Home Durango Arremete el clero contra #EPN; tal vez quiera más privilegios

Por Rubén Cárdenas.

Aliada sempiterna de los gobiernos en turno a lo largo de la historia, ahora la Arquidiócesis Primada de México arremetió contra el presidente Enrique Peña Nieto, al llamarlo, este fin de semana, “cobarde y sumiso” ante el “terrorismo migratorio del indigno presidente norteamericano Donald Trump”, en su publicación semanal “Desde la Fe”.

Sorprende esta defensa de la Arquidiócesis acerca de los migrantes, a los que poco ha visto y escuchado por décadas, aunque a nivel de sacerdotes que verdaderamente trabajan por la gente – de los cuales hay muchos y no siempre son tratados con justicia o equidad por su propio liderazgo- esto no es nuevo, puesto que en los pueblos y comunidades rurales, de donde procede una mayoría de esos migrantes, a menudo son los sacerdotes quienes conviven con las familias que se quedaron y les dan, de alguna manera, la mano en sus necesidades.

En el editorial denominado “Terrorismo Migratorio”, la iglesia puntualizó que los migrantes mexicanos tienen miedo y sus familias sufren una verdadera sicosis, mientras las autoridades mexicanas no aciertan a actuar y no hacen más que declaraciones y promesas. Sus reacciones son tibias; muestran miedo y sumisión, de acuerdo al semanario.

Para la iglesia católica, el gobierno federal incurre en un error estratégico al esperar que Trump cambie su actitud hacia México, porque desde que era candidato a la presidencia demostró que su método es la sinrazón.

Del mismo modo, el editorial señala que “la cobardía no es prudencia” y recalca: “No vemos firmeza en la defensa de nuestra soberanía; no vemos dignidad en el trato con nuestro vecino del norte; no vemos estrategias eficaces para ayudar a nuestros connacionales; no vemos altura ni inteligencia en los responsables en atender esta crisis humanitaria”, en obvia alusión al titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores, Luis Videgaray.

De hecho, el hoy canciller afirmó, al asumir el cargo, que había llegado a “aprender”, por lo que, retomando esas palabras, el texto editorial enfatiza que la diplomacia mexicana requiere de gente con experiencia y pericia, no de aprendices.

También cuestiona las “inmorales” asignaciones de miles de millones de pesos a partidos políticos y a funcionarios, así como las millonadas que el gobierno gasta en una fallida estrategia de promoción de la imagen presidencial, mientras que apenas se dispuso de “migajas” (mil millones de pesos) para atender en forma emergente a los migrantes que lo requieran.

La iglesia le recuerda al gobierno federal que los mexicanos radicados en Estados Unidos envían remesas por más de 30 mil millones de dólares al año, cantidad que sirve para aliviar la miseria de incontables familias y de la cual dependen para sobrevivir, pero no hay reciprocidad en cuanto a la atención que necesitan en este momento quienes viven allá. Acaba con un llamado a emprender nuevas acciones, más allá de la solidaridad internacional, para ponerle un freno al racismo, al odio, al terrorismo de Trump.

Pareciera que esta vez, al mostrarse sensible ante una causa común, la iglesia católica mexicana está del lado de los necesitados, sobre todo porque todo eso es veraz. No hay quien pueda contradecir estas aseveraciones, pero no es fácil creerle a ciertos jerarcas cuando poco se han pronunciado por defender a los pobres. Nadie duda de lo que dice la Arquidiócesis, sino con qué intención lo dice precisamente ahora.

Muy débiles han sido sus comentarios sobre la exportación de mano de obra hacia el norte, como tampoco se ocupó en su momento de las víctimas de la violencia, ni de exigir verdaderamente -y no sólo con algún comunicado- el cese a tanta violencia en el país.

Se ha manifestado, sí, pero no más que otras entidades sociales y no como debería, de acuerdo al liderazgo y poder que se le ha conferido. Tampoco se pronunció la iglesia, en su momento, en contra de las reformas estructurales, todo lo cual cae en su ámbito, incluso sin entrar en conflicto con el gobierno en turno, con el que notoriamente nunca ha querido confrontarse y, en cambio, ha sido muy condescendiente, al grado de la complicidad.

Entonces, es seguro que algo quiere la iglesia católica al criticar hoy a quienes siempre ha apoyado, aunque es algo muy ajeno al bienestar de los paisanos que tanto están padeciendo hoy por hoy en Estados Unidos. Tal vez busca algún aumento de sus privilegios, más poder, un mejor posicionamiento en tiempos de escepticismo, una mayor influencia, o todo junto, usando a los migrantes como pretexto, pero tendrá que demostrar una solidaridad verdadera y un cambio radical delante de aquellos, que no son pocos aquí y allá, para quienes la iglesia ha dejado de ser ese refugio a donde puedan acudir en momentos de tanto apremio. Y vaya que estos lo son.

COLMILLOS Y GARRAS

LA CONTRALORA ESTATAL, Rosario Castro Lozano, dio a conocer ayer la inhabilitación, por tres años, de dos servidores públicos, además de aplicarles una sanción económica por 160 mil 281 pesos a uno de ellos, mientras que para el otro será de 184 mil 893 pesos, aunque no se revelaron nombres ni cargos…UNO HIZO MANEJOS indebidos con licencias médicas y el segundo autorizó, en el Servicio Nacional de Empleo, un beneficio económico a un consanguíneo, por lo que ambos fueron penalizados…PARA EMPEZAR, ESTAS sanciones parecerían demasiado “light”, porque incluso en este mismo sexenio pueden reincorporarse ambos, pero además es obvio que se está persiguiendo a los peces pequeños, cuando la gente en Durango quiere saber para cuándo caerán los peces gordos, esos que se llevaron dinero a manos llenas y desbordantes.

Twitter@rubencardenas10

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