Home Durango ¿De qué tanto se enorgullecen los priístas con Peña Nieto?

ruben-cardenas-blogPor Rubén Cárdenas. Este martes, ni bien había dejado territorio duranguense el presidente Enrique Peña Nieto y ya los priistas locales habían inundado las redes sociales con mensajes jubilosos, de bienvenida, de despedida y grandes halagos hacia la figura presidencial. Parecía que nos había visitado una personalidad de esas que todo el mundo quiere y admira. Algunos legisladores federales, locales, líderes sectoriales y diversos simpatizantes se abrían paso para la codiciada “selfie”; incluso alguien se atrevió a festinar desde su cuenta de Facebook: “Día histórico. El presidente Peña transformando Durango”. Casi como aquel titular de la revista Time, cuando tuvo al presidente de portada con la frase “Saving Mexico”.

La reacción del priísmo local no deja de ser llamativa, más allá de que les sea normal vitorear a cualquier mandatario de su partido, pero esta conducta contradice cualquier principio de lógica social, en particular porque es diferente a lo que sucede en otras entidades, como Chiapas, por ejemplo, donde fue declarado “persona non grata” en Chiapa de Corzo; se hizo necesaria, incluso, la intervención policiaca para seguir adelante con el evento. Sabido es que Peña Nieto ya tiene problemas hasta en lugares con audiencia a modo y nunca, desde la campaña, se aparece en sitios públicos cualquiera.

¿De qué se enorgullecen los priístas de Durango con la presencia de un mandatario tan cuestionado dentro y fuera del país? ¿Qué podría ser tan digno de admiración, si, dejando aparte su evidente incapacidad para dar respuestas a preguntas sencillas, ha mentido sin cesar a los mexicanos? Bueno, a todos no, porque algunos de sus predilectos gozan de los privilegios del poder inmerecidamente; a ellos sí les ha cumplido.

La corrupción ha sido distintivo de su gobierno: los escándalos de la famosa “casa blanca”, sus presuntos involucramientos en acciones ilícitas con la empresa española OHL, grupo Higa y recientemente con la constructora brasileña Odebrecht, son tan sólo parte del esquema de impunidad que ha edificado a partir de instituciones complacientes.

El solo hecho de que su campaña pudo haber sido financiada con dinero de los sobornos de Odebrecht lo obliga a dar una explicación convincente, algo que no parece dispuesto a hacer, menos desde la desafortunada aparición de su esposa Angélica Rivera en televisión nacional, cuando intentó justificar, sin éxito, la adquisición de la “casa blanca” a un precio de siete millones de dólares.

Y así como ha sido incapaz de frenar la corrupción y, en cambio, proteger a colaboradores desleales al pueblo en todos los rubros de su gobierno, tampoco ha podido disminuir la violencia en el país y allí están como prueba los cárteles y sus cabecillas, creciendo y actuando en muchas regiones a su antojo, porque ciertas autoridades no sienten compromiso con la sociedad organizada, sino más bien con el crimen organizado. Y por eso nunca se aclara ni Ayotzinapa ni otros casos trágicos. Y por eso nunca se sabe quiénes son los autores de tanta fosa clandestina que sigue apareciendo en territorio mexicano.

También, su política interna ha resultado fallida. Sus reformas estructurales no han funcionado, sino generado gran inconformidad que bordea la protesta violenta; apenas ha cumplido el 12 por ciento de sus promesas de campaña y algunas resultaron contraproducentes, como los aumentos a la gasolina, la energía eléctrica y el gas LP, aunque se había comprometido a bajar todas estas tarifas para “Mover a México”.

En asuntos de política exterior, en su sexenio desaparecieron los tres principios básicos que sostenían este renglón: No intervención, solución pacifica de las controversias y autodeterminación de los pueblos, pero ahora el gobierno de Peña se inmiscuye en los problemas ajenos y pretende, a través de su canciller, dar lecciones de moral, mientras se mantiene en la sumisión total ante los embates de Donald Trump.

De hecho, debe quedarle un grupo cada vez más reducido de leales, porque dentro del mismo PRI se sabe que ha fracasado como señuelo para el 2018 y les deja muy poco con qué pelear la presidencia. Con Peña Nieto, el tricolor ha perdido elecciones estatales que le son clave para llegar a Los Pinos, como Veracruz, Durango, Nayarit, Nuevo León y un millón de votos en el Estado de México.

Tan mal están las cosas para el PRI que, si hoy fueran las elecciones, con mucho trabajo quedaría en el tercer lugar. Y en cuanto a Durango, Peña Nieto siempre ha quedado a deber, pues ni siquiera ha enviado recursos suficientes para arreglar los daños de la supercarretera Durango-Mazatlán, como tampoco para indemnizar a los ejidatarios a los que les expropiaron sus predios para construir esta obra, entre otras omisiones. Ayer no hizo anuncio espectacular alguno aquí. Por todo esto, no se entiende que todavía le aplaudan tanto y festejen su estancia como si en realidad hubiera cambiado el “Saving Mexico” por el “Saving Durango”.

COLMILLOS Y GARRAS

POR SEMANAS SE habían visto muy pocos elementos de la Policía Montada haciendo rondines en los parques Guadiana y Sahuatoba; ya ayer hubo más, lo cual, de alguna manera, despejó la duda de que el ganado caballar de la Dirección Municipal de Seguridad Pública no se había convertido, afortunadamente, en el menú de los leones del zoológico; con eso de que han nacido nueve últimamente… PRESIDIÓ DOS EVENTOS ayer en Durango el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong: uno, el de Acción para la Prevención de la Violencia y el Fortalecimiento Municipal y dos, la Primera Sesión Ordinaria del Sistema Local de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes del Estado…EN AMBOS PARQUES, por cierto, hay todavía muchos paseantes que llevan a sus perros sin correa y eso ha provocado incidentes; la noche del lunes, por ejemplo, dos perros bravos se le soltaron a su dueño y atacaron al perrito guardián del parque, un adoptado totalmente inofensivo. Los vigilantes intervinieron y la respuesta del dueño fue con grosería y prepotencia. Esos “Lords arrogancia” no están de moda, como ellos creen. Además, no es remoto que, si un perro ataca a otros de su especie, también ataque personas y la solución no es recoger al perro agresivo y menos sacrificarlo, sino sancionar a los irresponsables dueños. Debe haber más campañas al respecto; se evitarían percances que han terminado hasta en pleitos a golpes o amenazas entre los dueños.

Twitter @rubencardenas10

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