Home Durango Ahora sí, que paguen y regresen bienes quienes “la hicieron”

Por Rubén Cárdenas.

¿Ahora también hay que pagar por esto y esto? ¿de dónde? Es la queja más recurrente en cualquier comercio, restaurant, tiendita y en pláticas de café y banqueta; en muchos años no se había sentido un ambiente social como el de ahora, de enojo, impotencia y gran preocupación compartida, aunque en distinto nivel, por ricos, medianos y pobres. Lo que no se escucha es que alguien diga un resignado: ni modo, ya qué.

En vez de eso, la sociedad sigue creciendo en organización, en un país donde las marchas y protestas han sido tantas veces criminalizadas y donde no siempre hay lugar para que las causas justas afloren. El ejemplo más reciente es la resistencia magisterial en las calles, todavía no resuelta, cuando ya el gobierno federal tiene otro contingente encima, tan numeroso como los millones de mexicanos inconformes.

No es para menos; los despiadados incrementos de la gasolina, electricidad y gas, así como los impostergables pagos en predial, plaqueo y refrendos, más otros posibles adeudos, hacen surgir en la mente colectiva dos planteamientos específicos que deben ser respondidos por las autoridades: ¿Cómo le haré para pagar tanto dinero en este inicio de año? Además de ¿Por qué no regresan el dinero quienes se lo llevaron y así no habría necesidad de hacer pagos que no debemos?

Y es que, además de la honda preocupación de millones de familias por no poder cumplir con todos los compromisos que ya están encima, también hay un enojo más que justificado, pues nadie ignora los enormes desfalcos de las autoridades que se fueron, en el caso de los estados que renovaron gubernatura el año anterior, y lo poco que se hace para llamarlas a cuentas y recuperar el patrimonio que nos corresponde.

En este momento, la cada vez más informada sociedad mexicana sabe que el apremio económico se debe en pequeña parte a los vaivenes internacionales, pero la causa raíz del desequilibrio en las finanzas es la corrupción, el mal ejercicio de gobierno y el dispendio inmisericorde. Se le está exigiendo al ciudadano que saque el dinero de su bolsillo, o de donde sea, para pagar impuestos y productos básicos más caros, mientras que un grupo de privilegiados gasta los bienes estatales y nacionales como si fueran propios, sin que nadie se lo impida.Ellos, claro, no protestan por los aumentos, porque sencillamente no les afectan.

Respecto a Durango, no pocos funcionarios del sexenio anterior y sus familiares se llevaron, si hacemos cuentas, montos aun superiores a los que se pretende recaudar por concepto de los pagos de plaqueo y refrendo; luego entonces, viene el justo reclamo social de ¿Por qué voy a pagar yo los platos rotos? Que paguen los que la deben.

Suman ya cinco días de protestas en todo el país y no se observa todavía disposición alguna en el gobierno federal para aliviar la situación y que eso llegue a los estados; hay rumores de violencia en varias entidades y municipios, por lo que es responsabilidad de los tres niveles de gobierno actuar a la brevedad posible y atajar el hartazgo social, que hasta hoy ha encaminado las protestas y manifestaciones con civilidad, pero no se sabe hasta cuándo.

El escenario nacional y local es por demás complejo y requiere de una mayor participación gubernamental, antes de que las aguas se desborden. Empezando por el presidente y su equipo, también cada gobernador tendrá que poner en marcha acciones contundentes para evitar el caos social, sobre todo en los estados donde se ha comprobado un descarado saqueo, como Durango. Nadie debe pagar lo que no debe y menos lo que alevosamente robaron otros, estén amparados o no. Permitir que se vayan impunes es una falta de compromiso hacia la sociedad.

La ocasión es inmejorable para que sean llamados a cuentas los corruptos; que paguen “quienes la hicieron”, que devuelvan el patrimonio de todos y eso se trasparente ante los gobernados. Se puede recuperar dinero en efectivo, asegurar los bienes adquiridos ilícitamente y que se les aplique todo el peso de la ley a los que provocaron el enorme desfalco de las finanzas estatales y municipales.

Por supuesto, como tanto se ha dicho, no es ocasión de venganza, sino momento propicio para que la justicia prospere y se ponga fin a la impunidad. De lo contrario, difícilmente podría disiparse tanto enojo en una sociedad dispuesta a no permitir más abusos, porque esta vez la paciencia ya se agotó, es la realidad.

LA FISCALÍA ESTATAL dio a conocer ayer la recuperación de nueve automóviles recientemente robados en Durango. Tal vez los aumentos a la gasolina hayan sido la causa principal por la que los hampones dejaron estas unidades abandonadas por distintos rumbos, facilitando así el trabajo de los agentes de la Policía Investigadora del Delito… ACUDIÓ AYER EL gobernador José Aispuro Torres a reunirse con los transportistas posesionados de las instalaciones locales de Petróleos Mexicanos; se comprometió a luchar ante el gobierno federal para tratar de minimizar los estragos del gasolinazo… HASTA AYER, NINGUNA autoridad local había emitido algún pronunciamiento o sanción respecto al cobarde rejoneador que, fuera del ruedo, maltrató a uno de los caballos de su cuadra el pasado domingo aquí, en el marco de la corrida de toros cuya realización tanta polémica causó. El video de la agresión se volvió viral y de inmediato vino el repudio en redes sociales, pero ninguna autoridad en Durango aludió el tema. Tanta omisión también es condenable.

Twitter @rubencardenas10

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