Secretos familiares; el poder de los secretos

Todos tenemos y hemos guardado secretos. Hay cosas que por diferentes motivos decidimos no hablar con los demás. Pero siempre tenemos que ser conscientes de las consecuencias que puede tener no hablar de ello. Especialmente cuando hablamos de secretos familiares. La Dra. Blanca Almeida aborda este tema en el capítulo «El poder de los secretos» del Podcast «Hablando del alma y sus tropiezos». Muchas veces, a consecuencia de querer guardar un secreto, debemos mentirles a las personas que nos importan. Entonces, ¿vale la pena hacerlo?

¿Qué es un secreto familiar?

Por definición, un secreto es aquello que se oculta de forma intencional, se desconoce o aún no ha sido descubierto. Por lo tanto un secreto familiar es aquello que sabemos y escondemos intencionalmente de algún otro miembro de la familia. Siempre puede haber buenas intenciones detrás de encubrir algo de nuestros parientes. En la mayoría de los casos lo hacemos porque intentamos evitarles algún sufrimiento. Pero antes de guardar un secreto es necesario que seamos conscientes de lo que esto puede significar tanto para nosotros como para otros. A veces lo que creemos que va a prevenirle sufrimiento a otros termina lastimándolos más. Ya sea porque al final terminan sabiendo y se sienten dejados de lado o porque en nuestro afán de hacer todo porque no se enteren llegamos a hacer o decir cosas hirientes.

Consecuencias de guardar secretos familiares

Consecuencias de guardar secretos familiares Tener un secreto con una persona nos puede unir a ella. De la misma forma nos puede separar de las personas de quienes estamos ocultándolo. A veces, por miedo a que se nos salga decir lo que nos fue confiado o lo que creemos que puede hacerles daño, terminamos alejándonos de forma inconsciente de ellos. También puede hacernos sentir tan preocupados o tan responsables de ser los guardianes del secreto, que en ocasiones impide que sigamos con nuestra vida. Dejamos de hacer o decir algunas cosas por miedo a que eso termine haciendo que los demás sepan. Es sano saber distinguir entre qué decirle a los demás y qué es mejor guardarnos. Hay cosas que son meramente opiniones o hechos que van a afectar negativamente a otros sin dejarles nada positivo. Pero todos los secretos tienen un peso. No siempre es tan grave como nos pudo parecer en un principio. Si tienes algún secreto, ya sea familiar o no, que está causando que te distancíes de las personas que te importan, la Dra. Blanca Almeida te invita a analizar si en verdad vale la pena.

Secretos a voces

Los secretos no tienen que ser exclusivamente entre pocas personas. Los secretos a voces son aquello que muchas personas saben, pero no hablan al respecto. Ya sea porque es mal visto, porque creen que al hablarlo van a perjudicar a alguien, porque les da vergüenza, etcétera. Nos topamos muchas veces con familias enteras que ocultan algo al resto del mundo. Esto puede ser algo pequeño que nadie más necesita saber. Algo que no repercute realmente en cómo te relacionas con el resto del mundo. Pero también puede ser algo tan grande (o que sientas tan grande) que te impide tener relaciones sanas con toda persona que no sepa acerca de eso.

Los niños y los secretos familiares

Es muy importante que hablemos claro con nuestros hijos pequeños acerca de los secretos. De cuándo está bien no decir algo y cuando deben decirlo. Por desgracia muchas personas se pueden aprovechar de la inocencia de los niños, dañarlos y pedirles que guarden el secreto. Ya sea amenazando a las personas que quieren o haciéndolos sentir culpables. Por eso recuerda:
  • Hay que recordarles a los pequeños que NADA que los haga sentir mal tiene que ser guardado como secreto.
  • Decirles que ellos tienen derecho a decidir si quieren o no decir algo, pero que si alguien los lastima de cualquier manera lo mejor es hablarlo con sus padres o las personas en quienes confía.
  • Debemos hacerles ver que no tienen que guardar secretos que los dañen.
  • Como adultos debemos no cargarlos con secretos nuestros que los hagan sentir culpables. Los niños no tienen por qué cargar con los problemas de los adultos. No vaciemos en ellos una responsabilidad que no les corresponde.
  • No es necesario mentirles.
  • Cosas como la muerte, el sexo, el abandono de algún familiar, la adopción, entre muchos otros, son temas en los que más vale ser honestos con ellos y no crearles confusiones.
  • Es importante que siempre que un niño nos cuente algo creerles. Especialmente si habla de cualquier clase de daño que le estén ocasionando.
  • Si un niño descubre algo o pregunta algo que puedes sentir difícil de hablar con él, puedes buscar ayuda acerca de como tratar ese tema.
Una de las mejores formas de protegerlos será siendo siempre claros con ellos. Hacerlos saber que confiamos en ellos y pueden confiar en nosotros.

Ningún secreto tiene que ser guardado

Solemos olvidar esto, especialmente en los secretos familiares. Es verdad que a veces es mejor no hablar de algo por el bien de otros. Sin embargo cada uno de nosotros tenemos la decisión. Guardar un secreto nunca va a ser obligatorio y si pensamos que puede traernos más consecuencias que beneficios, tanto a nosotros como a quienes queremos, siempre seremos libres de decir que no queremos guardar el secreto. Si te interesó este tema, te invitamos a escuchar el capítulo completo y a seguir creciendo emocionalmente con el resto de Podcasts que tenemos para ti.

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