Home Durango La entrega-recepción qué; las auditorías serían las buenas

En términos reales, el proceso de entrega-recepción, tanto en el gobierno estatal como en el municipal, no ha servido hasta hoy para aclarar, por ejemplo, el origen y destino de aquellos paquetes transportados en una camioneta de la Secretaría de Comunicaciones y Obras Públicas, hace algunas semanas, el cual, a través de un video difundido en redes sociales, inquietó a la ciudadanía duranguense.

No se trató de un incidente trivial, puesto que motivó al gobernador electo, José Rosas Aispuro Torres, a pedir al gobierno estatal adelantar los tiempos del proceso de entrega de los recursos materiales, humanos y financieros al nuevo gobierno que él encabezará a partir del 15 de septiembre. Muy pronto, también el alcalde electo del municipio de Durango, José Ramón Enríquez Herrera, solicitó hacer lo correspondiente en cuanto a su nivel de gobierno.

Ese video de la camioneta atiborrada de paquetes que salió desde la sede de SECOPE hacia algún lugar indeterminado provocó suspicacias entre la ciudadanía y dio pauta para gestar la percepción de que otras dependencias pudieran estar escondiendo rastros de distintas acciones de gobierno, incluso saqueando algunas áreas.

Por ello, el gobernador electo quiso poner fin a cualquier “sospechosismo” y dar paso a la entrega de estos bienes, pese a que los tiempos legales aún no están cumplidos. De acuerdo a la legislación vigente, la entrega formal y oficial se firma el 15 de septiembre, día de la toma de posesión del gobierno entrante, aunque es obvio que los trabajos deben realizarse desde antes para que todo esté listo ese día. En el caso del municipio de la capital, la fecha es 15 días antes.

Ya en los dos niveles de gobierno se han nombrado los equipos respectivos para comenzar estos trabajos, pero hasta hoy solamente se han celebrado reuniones de carácter informativo y en ninguna de las dependencias se ha procedido todavía con la entrega y recepción de recursos. La ley respectiva para este proceso contempla exclusivamente poner en manos del que llega todos los recursos disponibles para el nuevo ejercicio; no es otra cosa, entonces, que la realización de un inventario.

De manera que, para cuando se declaren terminados los trabajos de entrega y recibimiento de bienes, es muy difícil que allí sean detectadas las posibles irregularidades de la conducción de gobierno, por lo que, en todo caso, queda la aplicación de una auditoría para determinar si hubo o no mal uso del patrimonio público.

La recepción de recursos materiales, humanos y financieros implica toda una responsabilidad: conlleva los cuestionamientos pertinentes acerca de cómo se manejó este rubro a lo largo de seis años y separando año por año -porque fueron seis presupuestos los ejercidos, así como tres en el Ayuntamiento- y eso podría marcar la pauta para iniciar las auditorías necesarias y las que han prometido el gobernador y alcalde electos. De hecho, la auditoría debería realizarse en automático en cada dependencia de gobierno, ya que representa una oportunidad para amparar a los funcionarios salientes y también para que los lleguen.

Si, como dicen, existe voluntad plena para rendirle cuentas a la sociedad duranguense, la auditoría es, entonces, la llave hacia la transparencia. La gente necesita respuestas convincentes acerca de la administración de los recursos públicos, sean muchos o pocos.

No pueden quedar explicaciones a medias, como esa de que la camioneta “llevaba documentos del archivo muerto que ya no cabían en las oficinas y se trasladaron a una bodega”. Y es que, curiosamente, esos documentos fueron trasladados justo cuando perdió la elección el partido en el poder ¡No hay necesidad de levantar suspicacias, hombre!

TENGA LA SEGURIDAD de que, por decir lo menos, le faltarán a su automóvil los limpiaparabrisas si lo deja estacionado aunque sea una hora en alguna calle del centro de la ciudad. Trate de no correr riesgos, porque los cristalazos, el robo de autos, autopartes y todos sus derivados siguen imparables en Durango… CULMINÓ LA FERIA Nacional Durango 2016 y, aunque tuvo bastante afluencia, no necesariamente eso se reflejará en beneficios para expositores y comerciantes. Tendrá que haber un nuevo modelo para próximos festejos. Veremos la propuesta del año entrante, la cual ya no provendrá del gobierno en turno, sino de la iniciativa privada… Y HASTA EL Arzobispo Emérito, Héctor González Martínez, sostuvo que el exdelegado de la Secretaría de Desarrollo Social, Francisco Javier Hernández Flores, no actuó solo en el desvío de recursos que hizo al frente de esa dependencia. Por lo pronto, la Fiscalía estatal sigue sin decir nada acerca de las pesquisas “para no entorpecer la investigación”; ya lo sabe usted, amable lector.

Twitter @rubencardenas10

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