Home Durango Aquí se cayó el turismo, pero en Mazatlán hubo sobrecupo

ruben-cardenas-blogPor Rubén Cárdenas. Mientras aquí los hoteleros y restauranteros se quejan de una baja en la demanda de sus servicios hasta en un 40 por ciento, cuando se esperaba todo lo contrario durante estas vacaciones, en Mazatlán festejan un resultado turístico espectacular, como los que han tenido tras la inauguración de la supercarretera Durango-Mazatlán en octubre del 2013: Registró una ocupación hotelera del 100 por ciento y, de hecho, decenas de turistas recurrieron a otra clase de alojamiento, como cuartos en casas o, de plano, la playa.

Un promedio de 60 mil personas por día consolidó de nuevo a Mazatlán como uno de los puntos más visitados del mapa turístico, con sus once mil habitaciones repletas, lo cual, la verdad, es para generar “envidia de la buena”, pues Durango no ha podido ver en todo el año, ni éste ni otro, tal número de visitantes, aunque no se puede negar que ha tenido mejores etapas en este rubro.

Así, estos resultados en materia turística deben ser motivo de análisis y posterior acción, porque la tendencia de los últimos años era diferente, más alentadora. Los hoteles habían registrado casi ocupación completa y los restaurantes habían tenido ventas óptimas en otros años. Esta vez los hoteleros locales tenían una expectativa del 70 por ciento de ocupación de cuartos y quedó apenas en un 40 por ciento.

Por su parte, los propietarios de restaurantes reportaron una baja de entre el 35 y 40 por ciento en sus ventas, pues casi exclusivamente los del Corredor Constitución tuvieron movimiento; fuera de ese espacio, de los demás negocios se reportaron pérdidas, a diferencia de otros periodos vacacionales.

Si en el pasado reciente se había logrado contar con una mayor afluencia de turistas en Semana Santa, hay que identificar cuál fue el factor que propició ahora ese cambio tan negativo para Durango. Algo pasó y no puede permanecer inadvertido, por lo que urge una seria valoración de los responsables del turismo en Durango para corregirlo de inmediato.

Uno de esos factores, sin duda, es el divorcio comunicacional entre las autoridades locales de turismo con los hoteleros y restauranteros, lo cual no abona a un ambiente para invitar a los visitantes; si unidos va a costar trabajo remontar esta situación, desunidos menos se logrará; eso está claro.

Si bien es cierto que nuestra ciudad no es un destino de sol y playa, o no está lo suficientemente comunicada con otros puntos de interés, sí cuenta con otros atractivos para un gran segmento que aprecia la arquitectura colonial. Entonces, con una estrategia definida, se podrían obtener, por fin y luego de tantos años, los objetivos previstos.

No podríamos aspirar a tener los números de Mazatlán, con 102 mil bañistas en Jueves Santo, 158 mil el Viernes Santo y 106 mil el Sábado de Gloria, ni los casi 80 mil el Domingo de Resurrección, según cifras del Escuadrón de Salvamento Acuático de Mazatlán; sin embargo, sólo ver el éxito de lejos a nadie consuela; hay que hacer algo distinto a lo que se ha estado haciendo. Capacidad, estrategia, planeación y recursos son clave para lograr la meta de poner al estado, no sólo la ciudad, en la plataforma desde donde puede despegar como potencia turística del norte del país.

Se esperaba en Mazatlán una ocupación de cuartos no superior al 90 por ciento, según el subsecretario de Turismo, Rafael Lizárraga Favela y, para el sábado 8 de abril, ya andaba la cifra en el 94 por ciento; dos días después se agotaron las habitaciones y no pocas familias rentaron habitaciones de sus propias viviendas ante la alta demanda. En total se estima que hubo más de 512 mil turistas en esas playas, un 30 por ciento de ese total procedente de Durango.

Queda claro que el puerto sigue siendo el gran beneficiario de la supercarretera Durango-Mazatlán, pero serán peores los resultados para esta entidad si no se intenta nada o se abandonan los proyectos que habían estado funcionando, como las estrategias puestas en marcha durante el tiempo de Semana Santa y Diciembre, justo en los tiempos de los Festivales Culturales Ricardo Castro y Revueltas.

Por todo esto, es necesario revisar lo que actualmente lo que se está haciendo y también dejando de hacer. Todos los sectores del ramo deben analizar lo sucedido en este periodo vacacional en Durango y realizar los ajustes necesarios para cambiar el rumbo del turismo. Todavía nos faltan las vacaciones de verano y la feria y el tiempo apremia.

COLMILLOS Y GARRAS

SE LLAMA HORACIO Martínez el nuevo delegado de la Secretaría de Desarrollo Social. Su llegada proviene de una asignación directa de las oficinas centrales de esa dependencia federal. Sustituye a Marco A. Terrones, quien tenía a su cargo la tarea de investigar a Francisco Javier Hernández Flores, el anterior delegado que anda huyendo tras el escándalo de la bodega repleta de artículos oficiales para hacer proselitismo electoral… Sólo falta que el nuevo delegado traiga la encomienda de olvidarse de esa investigación y proteger al sinvergüenza exfuncionario. La sociedad duranguense estará pendiente del seguimiento puntual de este proceso, hasta hoy impune… TENÍA PREVISTO ESTAR hoy martes en Durango la Secretaria de la Función Pública, Areli Gómez, para encabezar un evento del Ayuntamiento sobre transparencia, pero siempre no va a asistir y en su lugar vendrá Tanya Marlenne Magallanes López, directora general de Trasparencia de la propia Secretaría. Por cierto, cuando Areli Gómez fue titular de la PGR, nunca investigó casos que en su momento le tocaban, como el de Javier Duarte y Tomás Yarrington, exgobernadores de Veracruz y Tamaulipas respectivamente.Twitter@rubencardenas10

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