Reflexiones de las Lecturas del 24 de Marzo del 2021 con el Padre Tony Díaz

En las reflexiones del día de hoy el padre Tony Díaz, cmf nos comparte lo siguiente: Hoy tenemos una lectura muy interesante del profeta Daniel, donde quizás para nosotros uno de los temas de esta temporada cuaresmal es en torno a la idolatría, y esta lectura nos invita a reflexionar en esta cuaresma para desenmascarar a nuestro ídolos. Y que es la idolatría, viene siendo en cierta manera absolutización de cualquier realidad creada, u objeto de nuestra imaginación que reemplaza a Dios como absoluto. La temporada cuaresmal es también una invitación a desenmascarar nuestros ídolos y toda idolatría a quien le damos nuestra lealtad, que le decimos que sin esto yo no puedo vivir y sin embargo la pregunta es, ¿Puedo decir esto mismo de Dios? que no podamos vivir sin Dios, y sin embargo como es posible que lo podamos decir tan fácilmente acerca de otras cosas que hemos convertido en nuestro centro. Te invitamos a conocer mas en voz del Padre Tony Díaz en el siguiente vídeo. También puedes escuchar las reflexiones solo en audio en el podcast, Sediento de ti.

Reflexiones de las Lecturas del 23 de Marzo del 2021 con el Padre Tony Díaz

  En las reflexiones del día de hoy el padre Tony Díaz, cmf nos comparte lo siguiente: Esta primera lectura viene del libro de números, y el contexto de la lectura es el siguiente, el pueblo de Israel, guiado por Moisés ya están muy cerca de la tierra prometida, pero entre la tierra prometida en la parte este del río Jordán y donde se encuentra ahora el pueblo de Israel en su caminar, está entre medio la región de los edomitas y Moisés no quiere enfrentarse a los edomitas aunque les ha pedido permiso para cruzar su territorio, los edomitas le dicen no a Moisés, Moisés no quiere enfrentarse a ellos, aunque acababan de combatir contra otros pueblos que han cruzado el territorio de ellos, Moisés piensa que no está en condiciones de combatir con los edomitas y prefiere sacar la vuelta lo que significa bajar al golfo de Aqaba y después subir por la parte este del río Jordán hacia la tierra prometida, y es aquí donde los israelitas se empiezan a quejar e inician a murmurar en contra de Dios y en contra de Moisés, y el pueblo que se queja y murmura contra Dios, piensan que deberían enfrentar a los edomitas y derrotarlos, así como derrotaron a los otros pueblos, cuál territorio había cruzado. Te invitamos a conocer mas en voz del Padre Tony Díaz en el siguiente vídeo. También puedes escuchar las reflexiones solo en audio en el podcast, Sediento de ti.

¿Cómo influye la familia en nuestras relaciones?

Dicen que cuando nos casamos con alguien, nos casamos también con su familia. Y algo hay de razón en eso. Pues la familia es uno de los pilares de la sociedad. Impacta la vida los individuos por el resto de sus vidas. Por eso es importante fijarnos tanto en nuestra familia, como la de la persona que sea nuestro interés romántico. Eso nos puede explicar muchas cosas acerca de como somos y cómo es la otra persona. La Dra. Blanca Almeida nos habla acerca de este importante tema en el capítulo «¿Cómo influye la familia en nuestras relaciones?». Del Podcast «Hablando del alma y sus tropiezos».

¿Cómo influye la familia en el individuo?

Cuando somos pequeños somos como lienzos en blanco. Si bien tenemos rasgos de nuestra personalidad que son heredados, la mayoría de nuestras conductas son aprendidas. Es por eso que la forma en la que somos criados va a tener un impacto en toda nuestra vida. Incluidas nuestras relaciones románticas. Pues es en la infancia donde aprendemos a dar y recibir amor. De cómo hayamos sido tratados de niños, dependerá la cantidad y la forma en que nosotros demostraremos nuestro afecto al crecer. Y esa es sólo una pequeña parte de cómo influye la familia en nosotros. ¿Alguna vez te han dicho que hiciste un ademán de alguno de tus padres? ¿o te dijeron que reaccionas igual que tus abuelos? Desde ademanes, pasatiempos, gustos, hasta sueños, forma de abordar los problemas y metas en la vida. Estamos influenciados por las personas que nos criaron. Por eso si queremos aprender el porqué de algún problema de conducta o una inseguridad que tengamos, es importante analizar el ambiente en el que crecimos. Nadie elije a su familia, pero todos podemos romper patrones si somos conscientes de que existen. Conservar lo bueno y dejar ir las malas costumbres. Para lograrlo debemos aprender a identificar lo que nos enseñaron directa e indirectamente.

Mensajes explícitos

Son todas aquellas enseñanzas que nuestras familias comparten con nosotros explicándonos. Por ejemplo:
  • Cuando mamá nos dice la importancia de ordenar nuestros cuartos y hacer nuestra parte de la limpieza.
  • Cuando papá dice que tenemos que aprender a compartir.
  • Si una tía nos indica que es importante ser amables.
  • En el momento en que la abuela nos habla acerca de ayudar a los demás.
  • Si nuestro abuelo nos enseña a ser responsables.
Entre muchas otras cosas que de niños nos explican. Por lo general son cosas positivas, aunque puede haber algunas que no lo sean. Todo dependerá de quienes nos criaron y su propia crianza.

Mensajes implícitos

¿Alguna vez has escuchado que la palabra convence pero el ejemplo arrastra? Pues estos mensajes son aquellas cosas que no nos dijeron directamente, pero que nos las enseñaron a través del ejemplo. Como puede ser:
  • Ir a visitar a la familia seguido.
  • Recoger nuestra basura al ir a un parque
  • Limpiar la mesa después de comer.
  • Respetar los estacionamientos de discapacitados.
  • Investigar cuando se tiene una duda.
  • Acostumbrar leer.
  • Decir malas palabras.
  • Criticar a los demás por su apariencia.
  • Ser muy duros con nosotros mismos.
Y un muy largo etcétera. Por lo general en estos hay una mezcla entre buenos y malos hábitos. Mismos que aprendemos a base de la imitación.

¿Cómo influye la familia en la pareja?

¿Cómo influye la familia en la pareja? Cuando recién conocemos a alguien el enamoramiento nos hace ver todo color de rosa y pasar por alto los defectos y las diferencias. Pero a medida que pasa el tiempo comienzan a hacerse evidentes todas aquellas cosas que pueden crear un conflicto entre los dos. Estas diferencias vienen principalmente de la forma en que cada uno fue criado. Pues cada familia tiene costumbres y formas distintas de hacer las cosas. Éstas se vuelven aún más marcadas cuando además pertenecemos a diferentes culturas. Cuando elegimos a nuestra pareja, aquella persona con quien queremos formar una relación estable, es importante que veamos la influencia de su familia de origen. Pues ahí es donde encontraremos muchos detalles que influirán en la forma en la que nuestra pareja se relacione con nosotros y con los demás. No significa que a fuerzas tengamos que buscar una pareja con familia similar a la nuestra y de nuestra misma cultura. Todas las diferencias se pueden superar con voluntad de ambas partes y mucho trabajo en equipo, pero sin duda hay situaciones en las que será mucho más difícil y en las que tal vez necesitaremos ayuda externa.

Familias que se meten en las relaciones

Por si las diferencias fueran poco, también existen familias que de forma intencional o inconscientemente, interfieren en las relaciones de los miembros. Puede ser desde pequeños detalles como proporcionar consejos que no son solicitados. Hasta directamente querer que las cosas se hagan como ellos dicen. En estas situaciones es importante que la pareja sea consciente de que su relación les pertenece únicamente a ellos dos. Que es importante saber establecer límites a las familias y llegar a acuerdos entre los dos para poder tener una relación sana tanto entre ellos, como con todos los seres queridos del otro. Recordemos que existen muchos tipos de familia. Madres y padres solteros que forman una familia monoparental, pasando por las familias nucleares en las que viven juntos abuelos, padres, hijos, tíos, primos, etc. Familias homoparentales, familias de padres divorciados, aquellas en las que por diversas circunstancias los abuelos o tíos se vuelven los tutores y principales responsables de los niños… Y así, muchos otros factores diversos, muy específicas en cada caso. Dentro de estas diferencias podremos encontrar muchas otras variantes que hagan que cada familia sea única. Por eso debemos aprender a mediar las diferencias y también entender desde un inicio que hay muchas cosas que jamás podremos ni debemos intentar cambiar en los demás. Si te interesa conocer un poco más del tema, te invitamos a que escuches el capítulo completo. Y te recordamos que tenemos muchos otros Podcasts disponibles para ti. Porque siempre es bueno tener ayuda para crecer emocionalmente.    

¿Cómo mejorar mi autoestima?

«Dedícate a sentirte bien contigo mismo. Es con quien pasarás el resto de tu vida». A veces olvidamos tratarnos con la misma bondad con la que tratamos a los demás. Valoramos poco lo que hacemos y no apreciamos nuestras cualidades. Cuando esto pasa significa que tenemos que trabajar en nuestra autoestima. Por eso la Dra. Lucy Serrano nos habla acerca de «¿Cómo mejorar mi autoestima?» en este capítulo del Podcast «Solo para ti». Una de las bases para relacionarnos bien con los demás y para lograr estar bien es el Autoestima. Pero muchas veces no sabemos distinguir bien lo que es tener autoestima y lo confundimos con la soberbia. Pues aunque pueda parecer que una persona creída se valora demasiado a sí misma, la mayoría de las veces es todo lo contrario.

Para mejorar mi vida necesito saber; ¿qué es la autoestima?

Para aprender a distinguir necesitamos primero tener muy claro qué significa. La autoestima, por definición, es el aprecio o consideración que tenemos de nosotros mismos. Es decir, es el sentimiento que nos hace valorar nuestra personalidad y querernos a nosotros mismos. La autoestima se construye desde el concepto que tenemos de nosotros mismos a través de lo que nos dicen los demás de pequeños. Todos nacemos con buena autoestima.Todos nacemos con una alta autoestima. Pero ¿qué pasa si en la infancia nuestros padres o las personas a nuestro alrededor no la reforzaron? Muchas personas creen que es necesario educar por medio de la crítica y las comparaciones. Sin embargo no se dan cuenta que nos pueden causar un daño para toda la vida. Pues esa autoestima alta con la que todos nacemos, comienza a disminuir hasta llegar al punto en el que no nos valoremos.

¿Cómo te ves a ti mismo?

¿Cómo te ves a ti mismo? Es muy común que cuando somos adultos aprendemos a no valorarnos. O a minimizar nuestros logros por estarnos comparando con los demás. Si le preguntas a un grupo de personas ¿cómo se ven a sí mismos?, la mayoría piensan más defectos que virtudes. Tal vez no las digan, pero si pudiéramos adentrarnos en su pensamiento nos daríamos cuenta de que la mayoría necesitamos trabajar en mejorar nuestra autoestima. Incluso las personas soberbias que uno podría pensar que sienten que son demasiado buenas. En el fondo pueden tener grandes inseguridades que intentan ocultar. Por eso utilizan esa máscara. Se podría decir que es una forma de distraer a las personas de aquello que no quieren que vean de ellos.

Mi autoestima es baja, ¿cómo puedo mejorar?

No podemos cambiar lo que vivimos en la infancia. Pero, siempre podemos trabajar para mejorar. Si nos encontramos en nuestra edad adulta y no estamos conformes con nuestra apariencia, nuestro trabajo, nuestro estilo de vida… Trabajar en nuestra autoestima será el primer paso para mejorar otros aspectos de nuestra vida. Por eso la Doctora nos ofrece los siguientes consejos para ayudarnos a comenzar:
  • Escríbete una carta a ti mismo. Se compone de tres partes. Tienes que leerla, releerla y agrega cosas cada vez que puedas.
    • La primera habla del apoyo incondicional que te vas a dar tú. Ya no dependes de tus papás, de tu pareja, ni de nada externo.
    • La segunda parte es la valoración. Reconocimiento de tus logros y cualidades. Todos tenemos aspectos positivos. Aunque creas que son cosas pequeñas, reconócelos. Es importantísimo dejarlo por escrito.
    • Darte consejos. Pero no deben ser de críticas, órdenes o insultos. Deben ser consejos positivos. Sugerencias, propuestas, preguntas auto reflexivas. Procurar ponernos de acuerdo con nosotros mismos y lograr un mejor contacto con nosotros mismos.
  • Aléjate de gente negativa. Trata de convivir lo menos posible con ellos. Aprende a contestarles de manera asertiva. Esto te ayuda a empoderarte. Sentir que tu vida está bajo tu control y saber que tu opinión de ti mismo no depende de los demás.
  • Prémiate por tus logros. Cualquier logro pequeño, reconócelo y prémialo. Te ayuda a sentir que puedes reconocerte solo y no necesitas esperar a que los demás lo hagan.
  • Recuerda esta frase que la Dra. Serrano nos comparte: “Merezco, valoro y disfruto cualquier atención y muestra de cariño que los demás deseen tener conmigo. Sin embargo no la necesito, ni la exijo ni dependo de ella para mi bienestar emocional”.

Conductas de evasión; una consecuencia de la baja autoestima

Cuántas veces no hemos conocido a alguien que bebe demasiado, que es adicto al juego o a comprar cosas todo el tiempo. Al grado en el que su vida puede llegar a girar en torno a esas conductas. Pues a esto se le llaman conductas de evasión. Evaden su realidad, buscan refugio para intentar mitigar el dolor que sienten. Este tipo de actitudes pueden afectar no sólo a la persona, sino a todos los que lo rodean. El autoestima juega un papel muy importante para comenzar a superar esto. Pues al momento de comenzar a valorar y amar nuestra vida, ya no necesitamos hacer nada para evitarla. Sin embargo hay que recordar que la única persona que puede decidir cambiar es quien tiene el problema. Si queremos ayudarlos podemos apoyarlos y ayudarles a buscar ayuda cuando la piden. Pero es importante trabajar también en nosotros mismos para no anteponer las necesidades de los demás a las propias.

Como última reflexión

“Dios te creó como una persona perfecta. Las dificultades son formas de aprender. Que tengas errores y equivocaciones te convierte en una persona más humana y más sabia”. Cuando mejoramos nuestra autoestima también mejoran nuestras relaciones con los demás. Aprendamos a hacernos responsables de nuestros errores, sin castigarnos. Los errores son oportunidades para aprender y mejorar. Por eso reconozcamos las oportunidades de crecer y agradecemos nuestras fallas por lo que nos pueden enseñar. Esperamos que hayas encontrado información útil para tu vida. Recuerda que puedes escuchar el capítulo completo «¿Cómo mejorar mi autoestima?» del Podcast «Sólo para ti». Así mismo te invitamos a escuchar los demás Podcasts que tenemos para ti, todos ellos dirigidos para ayudarte a crecer emocional y espiritualmente. Porque somos responsables de que nuestra relación con nosotros mismos sea la relación más bonita en nuestras vidas.

Reflexiones de las Lecturas del 22 de Marzo del 2021 con el Padre Tony Díaz

  En las reflexiones del día de hoy el padre Tony Díaz, cmf nos comparte lo siguiente: Esta historia de Susana que es parte de los últimos dos capítulos del profeta Daniel, es una historia que solo aparece en las traducciones a griego y no en las versiones hebreas, y por tanto esta historia de Susana sólo la encontramos en las biblias católicas y no en toras que no son aceptadas por la iglesia católica. La iglesia católica tiene esta historia como una inspirada por Dios y en realidad la historia no es muy complicada de explicar, el contenido es muy sencillo de entender, dos ancianos, dos jueces del pueblo judío, pues corrompidos por la lujuria abusan de su poder para ocultar sus mentiras y acoso sexual a Susana, que es esposa de Joaquín y que habiendo quedado seducidos por su belleza y hermosura intentan abusar de ella por medio de su poder, Susana prefiere morir antes de someterse al abuso y a la lujuria de estos ancianos del pueblo. El pueblo cuando Susana es acusada públicamente está dispuesto a acusar y condenar a muerte a Susana, cuando Dios mueve el espíritu en este joven Daniel que cuestiona la decisión que tanto los ancianos como el pueblo han llevado a cabo, y por medio de Daniel Dios logra salvar a Susana al descubrir no solo la mentira a estos dos ancianos jueces del pueblo de Dios, sino también al dejar en claro el abuso de su posición.  Te invitamos a conocer mas en voz del Padre Tony Díaz en el siguiente vídeo. También puedes escuchar las reflexiones solo en audio en el podcast, Sediento de ti.

¿Por qué es importante la obediencia?

«La obediencia es la madre del éxito». Eso escribió el dramaturgo griego Esquilo hace miles de años. Y siglos después seguimos preguntándonos ¿por qué es importante? Por eso Edith Bravo y Leopoldo Franco nos hablan al respecto en el capítulo «¿Por qué es importante la obediencia?» en el Podcast «La llave del éxito en tu hogar». Donde nos platican acerca de qué es este valor, cómo aprendemos a ponerlo en práctica y la importancia de seguirlo en nuestra vida diaria. Así como las consecuencias que podemos enfrentar si decidimos dejarlo de lado. Si ten interesa aprender más, te invitamos a continuar leyendo.

¿Qué es la obediencia?

Muchas personas creen que ser obediente significa hacer ciegamente todo lo que alguien nos dice. Sin embargo no es así. La obediencia es la oportunidad que tenemos de aceptar que en cada lugar en el que estemos siempre va a haber leyes, reglas, valores o normas para facilitar la convivencia. Esta serie de normas a seguir fueron establecidas previamente y están pensadas para mantener la paz entre todos y evitar problemas. Cuando yo acepto eso, lo único que me corresponde es seguir y cumplir esas normas, leyes o valores. Que fueron creadas para la buena relación de las personas, para una convivencia agradable. Esto nos ayuda  a entender que para ser parte de un grupo a veces tendremos que hacer cosas que no queremos y dejar de hacer cosas que quisiéramos. En todo lugar existen normas a las que tenemos que atenernos. Nos ayudan a mantener la paz entre los individuos y median las diferencias que podemos tener entre nosotros.

Aprendemos la obediencia en la niñez

Aprendemos la obediencia en la niñez Al igual que la mayoría de las cosas que nos ayudan a desenvolvernos sanamente como adultos en la sociedad, la obediencia la aprendemos en el hogar cuando somos pequeños. Es ahí donde aprendemos que siempre hay alguien a cargo y que debemos respetar a esa persona. Ya sean nuestros padres, abuelos, tíos, cuidadores, etc. De la misma forma aprendemos que no podemos hacer todo lo que queremos, cuando queremos. Y que el motivo para seguir reglas es para no hacer cosas que nos afecten a nosotros mismos o a los demás. Por eso es tan importante que las personas que tenemos hijos seamos firmes con ellos. No se trata de ordenarles siempre y esperar que hagan todo lo que les decimos sin saber por qué lo hacen. Eso sólo crearía personas serviles que no saben distinguir si lo que están haciendo es para un bien o no. Debemos explicarles que todas las reglas, tanto dentro de la casa como fuera, son hechas para el bien común.

Obedecer a Dios

Las primeras leyes que debemos obedecer son las reglas divinas. Pues éstas buscan que vivamos en paz con nuestro creador, con el mundo y con las demás personas. Después están las leyes que existen en cada sociedad. Dependiendo las diferencias culturales, van a ser diferentes. Pero están hechas para que ese conjunto de personas conviva en armonía. Después de eso están las normas o reglas específicas de los lugares a los que asistimos. El trabajo, la escuela, los supermercados, los espacios públicos, etc. ¿Por qué ponemos en primer lugar las leyes de Dios? Pues porque están hechas para guiarnos a ser considerados con el resto de la humanidad. Cuando nosotros aprendemos a respetar a los demás, entonces no tendremos problemas en seguir las leyes humanas. Pues buscaremos lo que sea mejor para todos. De la misma forma sabremos que el que tengamos privilegios, no nos excusa de seguir las mismas reglas que los demás.

Diferencia entre obedecer y ser sumisos

Es común que estos términos se confundan. Pero es sencillo distinguirlos una vez que vemos sus características para diferenciarlos:

Obediencia:

  • Reconoce que en todo lugar existen reglas que seguir.
  • Respeta la autoridad.
  • Subordina su voluntad para seguir lo que le indica la autoridad.
  • Hace uso de su propio juicio para entender por qué sigue esa regla.
  • Le interesa el bien común.
  • Sabe que las normas son algo que todos debemos seguir por igual.
  • Reconoce que hay leyes inquebrantables y otras que pueden cambiar dependiendo el contexto.

Sumisión:

  • Se doblega ante otra persona o entidad.
  • Tiene poca voluntad.
  • En lugar de respetar, le tiene miedo a la autoridad.
  • No analiza si lo que hace es para un bien común.
  • Puede poner en riesgo su propia integridad.
  • Cree que las reglas aplican únicamente para algunos.
  • No tiene una jerarquía de importancia en las leyes, reglas o normas.
Esperamos que hayas encontrado información útil que te ayude a distinguir por qué es importante ser obedientes y las consecuencias que puede traer a nuestras vidas el no serlo. Recuerda que puedes escuchar el capítulo completo para seguir aprendiendo acerca del tema. También te recordamos que en Radio Claret América tenemos muchos otros Podcasts disponibles para ayudarte en tu desarrollo emocional. Porque el crecimiento espiritual es un trabajo constante.

Sinceridad ó Cinism‪o‬

Descubra su tipo de personalidad ¿qué conflictos tienen solución en el matrimonio? ¿cuándo debe usted considerar un divorcio? aprenda como dejar la infelicidad y tomar las herramientas emocionales suficientes para ser feliz y vivir a plenitud en este programa creado SOLO PARA TI con la doctora Lucy Serrano.

Lucy Serrano es Psicóloga y Terapeuta individual, de pareja y familiar con más de 30 años de experiencia, especializada en el tratamiento de problemas emocionales, conflictos de pareja, auto-estima y superación personal.

Cada semana nos trasmite hermosas enseñanzas para aprender a enfrentar situaciones de la vida.

Su show se trasmite por Radio Claret América todos los lunes a las 10 am y sábados y domingos a las 11:30 am hora centro. Cada semana podrá escuchar por podcast su nueva programación.

Prejuicios y estereotipos; poniendo a las personas en cajas

A todos nos ha pasado alguna vez que, por nuestras propias ideas o lo que nos dijo alguien más, nos llenamos de prejuicios y estereotipos. Pero muchas veces no nos damos cuenta que eso nos complica la vida, las relaciones, los planes, etc. Y todo por dejarnos llevar por pensamientos que no tienen toda la información. Ya sea propios o que alguien más nos compartió. El día de hoy, hablaremos del capítulo «Prejuicios y estereotipos; poniendo a las personas en cajas» del Podcast «Escucha la voz de tu alma», con la Coach de vida Norma Lua. En donde nos platica acerca de diversas situaciones en las que hemos usado «las cajas». Para meternos nosotros o para meter a otras personas. Esto pasa gracias a nuestros prejuicios y estereotipos.

¿Qué son los prejuicios y los estereotipos?

Un prejuicio es cuando te formas una opinión, generalmente negativa, hacia una persona u objeto. Sin la información completa y de forma apresurada. Por ejemplo, cuando conocemos a alguien por primera vez. Instintivamente nos creamos una opinión de esa persona, sin saber absolutamente nada de ella. Juzgamos su ropa, su forma de hablar, de caminar, sus gestos. Es decir, nos fijamos sólo en lo que podemos ver a simple vista. Y nos creamos una idea en nuestra mente acerca de esa persona. La gran mayoría de las veces estaremos equivocados. Porque si bien, puede que deduzcamos algunas cosas a simple vista, muy difícilmente podremos saber rasgos de su personalidad o todo aquello que no se puede ver. Un estereotipo es cuando nos dejamos guiar por nuestros prejuicios y etiquetamos a las personas en una imagen o idea que generalmente es aceptada por otras personas. Por ejemplo; el estereotipo de que las personas tatuadas son maleantes, que las personas muy delgadas tienen algún trastorno alimenticio o que las personas con obesidad no se ejercitan y comen mucho. Las mujeres usan rosa, los hombres usan azul. El mundo está lleno de estereotipos. Y todos ellos pasan cuando nos dejamos guiar por una opinión sin fundamentos para decir que alguien es esto o aquello.

Prejuicios alimentados por otros

Prejuicios alimentados por otros

Algunas veces estos prejuicios no vienen de nosotros originalmente. Sino que son otras personas las que comparten con nosotros sus ideas, haciéndonoslas ver como si fueran hechos. O nos dicen lo mismo que nosotros habíamos pensado y ya por eso creemos que si dos o más personas creen lo mismo, debe ser verdad. Debemos tener mucho cuidado acerca de lo que creemos y a quién le creemos. Podemos lastimar a muchas personas y crear muchos conflictos tan solo por nuestra ignorancia y nuestra falta de tacto. Siempre es mejor dudar de lo que nos dicen e investigar antes de formarnos un juicio.

¿Y qué tienen de malo los prejuicios y estereotipos?

Dicen que los prejuicios están bien alimentados por la ignorancia. Y la ignorancia siempre puede tener consecuencias negativas en nuestra vida. Por ejemplo, hablábamos de cuando emitimos un juicio acerca de alguien que no conocemos. Digamos que vemos a una persona afuera de una cafetería. Está vestida con pantalones rotos, camiseta deslavada, gorro… Nos pide que le cambiemos un billete. Tal vez al ver la vestimenta de la persona, podamos formarnos el prejuicio de que es un ladrón y nos quiere robar la cartera en el momento que la saquemos. Y digamos que nos molestamos por la idea de que nos roben y tratamos a esta persona de forma grosera. Ese mismo día tenemos una entrevista de trabajo en una empresa emergente que está creciendo muy rápido. Estamos muy emocionados porque ya pasamos los primeros filtros y solamente nos falta la entrevista con el dueño. Llegamos y cuando nos presentan al dueño, oh sorpresa, es la misma persona de afuera de la cafetería. Y en realidad su ropa no tiene nada que ver con falta de dinero sino con un gusto personal y nuestro prejuicio nos llevó a tratar de forma grosera a nuestro potencial empleador. Además no únicamente somos prejuiciosos o estereotipamos a personas que no conocemos. Lo hacemos también muchas veces con aquellos a quienes amamos. Nos formamos ideas acerca de ellos y sin preguntarles o investigar, los etiquetamos. No les preguntamos su opinión o su versión de las cosas. Nos guiamos por lo que nosotros creemos. Cuando eso sucede podemos llegar a hacerles mucho daño con nuestras palabras o con la forma en la que nos portamos con ellos a consecuencia de nuestros prejuicios. Y todo gracias a la falta de comunicación y a no saber romper prejuicios y estereotipos.

¿Qué puedo hacer para empezar a romper mis ideas preconcebidas?

  • Es importante aceptar que TODOS lo hemos hecho alguna vez. Y lo principal es estar dispuesto a cambiarlo.
  • Intentemos no victimizarnos y justificarnos para «tener la razón».
  • Piensa; ¿a cuántas personas tienes en cajas? Es decir, ¿qué prejuicios tienes acerca de quienes te rodean?
  • ¿Qué etiquetas les pusiste?
  • ¿Fuiste tú quien puso esas etiquetas o fue alguien más?
  • Escucha a las personas sin juzgar. (Mucho más fácil decirlo que hacerlo).
  • No te dejes llevar por ideas sin fundamento. Intenta siempre conocer el contexto y todas las versiones de cada situación.
  • Abre tu mente. Te podrías sorprender de todo lo que te estás perdiendo por dejarte guiar por prejuicios.
Esperamos que hayas encontrado información útil para tu vida. Recuerda que puedes escuchar el capítulo completo, así como todos los demás Podcasts que tenemos disponibles para ti. Porque la vida es muy corta y hay mucho que aprender.  

Reflexiones de las Lecturas del 19 de Marzo del 2021 con el Padre Tony Díaz

  En las reflexiones del día de hoy el padre Tony Díaz, cmf nos comparte lo siguiente: Hoy celebramos la solemnidad de san José, del esposo de la santísima Virgen María, pobre José,¿ y por qué digo pobre? porque por más de mil años san José en la iglesia, según la tradición Cristiana prácticamente lo hemos mantenido en la sombra de María, por que no es hasta el siglo XIV que oficialmente se añade la fiesta en el calendario litúrgico, previo a esto, en los siglos IX y X, habían devociones entorno a san José pero nada comparado por ejemplo con las celebraciones litúrgicas en torno a María y en gran parte estas devociones y también celebraciones litúrgicas en torno a san José es algo que vino de la iglesia cristiana de la parte Este del mundo cristiano, y cuando decimos esto estamos hablando de lo que está al Este del continente europeo, las tierras que son del mundo islámico hoy en día, que al principio de la iglesia cristiana también fueron evangelizadas por las primeras dos o tres generaciones cristianas. Muy bien, pues san José, lo que sabemos de él  lo recibimos de las narrativas de la infancia de Jesús, tanto en el evangelio de Mateo como en el de Lucas. Te invitamos a conocer mas en voz del Padre Tony Díaz en el siguiente vídeo. También puedes escuchar las reflexiones solo en audio en el podcast, Sediento de ti.

El arte de escuchar; más difícil de lo que parece

Dijo Goethe que «hablar es una necesidad, escuchar es un arte». Pero, ¿a qué se refiere eso de el arte de escuchar? Si todos los días lo hacemos, ¿no? Alguien dice algo lo oímos, lo entendemos y respondemos. ¡Sencillo! Pues no. Escuchar va mucho más allá que sólo lograr tener una conversación. Por eso el día de hoy hablaremos del capítulo «El arte de escuchar» del Podcast «Amar, vivir y sentir» de Rafa Salomón. Donde nos comparte las diferencias entre tener una conversación en la que todas las personas involucradas participan de igual forma y escuchar a alguien que necesita compartirnos algo.

¿El escuchar qué tiene de arte?

Que como todo arte necesita aprenderse, practicarse y sobre todo que tiene una gran dificultad. Aunque no lo parezca, es bastante complicado aprender a escuchar de verdad. Tenemos la idea de que es suficiente con interpretar las palabras, entenderlas y contestar. Tal vez en algunas conversaciones eso sea lo que se espera de nosotros. Pero cuando alguien se acerca a nosotros para platicarnos de un problema, de algo que necesita externar, de alguna preocupación, entonces la cosa cambia. La mayoría de las personas no sabemos escuchar, nos cuesta mucho hacerlo. Aunque sea una virtud fundamental, no es fácil. La escucha es una de las caricias positivas más apreciadas. Y aún así solemos pretender que escuchamos, pero no lo hacemos realmente. La persona que sabe escuchar sabe comprender. Y cuando uno se siente escuchado tiene la percepción de ser valorado, considerado e importante. Entonces debemos lograr diferenciar entre conversaciones Ping-pong y los momentos en que requerimos ser sólo oyentes. Es algo que debemos aprender. Porque para lograrlo necesitamos poner en práctica nuestra empatía. Dejar de pensar en nosotros y centrar nuestra atención en la otra persona. Más allá; intentar comprender el mundo de la otra persona y ver lo que nos dice desde ahí.

¿A qué se refiere una conversación de Ping- Pong?

Conversaciones Ping-pong Es la plática que solemos tener con las personas. En la que la «pelotita», es decir el turno de hablar, pasa de uno a otro de forma continua. A veces alguno tardará un poco más hablando, pero en general ambas partes participan más o menos igual. Es una comunicación más superficial porque no nos involucramos personalmente. Intercambiamos información, pero no ejercemos ningún comentario profundo ni intentamos comprendernos. No tiene nada de malo tener este tipo de conversación algunas veces. Por ejemplo; si salimos con una amiga que hace mucho no vemos y nos empezamos a poner al día. Muy seguramente el diálogo será así. También sucede cuando estamos en reuniones grandes o cuando comenzamos a recordar alguna anécdota. Pero si alguien comienza a hablarnos de algo más serio o nos pide tiempo para decirnos algo, y actuamos de la misma forma que si fuera cualquier conversación sin importancia, podemos hacer sentir a esa persona que no es importante. Le restamos valor a sus sentimientos.

¿Y entonces, cómo debemos hacerlo?

Se escucha con una actitud abierta, serena, sin distracciones, sin interrupciones, sin juicios o interpretaciones. Con el fin de propiciar estado de confianza y seguridad. Donde la persona se siente acogida, segura y tranquila. Para poder profundizar en su problema con el sentimiento de que es escuchada como un individuo importante, único y con valor para su oyente. Escuchar y entender la comunicación desde el punto de vista de quien habla. Interpretar lo que siente, lo que piensa. Poner atención al estado emocional. Escuchar significa aceptar a las personas tal y como piensan. Tal y como son. Darse cuenta que cada una es un mundo que es preciso involucrarse para entenderlo. Para profundizar necesitamos sentir. Encontrar aquellas razones del corazón. Quienes tenemos la inquietud de escuchar no vamos a quedarnos sólo con las palabras, sino tratar de entender las razones que tiene su corazón. Escuchar supone callarse. Y callar no es sólo no hablar, va más allá. Es estar atento con todo nuestro ser para comprender al otro en su totalidad.

Algunos consejos para aprender el arte de escuchar

Lo más importante para aprender es querer hacerlo. Si tenemos la disposición podemos convertirnos en grandes escuchas. Para lograrlo te damos los siguientes tips:
  • Buscar el lugar adecuado. No cualquier lugar es óptimo para escuchar. Es bueno estar cómodos, tener una iluminación que nos permita vernos. Evitar lugares ruidosos.
  • Sentirnos bien. Si estamos cansados, si nos duele algo, si estamos incómodos, difícilmente vamos a prestar atención de verdad. Mucho menos vamos a lograr escuchar.
  • Tener tiempo y ser pacientes. Dar la oportunidad al otro de expresarse.
  • No involucrarnos en el mundo de esa persona pero entenderlo. Mantener nuestro punto de vista, pero sin perder nuestro deseo de comprender. Para eso necesitamos ser empáticos.
  • Aprender a interpretar lo que nos quiere decir su corazón. Fijarnos en el tono de voz, en el lenguaje no verbal. Muchas veces nos van a decir más que las palabras.
  • Suspender todo juicio. Por lo general cuando nos hablan comenzamos a pensar qué haríamos nosotros. Recordamos situaciones parecidas. Nos guiamos por nuestros prejuicios. Nos formamos nuestra opinión basada en lo que NOSOTROS sentimos. En el arte de escuchar no hay lugar para nada de esto.
  • Esperar antes de responder. Reflexionemos nuestra respuesta antes de compartirla. Seamos prudentes. Pensemos bien lo que es necesario compartir y lo que sale sobrando.
  • Recordemos que la respuesta está en la persona que abrió su corazón, no es necesario que la demos nosotros. Sabiendo esto, limitémonos a querer resolver las cosas. Eso viene de nuestro juicio y no nos corresponde.
Esperamos que hayas encontrado consejos útiles que te sirvan para aprender a ser el mejor escucha. Si quieres saber más del tema, te invitamos a que oigas el capítulo completo. Al igual que los demás Podcasts que tenemos disponibles para ti. Porque todos podemos aprender a ser mejores cada día.