Reflexiones del Evangelio del Domingo 18 de Octubre

REFLEXIONES DEL EVANGELIO 18 DE OCTUBRE

El Padre Tony Díaz, CMF nos presenta una hermosa reflexión del evangelio de hoy 29no Domingo de Tiempo Ordinario

Los fariseos y los herodianos le presentan a Jesús una situación que seguramente lo pondrá en peligro de cualquier manera que él conteste: “¿Es lícito pagar el impuesto del censo a César o no?” Si Jesús contestara “sí” a la pregunta, entonces los fariseos lo desacreditarían entre su pueblo por ser un traidor y apoyar la opresión del Imperio Romano. Si Jesús contestara “no” a la pregunta, entonces los herodianos habrían acusado a Jesús de traición por negar la autoridad y el poder del Imperio Romano. La traición era pena de muerte. Era una estrategia bien planeada para atrapar a Jesús en un lugar público. Representantes de ambos partidos estaban allí para atestiguar y acusar a Jesús dependiendo de cómo contestara la pregunta. Sin embargo, Jesús estaba al tanto de sus intenciones y públicamente desenmascara su traición: “Hipócritas, ¿por qué tratan de sorprenderme?” La respuesta de Jesús desarmó a aquellos que intentaban atraparlo. “Den, pues, al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios”.

Los enemigos de Jesús no anticiparon tal respuesta; por lo contrario, quedaron asombrados y se alejaron en silencio. La respuesta de Jesús reconoce la doble ciudadanía en la que todos vivimos: somos ciudadanos de la tierra, el país y el gobierno en que vivimos; pero también, somos ciudadanos del Reino de Dios. Sin embargo, el profeta Isaías en la primera lectura nos recuerda que toda la creación, todos los reinos de la tierra, están bajo la soberanía de Dios, reconozcan a Dios o no. Pero, no podemos negar nuestra realidad de vivir bajo múltiples lealtades tanto a nuestro país y gobierno, como a nuestro Dios quien nos crea, sostiene y salva. Cuando hay armonía entre estas múltiples lealtades, y los derechos y dignidad de todos los ciudadanos son honrados y respetados la mayoría de nosotros vivimos con estas múltiples lealtades sin ningún problema.   Pero cuando existe conflicto entre estas lealtades; cuando existe la injusticia, opresión y la negación de la dignidad y los derechos de todos o algunos de los ciudadanos nuestras lealtades serán probadas.

Las palabras de Jesús, “Den, pues, al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios,” no significan que simplemente paguemos nuestros impuestos sin cuestionar a la autoridad civil.  Las palabras de Jesús son la respuesta a la trampa que los fariseos y herodianos le habían puesto, pero no es una respuesta a cómo vivir con nuestras múltiples lealtades.  Tenemos en la historia testimonios impresionantes de mujeres y hombres que resolvieron el conflicto de sus múltiples lealtades exigiendo que el gobierno rinda cuentas de la dignidad y derechos de sus ciudadanos.  Martin Lutero King (U.S.A), Dorothy Day (U.S.A), y Dietrich Bonhoeffer (quien se opuso a Hitler en Alemania y pagó con su vida esta oposición). Aunque aquellos que cuestionan y enfrentan gobiernos sean declarados traidores, no hay mejor acción patriota que manifieste el amor a una nación, que exigirle al gobierno, sociedad y nación que rinda cuentas no solo de su constitución, sino también de la verdad, la justicia y la dignidad del ser humano.

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29th Sunday of Ordinary Time /  29no Domingo de Tiempo Ordinario

The Pharisees and Herodians present Jesus with a question that would surely place him in danger either way he answered: “Is it lawful to pay the census tax to Caesar or not?”  If Jesus answered “yes” to the question, then the Pharisees would discredit him among his people for being a traitor and supporting their oppression by the Roman Empire. If Jesus answered “no” to the question, then the Herodians would have accused Jesus of treason for denying the authority and power of the Roman Empire.  The punishment for treason was death.  It was a well-planned strategy to trap Jesus in a public setting.  Representatives of both parties were there to trap and accuse Jesus depending on how he answered the question.  However, Jesus knew their intentions and publically unmasked their treachery: “Why are you testing me, you hypocrites?” Jesus’ answer disarmed those trying to trap him. “Then repay to Caesar what belongs to Caesar and to God what belongs to God.”

The enemies of Jesus did not anticipate such an answer; on the contrary, they were amazed and they departed in silence.  Jesus’ answer recognizes the dual citizenships under which we all live: we are citizens of the land, country and government in which we live; we are also citizens of the God’s Kingdom. However, the prophet Isaiah in the first reading reminds us that all creation, all earthly kingdoms are under God’s sovereignty, whether they acknowledge God or not. Nevertheless, all of us have to live with multiple loyalties to the country and government in which we live and to God who is our creator, sustainer and savior. When there is harmony between our multiple loyalties and the rights and dignity of all citizens are honored and respected most of us go about our various loyalties without problems. However, when there is conflict between our loyalties; when there is injustice, oppression and the denial of rights and dignity of all or some of the citizens our loyalties will be tested.

Jesus’ words, “Repay to Caesar what belongs to Caesar and to God what belongs to God,” do not mean that we just pay our taxes and never question civil authority. Jesus’ answer is a response to the trap that the Pharisees and Herodians had set for him, but not a response to the questions of how we live with our multiple loyalties. We have in history some very powerful examples of women and men who have resolved their conflict of loyalties by holding governments accountable for the dignity and rights of its people. Martin Luther King, Dorothy Day, and Dietrich Bonhoeffer (He opposed Hitler in Germany and was killed for his opposition).  Even though those who question and confront governments may be branded as traitors, the most patriotic witness of love of country may be to hold a nation, society and government accountable not only to its constitution, but also to truth, justice and the dignity of the human person

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