Home Durango Todavía no asume Trump y ya nos está golpeando

Por Rubén Cárdenas.

Las primeras repercusiones para México, luego de la inesperada victoria de Donald Trump, han sido de carácter económico, además del “shock” inicial: El pronóstico de crecimiento de la economía para el año entrante se redujo, de 2.3 por ciento, a 1.8, mientras que el peso se derrumbó ante el dólar y ayer cerró operaciones cambiarias en el peor nivel de su historia, al rebasar la temida barrera de los 20 pesos.

Es cierto que en otros países hubo reacciones como en México, pero el golpe a nuestra frágil economía -por más que José Antonio Meade y Agustín Carstens hablen de “fortaleza”- está rebasando cualquier expectativa. Ahora vendrán, necesariamente, otras afectaciones de orden político y social, como si no tuviéramos ya un cúmulo de asuntos internos qué resolver en el ámbito del dinero, a nivel país y a nivel individual.

Enrique Peña Nieto reconoció ayer, por su parte, que el cambio de gobierno en Estados Unidos representa un gran reto, pero también una inmejorable oportunidad para avanzar en la relación bilateral; es decir, recurrió a la misma línea discursiva de cada gobierno mexicano en turno hacia nuestros vecinos del norte. Olvida el presidente Peña que a su homólogo recién electo no se le han visto hasta hoy muchas intenciones de acercarse o construir relaciones bilaterales sanas, pues si algo quiere construir, es un muro.

De todo lo que Trump ha dicho sobre los mexicanos, es difícil diferenciar lo que es en serio y la simple bravuconada que usó para atraer los seguidores que finalmente lo llevaron a la victoria, pero parte de esa incendiaria retórica bien puede ser realizable en el corto y mediano plazo, en especial contra los connacionales radicados allá, quienes confesaron a las encuestadoras “sentirse preocupados y asustados” por la llegada al poder de quien tanto ha amenazado con deportarlos.

En este contexto, los once millones de mexicanos indocumentados y hasta residentes legales en suelo estadounidense quedaron en la incertidumbre ante posibles deportaciones masivas, en el primer caso y la suspensión temporal o definitiva de diversos programas para quienes tienen estatus legal, pero aún no cuentan con la ciudadanía. De DACA y DAPA, o lo poco que se había logrado al respecto, seguramente se tendrán que ir olvidando.

Será interesante observar si Donald Trump mantiene su compromiso de levantar ese muro en la frontera y además emprende cada una de las acciones que tanto vociferó en su camino hacia la Casa Blanca. Ni ahora, ni en enero que asuma la presidencia, se puede confiar en que Trump volteará a ver a nuestro país como un vecino, aliado, amigo, menos socio, como tanto lo desearían los mexicanos de aquí y allá. Tampoco se puede asegurar el establecimiento de una relación tersa entre Estados Unidos y México, por más que lo sostenga la embajadora estadunidense Roberta Jacobson.

De modo que el triunfo del magnate convertido a político no únicamente trajo confusión en la sociedad norteamericana y nerviosismo en los mercados internacionales, sino afectaciones en países como el nuestro y lo grave es que eso sucede desde el principio, como para marcar la ruta que seguirá esta llamada “relación bilateral”.

A través de la historia, esta relación entre México y Estados Unidos siempre ha sido de amplias desventajas para nuestro país, indistintamente de mandatos demócratas o republicanos; de hecho, podría decirse que cuando menos estos últimos ni esperanzas han dado sobre alivios migratorios que nunca llegan; en el caso de Donald Trump, cualquier cosa puede ocurrir, si se toma en cuenta su escasa experiencia en participación política y en las tareas de conducción gubernamental, sumada a un temperamento arrebatado e ideas radicales.

De cualquier modo, México debe enfrentar el nuevo reto que representa esta transición en el vecino país, pero no con preocupación e incertidumbre, sino con acciones de gobierno efectivas para recibir a los posibles deportados y darles empleo, por un lado y, por el otro, con la entereza y vigor de una sociedad dispuesta a sobreponerse a cualquier adversidad, incluso a la de tener un presidente en casa que parece estar en contra de sus mismos coterráneos. La llegada de Trump no debe mantenernos en vilo, sino darnos, ahora sí, un sentido de unidad.

COLMILLOS Y GARRAS

MAÑANA VIERNES A las 9:30 de la mañana en un restaurante del centro histórico será presentado el programa de la Feria Regional de Tepehuanes, que se celebrará del 12 al 26 de noviembre en curso. Eventos culturales, artísticos y deportivos se celebrarán en este lapso conmemorativo de los 400 años de este municipio del estado… LA DIRECCIÓN DE Atención a migrantes del gobierno estatal se mantiene acéfala desde el cambio de gobierno. No significa que la dependencia haya detenido su funcionamiento en este lapso, pero ya necesita un liderazgo que atienda a nuestras comunidades de paisanos radicados en Estados Unidos, principalmente… TRASCENDIÓ AYER QUE por lo menos 25 funcionarios de la administración anterior solicitaron la protección de la justicia mexicana a través de un amparo ante el temor de ser detenidos por presuntos malos manejos en la responsabilidad que desempeñaron durante el pasado sexenio.

Twitter @rubencardenas10

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