Home Programación Noticias Radio Claret América Sabemos de los daños del alcohol, pero seguimos siendo tolerantes

Por Rubén Cárdenas. Un conductor en estado de ebriedad es considerado por la ley en países como Estados Unidos y Canadá, así como en la mayor parte de Europa, como un individuo peligroso, alguien que prácticamente va por la calle con un fusil de asalto y dispuesto a disparar; tal es la idea sobre quien toma, sin importarle el daño que puede causar. México, en contraste, y muy particularmente Durango, tiene todavía una asignatura pendiente sobre tan delicado tema; apenas estamos en el paso de abordar esa discusión cíclica sobre el aumento a las multas por conducir en estado de ebriedad.

Ni hablar entonces de la posibilidad de ver esto un delito grave, que no alcance fianza; menos retirarle su licencia al infractor. Tampoco se observa algún resquicio legal que permita dejar de considerar homicida imprudencial, con derecho a la libertad y desde ahí enfrentar su proceso correspondiente, a quien provoca la muerte a otro u otros por conducir bajo el influjo del alcohol.

A querer y no, tenemos una percepción distinta del respeto a la vida en relación a otras naciones. Es lamentable que se deje de valorar la vida y se proteja a quienes toman irresponsablemente y atentan contra quien se les cruce en el camino, a sabiendas de que deberán rendir muy endebles cuentas, a no ser con su conciencia, si es que la tienen.

En Durango, por increíble que parezca, hasta diputados opositores se opusieron a un incremento en las multas por conducir en estado de ebriedad, así como por no usar el casco de protección en el caso de motociclistas y ciclistas o para quienes conducen con un bebé en brazos. Es cierto, sí, que las alzas no solucionan del todo el problema, pero inhiben a muchos de manejar ebrios y eso representa menos percances.

Es falso que los incrementos a conductores irresponsables nos afecten a todos, pues quien no tenga la mala idea de manejar ebrio queda exento de estas sanciones, aunque no exento de consecuencias, pues paradójicamente muchos abstemios son las víctimas en los percances viales. De hecho, los incrementos afectan exclusivamente a los infractores, y tampoco son tan altas como deberían ser.

De ninguna manera se compara un incremento al predio de las gasolinas, cuya afectación es para todos, que enfocar los castigos hacia quienes de verdad los merecen. Y es que los daños de estos percances son cuantiosos, por decir lo menos; las discapacidades resultantes cambian todo el entorno familiar y no se diga cuando hay un desenlace fatal.

Como vemos, en México y Durango nos encontramos ante un problema cuya solución no es exclusiva de las autoridades, aunque es cierto que ellas deben asumir la responsabilidad de actuar en estricto apego a la ley, la cual sigue siendo muy laxa e insuficiente. Empero, la sociedad debe también tener una concepción más clara del valor de la vida y luchar por su defensa.

En la medida en que seamos conscientes del respeto de la vida de otros y la propia, restaremos importancia a esa estúpida, arcaica, trasnochada y machista idea de asociar alcohol con felicidad, de confundir hombría con capacidad para ingerir alcohol y de encontrar en una bebida etílica y en compañía de otros iguales el remedio para cualquiera de nuestros conflictos diarios.

Que cada vez haya menos conductores alcoholizados en nuestras calles depende de todos; nadie puede sustraerse de esa responsabilidad, ni padres, ni iglesias, ni educadores ni medios informativos. Son demasiados hogares de luto aún, miles de personas que padecen daños derivados del consumo de alcohol y legislaciones demasiado tolerantes que deben ser cambiadas. Cada quien debe hacer lo propio, porque a todos algo nos toca.

 COLMILLOS Y GARRAS

SERÁ HASTA EL próximo 9 de enero cuando regresen a sus funciones ordinarias los trabajadores del gobierno del estado, toda vez que iniciaron su periodo vacacional de fin de año. En tanto, personal de guardia se encargará de atender ciertos pendientes, pero las actividades regulares se normalizarán hasta entonces… LOS MÁS DE 30 mil asistentes diarios al Parque Guadiana son testigos de la multiplicación de comerciantes ambulantes arremolinados en ese sitio. Sin afectar los intereses de estos vendedores, es necesaria una reordenación de todos ellos, porque nuestro Parque también debe ser cuidado, incluso hasta en imagen… UNO DE LOS mejores regalos que ha recibido la ciudadanía en estos días de fin de año ha sido la desaparición mediática de políticos que seguramente se fueron a “descansar” y disfrutar de su jugoso aguinaldo.

Twitter @rubencardenas10

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