Significado del Miércoles de Ceniza

Conociendo nuestras raices
  • Marzo 6, 2019
  • Miércoles de ceniza

Se acostumbra comer pescado durante la cuaresma por que en la antiguedad en el mediterráneo era lo más económico y con el dinero que sobraba se ayudaba a los pobres. El ayuno consiste en la abstención de carne y una comida grande y otras dos pequeñas durante el día.

Obispo Placido Rodríguez
Misionero Claretiano

¿qué se conmemora el miércoles de Ceniza?

Miércoles de Ceniza

El miércoles de ceniza enmarca el comienzo de la cuaresma. Es un día significativo lleno de rituales y símbolos: agua bendita, cenizas, palmas, ornamentas moradas, lecturas del antiguo y nuevo testamento para reflexionaren la pasión, muerte y resurrección de nuestro señor Jesucristo.

Con las cenizas impuestas en la frente aceptamos nuestra condición humana y nos preparamos para reflexionar, tomar acción y entrar en una introspección interna durante el tiempo de cuaresma.

La palabra cuaresma viene de diversos signos muy simbólicos del antiguo testamento.

  1. Jesús dura 40 días en el desierto.
  2. El diluvio dura 40 días.
  3. Moisés vivió 40 años en la tierra de Madián

Lecturas del miércoles de ceniza

Estas son las lecturas que escucharas el miércoles de ceniza ¿Qué puedes notar diferente en la iglesia? ¡Cuéntanos! 

  • Lectura de la profecía de Joel 2, 12-18
  • Salmo 50, 3-4. 5-6a. 12-13. 14 y 17 
  • 2 Corintios 5, 20 -- 6, 2

  • Mateo 6, 1-6. 16-18

Lecturas Miércoles de Ceniza 2019

  • PRIMERA LECTURA DE LA MISA

    Rasgad los corazones y no las vestiduras

    Lectura de la profecía de Joel 2, 12-18

    «Ahora —oráculo del Señor— convertíos a mí de todo corazón con ayuno, con llanto, con luto.
    Rasgad los corazones y no las vestiduras;convertíos al Señor, Dios vuestro, porque es compasivo y misericordioso, lento a la cólera, rico en piedad;y se arrepiente de las amenazas.»
    Quizá se arrepienta y nos deje todavía su bendición, la ofrenda, la libación para el Señor, vuestro Dios.
    Tocad la trompeta en Sión, proclamad el ayuno, convocad la reunión. Congregad al pueblo, santificad la asamblea, reunid a los ancianos. Congregad a muchachos y niños de pecho.
    Salga el esposo de la alcoba, la esposa del tálamo.
    Entre el atrio y el altar lloren los sacerdotes, ministros del Señor, y digan:
    —«Perdona, Señor, a tu pueblo;no entregues tu heredad al oprobio, no la dominen los gentiles;no se diga entre las naciones: ¿Dónde está su Dios?
    El Señor tenga celos por su tierra, y perdone a su pueblo.»

    SALMO RESPONSORIAL

    Salmo responsorial Sal 50, 3-4. 5-6a. 12-13. 14 y 17 (R/.: cf. 3a)

    R/. Misericordia, Señor: hemos pecado. 
    Misericordia, Dios mío, por tu bondad, por tu inmensa compasión borra mi culpa;
    lava del todo mi delito, limpia mi pecado. R/.. 
    Pues yo reconozco mi culpa, tengo siempre presente mi pecado: contra ti, contra ti 
    sólo pequé, cometí la maldad que aborreces. R/. 
    Oh Dios, crea en mí un corazón puro, renuévame por dentro con espíritu firme;no 
    me arrojes lejos de tu rostro, no me quites tu santo espíritu. R/. 
    Devuélveme la alegría de tu salvación, afiánzame con espíritu generoso. Señor, me 
    abrirás los labios, y mi boca proclamará tu alabanza. R/. 
    Reconciliaos con Dios: ahora es tiempo favorable 
    Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los Corintios 5, 20 — 6, 2 
    Hermanos: 
    Nosotros actuamos como enviados de Cristo, y es como si Dios mismo os exhortara 
    por nuestro medio. En nombre de Cristo os pedimos que os reconciliéis con Dios. 
    Al que no había pecado Dios lo hizo expiación por nuestro pecado, para que 
    nosotros, unidos a él, recibamos la justificación de Dios. 
    Secundando su obra, os exhortamos a no echar en saco roto la gracia de Dios, 
    porque él dice: 
    «En tiempo favorable te escuché, en día de salvación vine en tu ayuda»;pues mirad, 
    ahora es tiempo favorable, ahora es día de salvación. 
    Versículo antes del evangelio Sal 94, 8ab 
    Véanse las aclamaciones substitutivas del Aleluya en la p. 207. 
    No endurezcáis hoy vuestro corazón;escuchad la voz del Señor. 

    SEGUNDA LECTURA DE LA MISA

    Reconciliaos con Dios: ahora es tiempo favorable

    Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los Corintios 5, 20 — 6, 2

    Hermanos:
    Nosotros actuamos como enviados de Cristo, y es como si Dios mismo os exhortara por nuestro medio. En nombre de Cristo os pedimos que os reconciliéis con Dios.
    Al que no había pecado Dios lo hizo expiación por nuestro pecado, para que nosotros, unidos a él, recibamos la justificación de Dios.
    Secundando su obra, os exhortamos a no echar en saco roto la gracia de Dios, porque él dice: «En tiempo favorable te escuché, en día de salvación vine en tu ayuda»;pues mirad, ahora es tiempo favorable, ahora es día de salvación.

    Aclamación del Evangelio

    Versículo antes del evangelio Sal 94, 8ab

    No endurezcáis hoy vuestro corazón;escuchad la voz del Señor.

    EVANGELIO DE LA MISA

    Tu Padre, que ve en lo secreto, te lo pagará

    Lectura del santo evangelio según san Mateo 6, 1-6. 16-18

    En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: 
    —«Cuidad de no practicar vuestra justicia delante de los hombres para ser vistos 
    por ellos;de lo contrario, no tendréis recompensa de vuestro Padre celestial. Por 
    tanto, cuando hagas limosna, no vayas tocando la trompeta por delante, como 
    hacen los hipócritas en las sinagogas y por las calles, con el fin de ser honrados por 
    los hombres;os aseguro que ya han recibido su paga. 
    Tú, en cambio, cuando hagas limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace tu 
    derecha;así tu limosna quedará en secreto, y tu Padre, que ve en lo secreto, te lo 
    pagará. 
    Cuando recéis, no seáis como los hipócritas, a quienes les gusta rezar de pie en las 
    sinagogas y en las esquinas de las plazas, para que los vea la gente. Os aseguro que 
    ya han recibido su paga. 
    Tú, cuando vayas a rezar, entra en tu aposento, cierra la puerta y reza a tu Padre, 
    que está en lo escondido, y tu Padre, que ve en lo escondido, te lo pagará. 
    Cuando ayunéis, no andéis cabizbajos, como los hipócritas que desfiguran su cara 
    para hacer ver a la gente que ayunan. Os aseguro que ya han recibido su paga. 
    Tú, en cambio, cuando ayunes, perfúmate la cabeza y lávate la cara, para que tu 
    ayuno lo note, no la gente, sino tu Padre, que está en lo escondido;y tu Padre, que 
    ve en lo escondido, te recompensará.» 

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