Home Durango Una imposición más y todo se agravaría en el PRI local

Rubén Cárdenas.

Las voces que representan a grupos y sectores del priísmo local advierten un proceso nada sencillo respecto al nombramiento del nuevo dirigente estatal en Durango en sustitución de Ricardo Pacheco Rodríguez, quien termina su gestión el día último del mes en curso.

Al parecer, la intención del Comité Ejecutivo Nacional del tricolor de nombrar nuevos dirigentes estatales en algunos estados no ha tranquilizado las aguas en la clase priísta de Durango, según se infiere de las declaraciones que siguen surgiendo en el sentido de que habrá fuerte resistencia ante “cualquier otro intento de imposición”, en un mensaje directo hacia la recién nombrada dirigente estatal del ONMPRI, Sughey Torres.

Desde el PRI nacional, se supone, están tratando de evitar que los gobernadores salientes “metan la mano” e intenten influir para dejar dirigentes estatales y líderes de sectores afines, que aseguren una posible nominación a un cargo de elección popular o para alguno de sus allegados, lo cual produciría una ola generalizada de protestas, todavía de mayores dimensiones en aquellas entidades en donde la oposición le arrebató la victoria al PRI el 5 de junio.

Si la clase priísta local vivió un proceso interno difícil durante la selección de candidato a gobernador hace unos meses, al grado de dividirse el partido y luego encaminarse a su primera histórica derrota en Durango después de casi 88 años, ahora la intolerancia hacia decisiones unilaterales es más abierta y, por tanto, serían todavía peores las consecuencias, en caso de seguir desoyendo a los inconformes.

En el escenario de derrota, la reciente “candidatura de unidad” de la dirigente Sughey Torres en el ONMPRI fue el experimento para la demostración de fuerzas de quienes aún toman las decisiones en el tricolor local. Nada fácil resultó llevar adelante esa tarea, si se toma en cuenta que fue necesario sacar a la calle la rendición de protesta de la aspirante única, presuntamente apoyada por todos los sectores y organizaciones adherentes.

De alguna manera, quienes eligieron a la nueva titular debieron tomar nota de las reacciones adversas y medir cada uno de los siguientes pasos, si es que desean darlos, porque, en un acto de prudencia, lo más sano sería dejar los nombramientos de nuevos líderes de sectores y demás organizaciones adherentes en manos del Comité Ejecutivo Nacional.

Dentro del tricolor local saben que, entre los grupos internos o liderazgos particulares, no hay uno solo que tenga la fuerza para quedarse con el nuevo Comité Directivo Estatal; en todo caso habría acuerdos entre ellos y equilibrio en los nombramientos en las distintas carteras, lo que podría llevarlos a reorganizarse y volverse a poner de pie ante los retos que vienen a partir del próximo 15 de septiembre, cuando oficialmente sean oposición al régimen.

Si la imposición disfrazada de candidaturas únicas funcionó durante muchos años en el PRI y a nivel nacional se mantuvo con la llegada de Enrique Ochoa Reza a la presidencia del CEN hace unas semanas, será muy difícil que prevalezca la tendencia, a menos que estén resignados a la fragmentación, a la división y a convertirse en un partido sin futuro, de minorías, escasamente competitivo. Queda en manos de los priistas, pues, delinear su futuro inmediato. En menos de un mes deben haberlo elegido. Estemos pendientes.

JOSÉ ROSAS AISPURO, Gobernador electo de Durango, dijo que será respetuoso de la ley vigente en el caso de la entrada en operación de UBER, y es lo correcto, al tiempo que no debe permitir presiones de los caciques sindicales, quienes se oponen férreamente a la competencia…LA LEGISLACIÓN ACTUAL del estado en esa materia no puede aplicarse a UBER porque éste no es un sistema de transporte, sino una modalidad establecida entre particulares, basada en las nuevas tecnologías y orientada hacia un mejor servicio al usuario…POR TANTO, UBER no requiere de concesión alguna, como otros sistemas de transporte; sin embargo, obviamente se tiene que sujetar a una regulación porque entra en la categoría de una actividad económica y, como tal, debe ser revisada. En todo caso, sería tarea del nuevo gobierno establecer esa regulación.

Twitter @rubencardenas10

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