Libertad familiar; enseñando responsabilidad a nuestros hijos

Libertad familiar; enseñando responsabilidad a nuestros hijos

“La responsabilidad es el precio de la libertad”. Esta frase dicha por Elbert Hubbard es muy cierta. A veces confundimos libertad con libertinaje pero debemos aprender a diferenciarlos. Es por eso que Edith Bravo y Leopoldo Franco nos hablan de esto en el capítulo “Libertad familiar; enseñando responsabilidad a nuestros hijos” del Podcast “La llave del éxito en tu hogar”.

Existen personas que a pesar de no estar encerrados, de poderse desplazar a donde ellos quieran, de que nadie les dice qué hacer o cómo hacerlo, no se sienten libres. Esto sucede cuando no tenemos muy claro lo que es la libertad y cómo debemos ejercerla.

¿Qué es la libertad familiar?

Cuando un miembro de la familia no es libre, el resto de los integrantes tampoco lo es. Por ejemplo si tu hijo no es libre emocionalmente, ya sea por problemas de depresión, ansiedad, baja autoestima, o cualquier otro, tu mente siempre estará pensando en él. De esa forma tu libertad estará condicionada a la libertad de tu familia y viceversa.

Por eso, para lograr nuestra libertad y la del resto de nuestra familia, es necesario que todos los miembros aprendan cómo ser libres. Para esto necesitamos educar a nuestros hijos acerca de las diferencias entre libertad y libertinaje, pues este último puede tener muchas consecuencias.

Diferencias entre libertad y libertinaje

Muchas personas creen que ser libre significa poder hacer lo que queremos, cuando queremos y a costa de lo que sea. Esto es un error que puede traer consecuencias graves. Cuando hacemos lo que queremos sin considerar a los demás ni respetar la ley, la ética, la moral, estamos cayendo en el libertinaje. Estamos abusando así de nuestra libertad. Porque dentro de la libertad también se encuentra el respeto y la responsabilidad.

Si no aprendemos desde chicos lo importante que es tomar decisiones con responsabilidad, muy probablemente no sabremos ser libres. Podremos hacer lo que queramos pero viviremos con la preocupación constante a las consecuencias. No sabremos respetar a los otros y por ello tal vez tampoco encontremos el respeto que queremos.

¿Cómo le enseño a ser libres a mis hijos?

Lo más importante es enseñarles desde pequeños a ser responsables, a cumplir con sus deberes, asumir sus errores, a que todas las decisiones que tomamos tienen consecuencias, conllevan una responsabilidad y que asumirla es la base de la libertad. Tal vez esto suene muy complicado de explicar a un niño pequeño, pero no es necesario hacerlo con palabras. Podemos empezar delegándoles tareas en el hogar acorde a su edad, nunca se es muy pequeño para tener obligaciones.

Por ejemplo: podemos enseñar a un niño pequeño que cada vez que termine de jugar debe recoger todos sus juguetes. Él tendrá la libertad de usar todos los juguetes que quiera, pero es responsable de dejar todo en orden al terminar. Así él decidirá si quiere sacar todo lo que tiene o si prefiere usar uno o dos juguetes para no tener que recoger mucho. De esta forma está aprendiendo a tomar decisiones libremente, siendo responsable de las consecuencias de las mismas.

La libertad y los adolescentes

La libertad y los adolescentes

Muchas veces nos encontramos con que nuestros hijos ya adolescentes o pre-adolescentes se quejan porque no les damos libertad. Es normal que esto suceda, pues aún están aprendiendo y por lo general tienen una idea errónea de lo que es ser libre.

Es ahí donde los padres debemos actuar como guías, no dictadores. Hacerles ver la diferencia, confiar en ellos y mostrarles que sus actos siempre tienen consecuencias. Por supuesto es más fácil si desde pequeños les inculcamos la importancia de ser responsables. Pero si no fue así, nunca es tarde para otorgarles tareas que los ayuden a serlo. Siempre dándoles nuestra confianza para que ellos sientan que no los tratamos como niños pequeños. Que entendemos que ya son casi adultos.

Por lo general será más efectivo si en lugar de andar tras ellos todo el día recordándoles lo que tienen que hacer. Así les mostramos que ellos tienen la libertad de hacerlo cuando gusten. Pero si no lo hacen para el momento que se determinó habrá consecuencias. No se trata de castigarlos, sino de que aprendan. Por ejemplo: Se les puede asignar la tarea de lavar su propia ropa. Ellos decidirán cuando hacerlo. Pero si llega el momento en que ya no tengan ropa limpia y ahora tengan mucho que lavar, esa será la consecuencia de la decisión que tomaron.

Cuatro puntos que te pueden ayudar a construir la libertad familiar

  • Infórmale a tus hijos que en tu casa existen valores, que existen normas y leyes que se deben cumplir.
  • Educar la obediencia a los valores, las normas y las leyes. No sólo que sepan que existan, que las sigan.
  • Da ejemplos de las consecuencias de no cumplir con obediencia los valores, las normas y las leyes.
  • Visualiza cómo es vivir libre. Aplica la flexibilidad y reconoce que te equivocas. Perdónate las veces necesarias siempre con el objetivo de mejorar.

Si esta entrada te ha ayudado un poco a reflexionar acerca de la libertad familiar, te invitamos a que escuches completo el capítulo “Libertad familiar; enseñando responsabilidad a nuestros hijos” del Podcast “La llave del éxito en tu hogar”. Y si te interesa continuar el aprendizaje para crecer emocionalmente, recuerda que también tenemos otros Podcasts para ayudarte a lograrlo.

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