Home Durango Ningún grupo secuestrará al #PRI en #Durango: Ochoa Reza

Por Rubén Cárdenas.

La presencia en Durango de Enrique Ochoa Reza, dirigente nacional del PRI, sirvió para remarcar que sí habrá consulta a la base en la elección del próximo líder estatal y que ningún grupo político secuestrará ese liderazgo, principal reclamo del priismo local tras la derrota del 5 de junio.

De hecho, un grupo de connotados priistas, como los exgobernadores Ángel Sergio Guerrero Mier y José Ramírez Gamero, junto con tres exdirigentes estales, dos exdiputados federales y otros líderes sectoriales, publicó una carta en la que le plantearon a Ochoa Reza:

“…Llega usted a una entidad en la que no tenemos nada que celebrar; llega usted con un priísmo escéptico, fracturado, lastimado y excluído, con una militancia histórica que fue despreciada y que sufrió la soberbia y arrogancia de la cúpula del poder por 12 años que secuestró al partido por ese lapso” (sic). Y en el mismo desplegado cuestionan: “¿Cómo es posible que los culpables de la pasada derrota electoral pretendan seguir manipulando al PRI con un sentido patrimonialista?”

Durante la reunión de Consejo Político Estatal estuvieron presentes los exgobernadores Maximiliano Silerio Esparza, Ángel Sergio Guerrero e Ismael Hernández Deras; de ellos tres, por cierto, este último cosechó más aplausos durante ese cónclave, en el que no faltaron las selfies con el líder nacional, quien se dejó querer, a la usanza puramente priísta, cual candidato apapachado por los suyos.

Los discursos de los dirigentes locales fueron todos en el mismo sentido: la presunta traición que dio pie a la derrota del 5 de junio, porque, según aseguraron los diversos oradores, desde el interior del PRI maniobraron personajes y grupos en contra de los propios candidatos. Tal vez el más vapuleado en este contexto fue el grupo del exgobernador Ángel Sergio Guerrero Mier, a quien se le señala como seguidor camuflado del proyecto de quien hoy gobierna Durango, José Rosas Aispuro Torres.

Por su parte, Ochoa Reza enfatizó que “no se permitirán más traiciones ni más imposiciones” y se consultará a la base para elegir al nuevo dirigente estatal; dijo también que muy pronto, un mes aproximadamente, estará en Durango un nuevo delegado nacional para acercarse a dialogar con los grupos priístas y, para finales de noviembre, se estaría lanzando la convocatoria para quienes estén listos a participar en el proceso interno del PRI.

Si desde el centro se cumple la promesa de no permitir el secuestro de ese partido a ningún sector, el nuevo delegado tendrá una tarea titánica para dirimir las divergencias entre los grupos priístas del estado, así como hacia aquellos que consideran suya la oportunidad de llegar al liderazgo estatal.

De hecho, el PRI está ante una evidente oportunidad de articularse para enfrentar ahora el rol de partido opositor en Durango, una faceta que nunca en su historia le había tocado vivir. Viene una etapa de tironeos, de confrontaciones y hasta de “violencia doméstica”, pero si los priístas logran ponerse de acuerdo en la elección de un dirigente capaz de unir lo que hoy aparenta fracturas, podrá reagruparse y estar preparado ante los retos venideros.

Primero deberá atender el rol de partido político vigilante de las acciones del nuevo gobierno y después proponer una plataforma electoral atractiva que le permita ser competitivo en la elección que viene dentro de dos años ¿Podrá el PRI superar la etapa que viene? Veremos su evolución en los siguientes días y semanas.

COLMILLOS Y GARRAS

AYER REAFIRMÓ SU compromiso de campaña el gobernador José Rosas Aispuro Torres, en el sentido de dotar de internet gratuito y bibliotecas electrónicas a los municipios, en beneficio de miles de niños y jóvenes en las zonas rurales del estado… EL EXALCALDE CARLOS Emilio Contreras Galindo reconoció la transferencia por 15 millones de pesos hecha el 29 de agosto último desde el Ayuntamiento al anterior gobierno estatal, monto destinado, según aseguró, “a distintas obras sociales”. Esto, en respuesta a la denuncia del Alcalde José Ramón Enríquez Herrera… SE ESTIMA QUE cada duranguense, de la edad que sea, ya debe unos 8 mil 550 pesos, si se toma en cuenta que la deuda pública estatal asciende a casi 15 mil millones de pesos, cifra dada a conocer oficialmente por el gobierno estatal.

Twitter @rubencardenas10

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