, maestro, ama de casa, activista, jornalero agrícola, obrero o periodista, a la de un empresario. En estos días, un solo plantón de la iniciativa privada y la exigencia de una reunión, que se consumó, con el presidente Enrique Peña Nieto, fueron suficientes para derogar una ley que le obligaba a transparentar su relación comercial con el gobierno, dejando así, de paso, en un colosal ridículo al Poder Legislativo.

Como se sabe, la Ley 3 de 3, oficialmente denominada Ley General de Responsabilidades Administrativas, promovida precisamente por los empresarios del país para que políticos y funcionarios dejaran en claro su situación patrimonial, fiscal y de conflicto de interés ante la sociedad, fue aprobada por el Congreso, pero de manera parcial y flexible.

Es decir, fue eliminada la obligación legal al político o funcionario de presentar públicamente su 3 de 3, pero en cambio, los legisladores añadieron un apartado para que los empresarios lo hicieran obligadamente al establecer una relación comercial con alguna entidad gubernamental, ya sea a través de obtener la licitación de una obra pública, servicios profesionales hacia alguna entidad gubernamental o por ser proveedor de gobierno.

Los empresarios interpretaron, claro está, como un acto de venganza la aprobación de esta ley y muy pronto reaccionaron: la semana anterior organizaron, rápidos y expeditos, un plantón en el Ángel de la Independencia para protestar por la “injusta ley” que sólo a ellos los obligó a la transparencia, en una actitud que llamaron “inmoral” de legisladores priístas y del Partido Verde, quienes mayoritearon la decisión.

Después del plantón, los hombres del dinero en nuestro país fueron recibidos en Los Pinos por el presidente y se nota que esa reunión fue muy exitosa, porque en forma casi inmediata Enrique Peña Nieto cambió de parecer respecto a la decisión de los congresistas y hasta calificó como “excesivos” algunos artículos de la ley en cuestión, calificativo que no ha usado ni en casos de aplicación de la fuerza pública brutal, como en Noxistlán apenas la semana pasada.

Total que Peña Nieto devolvió al Senado esta ley y propuso, más bien ordenó, modificaciones al artículo 32, incisos B y C, por considerar que contienen “medidas excesivas” que afectarían la aplicación del Sistema Nacional Anticorrupción. El mandatario no propuso modificación alguna para obligar a políticos y funcionarios a rendir su 3 de 3. Se limitó a exonerar también a los empresarios. O sea, todos quedan libres para realizar, si acaso quieren, lo que debería ser un acto inexcusable.

Queda claro, entonces, que no hay voluntad política en el gobierno federal para cumplir con la transparencia y también demuestra una vez más que en México el efecto de la protesta no es el mismo entre los grupos de ciudadanos; las preferencias son muy claras y no se tasa por igual si un grupo de padres pobres pide explicaciones o si lo hace un segmento privilegiado, aunque sea más pequeño.

Cientos de protestas por los hechos de Ayotzinapa se han quedado ahogadas en las calles del territorio nacional; lo mismo sucede con amas de casa pidiendo justicia por sus hijos, hermanos o esposos ejecutados o desaparecidos o con miles de mexicanos sometidos a prácticas de esclavitud. A todos ellos el gobierno parece no verlos ni escucharlos; sus demandas se mantienen en la eterna espera de alguna respuesta favorable o, más realistamente, a que el tiempo se encargue de añadirlas en esa enorme lista de la impunidad.

Es el México real de hoy en día, en el que seguimos lejos de las oportunidades y atenciones igualitarias. Esas líneas discursivas se pierden tan sólo instantes después de pronunciarse en un evento de muchos aplausos y porras que envuelven al político y gobernante en un formato de absoluto confort para él.

Seguimos entonces en el país de los matices diferentes, ya no en el de ciudadanos de primera y segunda, sino de tercera y cuarta categoría. Es entonces cuando inevitablemente se recuerda aquella frase de los viejos, los que tenían claridad del pasado, presente y futuro de la vida: “Poderoso caballero es Don Dinero”, decían, y decían bien, desgraciadamente.

COLMILLOS Y GARRAS

LOS PERIODISTAS VERDADERAMENTE comprometidos con la sociedad duranguense protestaron este viernes en el centro de la ciudad ante la falta de condiciones de seguridad en el país para cumplir con la tarea de informar. Garantizar el libre ejercicio del periodismo en Durango es una asignatura pendiente para el próximo régimen… CLARO QUE AFECTARÁ al estado el nuevo recorte presupuestal anunciado por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público. La educación, salud, obra pública, entre otros rubros, padecerán todavía más de lo que han padecido en este sexenio de Enrique Peña Nieto… LOS PRIÍSTAS LAGUNEROS están más que enojados con sus compañeros de la capital del estado y aseguran que no permitirán más imposiciones en el CDE priísta y, por lo pronto, impedirán la movilidad a los operadores llegados desde acá. En el tricolor, el encono crece.

Twitter @rubencardenas10

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