Celos entre hermanos: ¿cómo combatirlos?

Todos hemos escuchado acerca de hermanos que no se llevan bien. Que no se hablan o que se la pasan compitiendo. Estas rivalidades pueden afectar a toda la familia. Por eso el Lic. Rafa Salomón nos habla en el capítulo «Celos entre hermanos» del Podcast «Amar, vivir y sentir» acerca de las causas y nos brinda herramientas para combatirlos. Los celos entre hermanos pueden llegar a ser muy nocivos y tóxicos. Si no se trabaja en solucionar el problema de raíz sólo empeorarán con el tiempo. De ser así, el resultado será adultos que no se permiten ser felices y disfrutar su familia. Es importante que como padres ayudemos a sanar esta relación. Y si somos adultos que tenemos un problema de celos con nuestros hermanos, nunca es tarde para sanar la relación.

¿Por qué aparecen los celos entre hermanos?

Los celos son algo que hemos desarrollado instintivamente. Nos impulsan a hacer cosas para defender nuestros afectos. Defender lo que creemos que nos corresponde o es nuestro. Son una consecuencia natural que viene cuando sentimos amenazado aquello a lo que tenemos apego. Hay diferentes causas para comenzar a sentir celos de alguien o algo. Pero siempre que los sentimos significa que algo en nosotros se siente inseguro. Ya sea por la forma en que nos tratan los demás, algo que nos hayan dicho o por sentir que valemos menos. Y podría decirse que la principal causa de esto son las comparaciones.

Las comparaciones y los celos entre hermanos

Muchas personas no pueden dejar de compararse con los demás. Lo que nos cuesta entender es que cuando nos comparamos con otras personas siempre saldremos perdiendo. Porque siempre habrá cosas que otros hagan mejor que nosotros. Todos tenemos talentos y habilidades. Algunos las desarrollan más que otros. Pero compararnos únicamente nos hará sentir que no somos suficiente. Esta sensación derivará en celos. Puede que seamos nosotros mismos quienes nos comparemos. Otras veces son nuestros padres o familiares quienes nos comparan. Es un error muy común que se puede cometer al querer motivar a los hijos o compartir los logros de alguno de ellos. Este sentimiento de inferioridad que generan los celos puede derivar en que nosotros mismos comencemos a presumir a nuestros hermanos lo que tenemos o logramos. Y al final podemos terminar haciéndoles sentir a ellos lo mismo que sentimos nosotros. Convirtiéndose en un círculo vicioso de celos y comparaciones.

El síndrome del príncipe destronado

Síndrome del príncipe destronado Sucede cuando llega un nuevo bebé a la familia y alguno de los hermanos mayores, por lo general el que era el menor en ese momento o hijo único, siente que será desplazado. En muchas ocasiones no nos tomamos el tiempo para explicarles a los niños pequeños la llegada de un nuevo miembro a la familia. Esperamos de ellos madurez y aceptación sin considerar que apenas están descubriendo el mundo. Puede que ellos piensen «me tienen a mí, ¿por qué necesitan a alguien más?». O que sientan que viene un hermano nuevo porque sus padres ya se cansaron de él o ella. Recordemos que para un niño sus padres son su fuente principal de amor y seguridad. Habrá niños que no sientan amenazado su lugar en la familia, pero todos somos diferentes. Lo importante es ser conscientes de que son muy inteligentes y si les sabemos explicar, ellos lo entenderán. Si no prestamos atención podría derivar en lo que se conoce como el complejo de Caín. Se presenta cuando los celos son tan grandes que el hermano mayor puede llegar a dañar físicamente a su hermano menor cuando los papás no están presentes.

¿Cómo ayudo a mi hijo a aceptar la llegada de un bebé a casa?

Obviamente dependerá mucho de la edad y de lo acostumbrado a las atenciones que esté el niño. Aquí te damos una serie de consejos que puedes tomar en cuenta:
  • Es muy importante que les hagamos saber que nada va a quitarles el amor de sus padres.
  • Dedicarle tiempo, compensar con acciones para que comprenda que ese nuevo integrante no viene a quitarle nada, sino a compartir y darle más.
  • Darles seguridad y confianza.
  • Hablarle de las cosas buenas que traerá tener un nuevo hermano o hermana. Podemos contarles un cuento que narre la bonita relación que van a desarrollar.
  • Promover que cada uno tiene un lugar en la familia y nada ni nadie puede quitárselos.

Cuando los celos vienen de tener un hermano con discapacidad

Cuando uno de los hijos nace con una discapacidad o la adquiere es normal que los padres quieran hacer todo para estar para ese hijo. Es una situación difícil porque lógicamente ese hijo necesita más atenciones y cuidados. Pero debemos recordar que eso no significa que los demás hijos dejen de necesitarlos. Se debe intentar encontrar el equilibrio. Pues podríamos estar ocasionando un problema de celos causado por la sensación de abandono. Podemos intentar integrar a los demás hijos en los cuidados que necesite su hermano o hermana. Obviamente esto sin cargar en ellos la responsabilidad. Compartir momentos juntos en los que el centro de atención no sea siempre la discapacidad, sino el amor y la confianza. No dejar de lado los logros de los demás, que cada uno se sienta apreciado. Y sobre todo, buscar ayuda si no sabemos cómo manejar la situación. Es natural no saber todo siempre y podemos encontrar artículos, videos y terapeutas que nos guíen para resolver todo de la mejor manera.

Como padres debemos recordar:

  • En familia se ayuda, se solidariza, no hay competencia.
  • Compartir las alegrías. “Mira enséñale a tu hermano ese dibujo que hiciste, te quedó muy bien”. “Va a llegar alguien que te va a hacer muy feliz y con quien podrás jugar mucho”.
  • Procurar no comparar. A la larga hacen mucho daño las comparaciones entre hermanos. Duele cuando un padre o madre compara a sus hijos y puede crearle un trauma.
  • Cada uno tiene sus talentos y sus dones particulares, hay que saber reconocerlos. No debemos permitir que nos gane esa emoción por los logros de uno de ellos.

¿Qué hago si mis comparaciones crearon una rivalidad muy fuerte entre mis hijos?

Si ya has cometido el error de compararlos y ya hay estos conflictos es importante que haya una terapia familiar. Porque hay mucha tristeza y dolor. Incluso puede haber angustia que tiene su causa en los celos. Como padres debemos saber identificar esto, sanar y en donde cada uno se sienta amado.

¿Y si soy un adulto y me pasa eso con mis hermanos?

Si tienes una situación con un hermano, debes ir a la fuente. Trabajar en las heridas que traes arrastrando desde pequeño. Hay que trabajarlo interiorizando, saber por qué tienes esa aversión. Revisar los momentos. Los padres, tu hermano(a) o tú mismo(a) pueden ser la causa de esos celos. También hay personas que no saben ser buenos hermanos, eso facilita que haya este distanciamiento. Es necesario encontrar la causa para sanarlo. Al final de cuentas nos hace más daño a nosotros vivir con este odio y estos celos porque siempre estaremos sintiéndonos menos. Superarlo sólo nos ayuda a mejorar y lograr ser más felices. Si te interesa escuchar más del tema te invitamos a escuchar el capítulo completo. Además te invitamos a leer los demás Podcasts que tenemos para ayudarte a crecer emocionalmente. Porque la meta de todos los seres humanos debe ser ser felices.

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