El Evangelio de Hoy con el Padre Tony Díaz, cmf. 1 de Febrero del 2022

El Evangelio de Hoy con el Padre Tony Díaz, cmf. 1 de Febrero del 2022

Martes de la IV semana del Tiempo ordinario

El Evangelio del día y las lecturas de la Santa misa con sus Reflexiones EN PODCAST por el Padre Tony Díaz, cmf.

Primera Lectura

2 Sm 18, 9-10. 14. 24-25. 30–19, 3

En aquellos días, después de haber sido derrotado por los hombres de David, Absalón, su hijo, se dio a la fuga. Iba montado en una mula, y al meterse la mula bajo las ramas de una frondosa encina, a Absalón se le atoró la cabeza entre las ramas y se quedó colgando en el aire y la mula siguió corriendo. Uno de los soldados lo vio y le fue a avisar a Joab: “Acabo de ver a Absalón colgando de una encina”. Joab se acercó a donde estaba Absalón, tomó tres flechas en la mano y se las clavó en el corazón.

Mientras tanto, David estaba en Jerusalén, sentado a la puerta de la ciudad. El centinela, instalado en el mirador que está encima de la puerta de la muralla, levantó la vista y vio que un hombre venía corriendo solo. Le gritó al rey para avisarle. El rey le contestó: “Si viene solo, es señal de que trae buenas noticias. Déjalo pasar. Tú, quédate ahí”. El centinela lo dejó pasar y permaneció en su puesto.

El hombre que venía corriendo, que era un etíope, llegó a donde estaba David y le dijo: “Le traigo buenas noticias a mi señor, el rey. Dios te ha hecho justicia hoy, librándote de los que se habían rebelado contra ti”. El rey le preguntó: “Pero, mi hijo Absalón, ¿está bien?” Respondió el etíope: “Que acaben como él todos tus enemigos y todos los que se rebelen contra mi señor, el rey”.

Entonces el rey se estremeció. Subió al mirador que está encima de la puerta de la ciudad y rompió a llorar, diciendo: “Hijo mío, Absalón; hijo, hijo mío, Absalón. Ojalá hubiera muerto yo en tu lugar, Absalón, hijo mío”.

Le avisaron entonces a Joab que el rey estaba inconsolable por la muerte de Absalón. Por eso, aquella victoria se convirtió en día de duelo para todo el ejército, cuando se enteraron de que el rey estaba inconsolable por la muerte de su hijo. Por ello, las tropas entraron a la ciudad furtivamente, como entra avergonzado un ejército que ha huido de la batalla.

Salmo Responsorial

Salmo 85

R. (1a) Protégeme, Señor, porque te amo.
Presta, Señor, oídos a mi súplica,
pues soy un pobre, lleno de desdichas.
Protégeme, Señor, porque te amo;
salva a tu servidor, que en ti confía. R.
R. Protégeme, Señor, porque te amo.
Ten compasión de mí,
pues clamo a ti, Dios mío, todo el día,
y ya que a ti, Señor, levanta el alma,
llena a este siervo tuyo de alegría. R.
R. Protégeme, Señor, porque te amo.
Puesto que eres, Señor, bueno y clemente
y todo amor con quien tu nombre invoca,
escucha mi oración
y a mi súplica da repuesta pronta. R
R. Protégeme, Señor, porque te amo.

Evangelio

Mc 5, 21-43

En aquel tiempo, cuando Jesús regresó en la barca al otro lado del lago, se quedó en la orilla y ahí se le reunió mucha gente. Entonces se acercó uno de los jefes de la sinagoga, llamado Jairo. Al ver a Jesús, se echó a sus pies y le suplicaba con insistencia: “Mi hija está agonizando. Ven a imponerle las manos para que se cure y viva”. Jesús se fue con él, y mucha gente lo seguía y lo apretujaba.

Entre la gente había una mujer que padecía flujo de sangre desde hacía doce años. Había sufrido mucho a manos de los médicos y había gastado en eso toda su fortuna, pero en vez de mejorar, había empeorado. Oyó hablar de Jesús, vino y se le acercó por detrás entre la gente y le tocó el manto, pensando que, con sólo tocarle el vestido, se curaría. Inmediatamente se le secó la fuente de su hemorragia y sintió en su cuerpo que estaba curada.

Jesús notó al instante que una fuerza curativa había salido de él, se volvió hacia la gente y les preguntó: “¿Quién ha tocado mi manto?” Sus discípulos le contestaron: “Estás viendo cómo te empuja la gente y todavía preguntas: ‘¿Quién me ha tocado?’ ” Pero él seguía mirando alrededor, para descubrir quién había sido. Entonces se acercó la mujer, asustada y temblorosa, al comprender lo que había pasado; se postró a sus pies y le confesó la verdad. Jesús la tranquilizó, diciendo: “Hija, tu fe te ha curado. Vete en paz y queda sana de tu enfermedad”.

Todavía estaba hablando Jesús, cuando unos criados llegaron de casa del jefe de la sinagoga para decirle a éste: “Ya se murió tu hija. ¿Para qué sigues molestando al Maestro?” Jesús alcanzó a oír lo que hablaban y le dijo al jefe de la sinagoga: “No temas, basta que tengas fe”. No permitió que lo acompañaran más que Pedro, Santiago y Juan, el hermano de Santiago.

Al llegar a la casa del jefe de la sinagoga, vio Jesús el alboroto de la gente y oyó los llantos y los alaridos que daban. Entró y les dijo: “¿Qué significa tanto llanto y alboroto? La niña no está muerta, está dormida”. Y se reían de él.

Entonces Jesús echó fuera a la gente, y con los padres de la niña y sus acompañantes, entró a donde estaba la niña. La tomó de la mano y le dijo: “¡Talitá, kum!”, que significa: “¡Óyeme, niña, levántate!” La niña, que tenía doce años, se levantó inmediatamente y se puso a caminar. Todos se quedaron asombrados. Jesús les ordenó severamente que no lo dijeran a nadie y les mandó que le dieran de comer a la niña.

Noticitas Claret américa, con Marco Cárdenas, Cmf y Laura Muller.

Noticiero Católico 31 de enero 2022

Noticias Claret América, con Marco Cárdenas, Cmf y Laura Muller.

¿Crees en la medicina homeopática? Más de 100 mil muertes por diabetes en Estados unidos en el 2021.
El papa pide acojamos a las personas con lepra.
Los casos de juicios a afroamericanos durante la gran depresión de los Estados Unidos y las injusticias vividas.
Dinamarca da por terminada la pandemia y retira todas las restricciones a partir del 1ero de febrero. El COVID pasa a ser considerado como una enfermedad más.

El Evangelio de Hoy con el Padre Tony Díaz, cmf. 26 de Enero del 2022

El Evangelio de Hoy con el Padre Tony Díaz, cmf. 31 de Enero del 2022

Memoria de San Juan Bosco, presbíterro

El Evangelio del día y las lecturas de la Santa misa con sus Reflexiones EN PODCAST por el Padre Tony Díaz, cmf.

Primera Lectura

2 Sm 15, 13-14. 30; 16, 5-13

En aquellos días, llegó un hombre a avisar a David: “Todos los israelitas se han puesto de parte de Absalón”. Entonces David les dijo a sus servidores que estaban con él en Jerusalén: “Huyamos pronto, porque si llega Absalón no nos dejará escapar. Salgamos a toda prisa, pues si se nos adelanta y nos alcanza, nos matará y pasará a cuchillo a todos los habitantes de la ciudad”.

Al subir por el monte de los Olivos, David iba llorando, con la cabeza cubierta y los pies descalzos. Todos sus acompañantes iban también con la cabeza cubierta y llorando.

Cuando llegaron a Bajurim, un hombre de la familia de Saúl, llamado Semeí, hijo de Guerá, les salió al encuentro y se puso a seguirlos. Los iba maldiciendo y arrojaba piedras a David y a todos sus hombres. El pueblo y los soldados se agruparon en torno a David. Semeí le gritaba: “Fuera de aquí, asesino malvado. El Señor te está castigando por toda la sangre de la casa de Saúl, cuyo trono has usurpado. El Señor ha entregado el trono a tu hijo Absalón y tú has caído en desgracia, porque eres un asesino”.

Abisay, hijo de Sarvia, le dijo entonces a David: “¿Por qué se ha de poner a maldecir a mi señor ese perro muerto? Déjame ir a donde está y le corto la cabeza”. Pero el rey le contestó: “¿Qué le vamos a hacer? Déjalo; pues si el Señor le ha mandado que me maldiga, ¿quién se atreverá a pedirle cuentas?”

Enseguida, David dijo a Abisay y a todos sus servidores: “Si mi propio hijo quiere matarme, ¿con cuánta mayor razón este hombre de la familia de Saúl? Déjenlo que me maldiga, pues se lo ha ordenado el Señor. Tal vez el Señor se apiade de mi aflicción y las maldiciones de hoy me las convierta en bendiciones”. Y David y sus hombres prosiguieron su camino.

Salmo Responsorial

Salmo 3

R. (7b) Levántate, Señor, y sálvame, Dios mío.
Mira, Señor, cuántos contrarios tengo,
y cuántos contra mí se han levantado;
cuántos dicen de mí:
“Ni Dios podrá salvarlo”. R.
R. Levántate, Señor, y sálvame, Dios mío.
Mas tú, Señor, eres mi escudo
mi gloria, y mi victoria;
desde tu monte santo me respondes
cuando mi voz te invoca. R.
R. Levántate, Señor, y sálvame, Dios mío.
En paz me acuesto, duermo y me despierto,
porque el Señor es mi defensa.
No temeré a la enorme muchedumbre
que me cerca y me acecha. R.
R. Levántate, Señor, y sálvame, Dios mío.

Evangelio

Mc 5, 1-20

En aquel tiempo, después de atravesar el lago de Genesaret, Jesús y sus discípulos llegaron a la otra orilla, a la región de los gerasenos. Apenas desembarcó Jesús, vino corriendo desde el cementerio un hombre poseído por un espíritu inmundo, que vivía en los sepulcros. Ya ni con cadenas podían sujetarlo; a veces habían intentado sujetarlo con argollas y cadenas, pero él rompía las cadenas y destrozaba las argollas; nadie tenía fuerzas para dominarlo. Se pasaba días y noches en los sepulcros o en el monte, gritando y golpeándose con piedras.

Cuando aquel hombre vio de lejos a Jesús, se echó a correr, vino a postrarse ante él y gritó a voz en cuello: “¿Qué quieres tú conmigo, Jesús, Hijo de Dios altísimo? Te ruego por Dios que no me atormentes”.

Dijo esto porque Jesús le había mandado al espíritu inmundo que saliera de aquel hombre. Entonces le preguntó Jesús: “¿Cómo te llamas?” Le respondió: “Me llamo Legión, porque somos muchos”. Y le rogaba con insistencia que no los expulsara de aquella comarca.

Había allí una gran piara de cerdos, que andaban comiendo en la falda del monte. Los espíritus le rogaban a Jesús: “Déjanos salir de aquí para meternos en esos cerdos”. Y él se lo permitió. Los espíritus inmundos salieron del hombre y se metieron en los cerdos; y todos los cerdos, unos dos mil, se precipitaron por el acantilado hacia el lago y se ahogaron.

Los que cuidaban los cerdos salieron huyendo y contaron lo sucedido, en el pueblo y en el campo. La gente fue a ver lo que había pasado. Se acercaron a Jesús y vieron al antes endemoniado, ahora en su sano juicio, sentado y vestido. Entonces tuvieron miedo. Y los que habían visto todo, les contaron lo que le había ocurrido al endemoniado y lo de los cerdos. Ellos comenzaron a rogarle a Jesús que se marchara de su comarca.

Mientras Jesús se embarcaba, el endemoniado le suplicaba que lo admitiera en su compañía, pero él no se lo permitió y le dijo: “Vete a tu casa a vivir con tu familia y cuéntales lo misericordioso que ha sido el Señor contigo”. Y aquel hombre se alejó de ahí y se puso a proclamar por la región de Decápolis lo que Jesús había hecho por él. Y todos los que lo oían se admiraban.

evangelio domingo 30 de enero tiempo ordinario

4to Domingo de Tiempo Ordinario / 4th Sunday of Ordinary Time

En las lecturas de este domingo hay dos versos muy importantes que merecen atención. El primero viene de la primera lectura del profeta Jeremías: “Desde antes de formarte en el seno materno, te conozco”. El segundo viene del evangelio: “Pero él, pasando por en medio de ellos, se alejó de ahí”. Estos dos versos nos ponen ante dos experiencias de fe muy importantes: 1) ser reconocido por Dios; 2) reconocer a Dios cuando viene a nosotros (ser conocido y conocer, ser amado y amar).

evangelio domingo 30 de enero tiempo ordinario

Jeremías es joven cuando recibe el llamado a profetizar en nombre de Dios. Las palabras de Dios a Jeremías son tremendas: “Desde antes de formarte en el seno materno, te conozco”. ¿Cuál es el deseo más grande en el corazón humano?: saber que somos importante para la persona que es importante para nosotros; ser reconocido por la persona que es significante para nosotros. Tenemos la tendencia de pensar que la religión es para complacer a Dios. ¿Necesita Dios ser complacido? ¿Podemos engrandecer a Dios más con nuestra adoración? ¡Más importante que lo que nosotros decimos de Dios: creo en Dios, amo a Dios, confió y conozco a Dios, es llegar a vivir la experiencia de lo que Dios dice de nosotros: creo en ti; te amo; confió en ti; espero en ti! Esto es lo que Dios le dice a Jeremías: te conozco; creo en ti; confió en ti. Jeremías trata de evadir a Dios porque es joven, pero Dios ignora su objeción. Esta es la experiencia de Jesús en su bautismo: “Tu eres mi hijo amado, en quien me complazco.” Esto es lo que Dios también nos dice en nuestro bautismo. Esto es lo que Jesús desea que sus discípulos y nosotros también lleguemos a conocer y vivir. ¿Reconoces y aceptas que Dios te conoce, te ama, confía y cree en ti?

La gente del pueblo de Jesús lo admiran, pero tienen dudas si verdaderamente es él quien ha de venir. La admiración de ellos rápidamente se convierte en odio y en deseo de matarlo. Después vienen estas terribles palabras que espero nunca se digan de nosotros: “Pero él, pasando por en medio de ellos, se alejó de ahí”. Jesús no es reconocido y aceptado por la gente de su pueblo. Piensan que lo conocen y su ignorancia se convierte en odio. Jesús pasa por en medio de ellos y se aleja. ¿Es esto lo que sucede cuando no lo reconocemos entre nosotros, en nuestro prójimo? Se aleja de nosotros, dejándonos atrás. En la mentalidad bíblica reconocer a Dios significa tener una relación con El; conocer a Dios es amar a Dios. Profesamos que en la Sagrada Eucaristía Cristo está realmente presente. ¿Reconocemos también la presencia real de Cristo en nuestro prójimo? No es solamente al Cristo glorificado a quien tenemos que buscar, sino también al Cristo herido, sufriente y quebrantado en el prójimo.

🙏🏽

ENGLISH

4th Sunday of Ordinary Time
🙏

There are two powerful verses in this Sunday’s readings that ought to give us a lot to think about. The first one comes from the first reading of the prophet Jeremiah: “Before I formed you in the womb, I knew you”. The second comes from the gospel: “But Jesus passed through the midst of them and went away”. These two verses point to two fundamental experiences of faith: 1) to be known and recognized by God; 2) to know and recognize the Lord when he comes into our midst (to be known and to know; to be recognized and to recognize; to be loved and to love).

Jeremiah was a young man when he received the call to become God’s prophet. God’s opening line to Jeremiah is great: “Before I formed you in the womb, I knew you”! What is the greatest longing in the human heart: that I matter to that person that is important to me; that I am known by the one who matters to me! There is a tendency in us to see religion as the desire to please God. Does God need to be pleased? Can God be made any greater by our worship? More important than what we say about God: I believe in God, love God, trust God and know God, is to come to know and experience what God says about us: I believe in you; I love you; I trust you; I hope in you! This was what God told Jeremiah: I know you; I trust you; I believe in you. Jeremiah tries to protest because of his youth, but God ignores his objection. This is precisely the experience of Jesus at his baptism: “you are my beloved Son, in whom I am pleased.” This is what God tells us in our baptism. This is what Jesus desires and longs for his own disciples and for us to come to know and experience. Do you know and accept that God knows you, loves you, trusts you, and believes in you?

The people in Jesus’ hometown admire him, but they have doubts as to whether he is the real thing. Their admiration soon turns to hatred and desire to kill him. Then, these terrible words are said that I hope will never be said about us: “But Jesus passed through the midst of them and went away.” They think they know him and their ignorance of him soon turns to hatred. Jesus walks right through them because they failed to recognize him. Is this what happens when we fail to recognize Jesus in our midst, in my neighbor? He walks away from us, leaving us behind. In the biblical mind to recognize and know God is to have a relationship with God; to know and recognize God is to love God. We profess the real presence of Christ in the Eucharist. Do we also recognize the real presence of Christ in our neighbor? It is not only the glorious Christ that we should be looking for, but also the wounded, the suffering and broken Christ in our neighbor

Taller vía Zoom: Sueldo Mínimo. Leyes de Salud y Seguridad

Salarios no pagados, Horas extras no pagadas, Problemas de bonificación por producción, ¿Existen leyes que me protejan de condiciones de trabajo inseguras?, ¿Qué hago si hay algo peligroso en mi lugar de trabajo?

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Noticitas Claret américa, con Marco Cárdenas, Cmf y Laura Muller.

Noticiero Católico 28 de enero del 2022

Noticias Claret América, con Marco Cárdenas, Cmf y Laura Muller.

Los desarrolladores de la vacuna Moderna han comenzado a probar en humanos una vacuna contra el VIH.
El papa se reune con sobreviviente Hungara del Holocausto.
La importancia de educar a la ciudadania en el respeto y trato hacia las personas con discapacidad.
¡Por fin una buena nevada en la ciudad de Chicago!
Tuvimos a la abogada Ruth Dunning en vivo con nosotros respondiendo a la siguiente preguntas migratorias:
Jesús: Yo estoy trabajando con una visa H2B y he tenido 6 visas de trabajo en total. ¿Será  que hay alguna posibilidad de que yo pudiera ser elegible para la residencial? Norberto: yo apliqué para Visa U en noviembre de el 2016 y no he tenido respuesta de nada y dicen que ya están trabajando en las de el 2017 no entiendo porque no han dicho nada de mi caso..que piensa usted? Carmen: ¿TPS  ¿Hay posibilidades de una residencia??
Si a usted le gustaría hacernos llegar sus preguntas sobre inmigración por favor envielas al email mullerl@claretians.org

Alojamiento de emergencia

Asistencia de refugio de emergencia está disponibleA medida que continúa el clima frío extremo, la ciudad de Berwyn, en asociación con BEDS Plus, puede brindar refugio.

Las personas que necesiten refugio deben llamar al centro de apoyo BEDS Plus al 708-354-0858.

El personal está disponible las 24 horas del día, los 7 días de la semana.Comparta esta información con cualquier persona que la necesite. Si encuentra a una persona que necesita ayuda y le gustaría reportar, llame al centro de soporte.Para obtener más información sobre BEDS Plus, visite: www.beds-plus.org

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Emergency Shelter Assistance is Available

As the extreme cold weather continues the City of Berwyn in partnership with BEDS Plus can provide shelter. Persons in need of shelter must call the BEDS Plus support center at 708-354-0858. Staff is available 24 hours a day 7 days a week. Please share this information with anyone in need. If you encounter a person who needs assistance and would like to report please call the support center. For more information about BEDS Plus please visit: www.beds-plus.org

El Evangelio de Hoy con el Padre Tony Díaz, cmf. 28 de Enero del 2022

El Evangelio de Hoy con el Padre Tony Díaz, cmf. 28 de Enero del 2022

Memoria de Santo Tomás de Aquino, presbítero y doctor de la Iglesia

El Evangelio del día y las lecturas de la Santa misa con sus Reflexiones EN PODCAST por el Padre Tony Díaz, cmf.

Primera Lectura

2 Sm 11, 1-4. 5-10. 13-17

En la época del año en que los reyes acostumbraban salir a la guerra, David envió a Joab con sus oficiales y todo Israel contra los amonitas. Los derrotaron y pusieron sitio a Rabbá.

David se había quedado en Jerusalén. Un día, al atardecer, se levantó de dormir y se puso a pasear por la terraza del palacio; desde ahí vio a una mujer que se estaba bañando. Era una mujer muy hermosa. David mandó preguntar quién era aquella mujer y le dijeron: “Es Betsabé, hija de Eliam, esposa de Urías, el hitita”. David mandó unos criados a buscarla. Se la trajeron a su casa y durmió con ella. La mujer quedó embarazada y le mandó decir a David: “Estoy encinta”.

Entonces David le envió un mensaje a Joab: “Haz que venga Urías, el hitita”. Joab cumplió la orden, y cuando Urías se presentó a David, el rey le preguntó por Joab, por el ejército y por el estado de la guerra. Luego le dijo: “Ve a descansar a tu casa, en compañía de tu esposa”. Salió Urías del palacio de David y éste le mandó un regalo. Pero Urías se quedó a dormir junto a la puerta del palacio del rey, con los demás servidores de su señor, y no fue a su casa. Le avisaron a David: “Urías no fue a su casa”. Al día siguiente, David lo convidó a comer con él y lo hizo beber hasta embriagarse. Ya tarde, salió Urías y se volvió a quedar a dormir con los servidores de su señor y no fue a su casa.

A la mañana siguiente escribió David a Joab una carta y se la envió con Urías. En ella le decía: “Pon a Urías en el sitio más peligroso de la batalla y déjalo solo para que lo maten”. Joab, que estaba sitiando la ciudad, puso a Urías frente a los defensores más aguerridos. Los sitiados hicieron una salida contra Joab y murieron algunos del ejército de David, entre ellos, Urías, el hitita.

Salmo Responsorial

Salmo 50

R. (cf. 3a) Misericordia, Señor, que hemos pecado.
Por tu inmensa compasión y misericordia,
Señor, apiádate de mí y olvida mis ofensas.
Lávame bien de todos mis delitos
y purifícame de mis pecados. R.
R. Misericordia, Señor, que hemos pecado.
Puesto que reconozco mis culpas,
tengo siempre presentes mis pecados.
Contra ti sólo pequé, Señor,
haciendo lo que a tus ojos era malo. R.
R. Misericordia, Señor, que hemos pecado.
Es justa tu sentencia
y eres justo, Señor, al castigarme.
Nací en la iniquidad,
y pecador me concibió mi madre. R.
R. Misericordia, Señor, que hemos pecado.
Haz que sienta otra vez júbilo y gozo
y se alegren los huesos quebrantados.
Aleja de tu vista mis maldades
y olvídate de todos mis pecados. R.
R. Misericordia, Señor, que hemos pecado.

Evangelio

Mc 4, 26-34

En aquel tiempo, Jesús dijo a la multitud: “El Reino de Dios se parece a lo que sucede cuando un hombre siembra la semilla en la tierra: que pasan las noches y los días, y sin que él sepa cómo, la semilla germina y crece; y la tierra, por sí sola, va produciendo el fruto: primero los tallos, luego las espigas y después los granos en las espigas. Y cuando ya están maduros los granos, el hombre echa mano de la hoz, pues ha llegado el tiempo de la cosecha”.

Les dijo también: “¿Con qué compararemos el Reino de Dios? ¿Con qué parábola lo podremos representar? Es como una semilla de mostaza que, cuando se siembra, es la más pequeña de las semillas; pero una vez sembrada, crece y se convierte en el mayor de los arbustos y echa ramas tan grandes, que los pájaros pueden anidar a su sombra”.

Y con otras muchas parábolas semejantes les estuvo exponiendo su mensaje, de acuerdo con lo que ellos podían entender. Y no les hablaba sino en parábolas; pero a sus discípulos les explicaba todo en privado.

En la tormenta busquemos a Dios

¿Te encuentras en una situación complicada?¿En un momento difícil? Este programa te traerá esperanza, te traerá esa calma. ¿Que fortaleza adquiere el alma cuando oramos? En medio de la tormenta que dulce es la calma que la plegaria halla en el corazón de Jesus.

¿Qué debo hacer en un momento difícil?

Todos en algún momento pasamos por situaciones difíciles en nuestra vida, a veces nos encontramos dentro de la tormenta, estamos sintiendo los vientos fuertes por poner de alguna manera la situación en la que nos encontramos. Pero ¿sabías que un águila sabe cuando una tormeta se acerca? Y lo sabe mucho antes de que empiece. El águila se prepara y vuela a un sitio alto, está observando todo el tiempo su entorno y mucho antes de que se acerque la tormeta se va a preparar para recibir los vientos fuertes.

Cuando llega la tormenta el águila extiende sus alas para que el viento las tome y la lleve por encima de la tormenta, es decir, el águila no se queda en ese lugar. Vuela por encima de la tormenta y no escapa, sino que la utiliza para levantarse más alto.

Eso es lo que debemos hacer, utilizar ese problema, ese momento difícil para tomar vuelo, para estar sobre la tormenta.

Muchas veces vemos como se acerca el problema, sabemos que es probable que llegue esa tragedia y nos quedamos ahi paralizados. Esto a la larga no va a funcionar, tenemos que hacer como hace el águila, primero ponemos atención, sabemos que se acerca algo y entonces busca un lugar alto, cuando llega la tormenta no la enfrenta literalmente de frente sino que vuela más alto que la tormenta. Del tal manera que cuando llegan estas tormentas a nuestra vida, como puede ser enfermedad, tristeza, soledad, pérdida, falta de empleo y en fin una cantidad de problemas que nos pueden pasar, es ahí cuando nosotros podemos y debemos levantarnos por encima de los problemas.

Cierto es que el águila por instinto sabe cuando se avecina una tormenta, nosotros no tenemos eso pero si podemos identificar algo, estar alerta, poniendo nuestra mente y nuestra fé en Dios.

«Señor yo se que van a venir tormentas, pongo mi vida en tus manos» Y nos va a levantar como las águilas por encima de la tormenta. Las adversidades no tienen que pasar por encima de nosotros. Debemos creerlo, debemos confiar, los que esperan y confian en el Señor tendrán nuevas fuerzas. Caminarán y no se cansarán, correrán y no se fatigarán (Isaias 40.29)

Quienes confiamos en el amor de Dios tenemos nuestra vista puesta en la esperanza.

Los problemas van a cambiar, van a transformarse, de una u otra manera. Quienes confiamos en el amor de Dios sabemos que el nos va a tomar entre sus manos, es importante creerlo y vivirlo.

Quienes esperamos, quienes confiamos en el Señor, El nos va a dar fuerzas. Los tiempos difíciles nos van a recordar quien es Dios, en algún momento nuestras esperanzas deben estar en aquel que lo puede todo, la iglesia nos llama a algo muy especial; a poner nuestras esperanzas, nuestro corazón en Cristo. Es una confianza plena.

Si confiamos y nos acercamos a Dios mediante la oración vamos a recibir la fortaleza en el espíritu que nos va a permitir nacer de nuevo aunque estemos en plena tormenta. No es algo fácil ni inmediato, se requiere un tiempo, una temporalidad para poder confiar de esa manera.

Maldito quien NO confía en el Señor, bendito quien confía en el Señor.

Jeremias 17. 5 nos habla de una confianza plena, una confianza que nos ayuda a salir adelante en las dificultades. Todos tenemos problemas por resolver, es aquí cuando debemos poner nuestra confianza, nuestra fé.

Oremos: «Señor en este día permíteme entrar en tu amor, para estar lleno de tu alegría y sentir que me acompañas, que estás aquí a mi lado. Tal vez todos me han abandonado y por eso necesito sentir tu presencia».

Te pido que oremos juntos, hoy vamos a pedirle a nuestro Señor que esté con nosotros, agradecer que nos permita vivir, sentir el tesoro de su presencia.

Noticitas Claret américa, con Marco Cárdenas, Cmf y Laura Muller.

Noticiero Católico Jueves 27 de Enero 2022

Noticias Claret América, con Marco Cárdenas, Cmf y Laura Muller.

Temen que se lleve a cabo un ataque ruso a Ucrania en tres semanas. Se ha dado orden a las principales embajadas de Ucrania a dar salida del país a su personal no esencial.
Hoy 27 de enero se conmemora a las víctimas del Holocausto. La importancia de mantener en mente de lo que ha sido capaz la humanidad para no volver a cometer los mismos errores.
La petición de sacerdotes Alemanes a la apertura de la iglesia hacia la homosexualidad y la oración del papa Francisco por los padres que tienen hijos homosexuales para poderlos acompañar en su camino.
Manuel Temponi de Family Focus nos compartió las oportunidad que hay para nuestra comunidad inmigrante.
Lo invitamos a seguir a Family Focus en Facebook.

https://www.facebook.com/FamilyFocusNuestraFamila
Para conocer sobre más recursos para la comunidad Inmigrante visite

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Evento de State Senator Celina Villanueva y Commissioner Alma E. Anaya para el público en general.

El Evangelio de Hoy con el Padre Tony Díaz, cmf. 27 de Enero del 2022

El Evangelio de Hoy con el Padre Tony Díaz, cmf. 27 de Enero del 2022

Jueves de la III semana del Tiempo ordinario

El Evangelio del día y las lecturas de la Santa misa con sus Reflexiones EN PODCAST por el Padre Tony Díaz, cmf.

Primera Lectura

2 Sm 7, 18-19. 24-29

Cuando David se enteró por Natán de las promesas divinas, fue a ponerse delante del Señor y le dijo:

“¿Quién soy yo, Señor, y qué es mi casa, para que me hayas favorecido tanto hasta el presente? Y no contento con esto, extiendes ahora tus promesas también a mis descendientes. Ciertamente, Señor, no es así como proceden los hombres.

Tú has elegido al pueblo de Israel para que sea siempre tu pueblo. Y tú, Señor, has querido ser su Dios. Ahora, Señor, manténle a tu siervo y a su casa la promesa que le has hecho y cumple tus palabras. Así tu nombre será glorificado para siempre y todos dirán: ‘El Señor de los ejércitos es el Dios de Israel’.

La casa de tu siervo David permanecerá para siempre en tu presencia, pues tú, Señor de los ejércitos, Dios de Israel, eres quien le ha hecho esta revelación a tu siervo. Yo te edificaré una casa; por eso tu siervo se ha atrevido a dirigirte esta súplica.

Sí, Señor, tú eres Dios y tu palabra es verdadera. Tú has hecho una promesa a tu siervo David; dígnate, pues, ahora, bendecir la casa de tu siervo, para que permanezca para siempre ante ti, porque tú, Señor Dios, lo has dicho, y con tu bendición, la casa de tu siervo será bendita para siempre’’.

Salmo Responsorial

Salmo 131

R. (Lc 1, 32b) Dios le dará el trono de su padre David.
Señor, Dios poderoso de Jacob;
en favor de David
acuérdate de todos sus afanes
y de aquel juramento que te hizo. R.
R. Dios le dará el trono de su padre David.
David juró al Señor:
“No hay de entrar en la tienda donde habito
ni he de subir al lecho en que descanso
no habré de conceder sueño a mis ojos
ni quietud a mis párpados,
hasta que halle un lugar para el Señor,
una morada fija
para el Dios poderoso de Jacob”. R.
R. Dios le dará el trono de su padre David.
Dios prometió a David
— y el Señor no revoca sus promesas–:
“Pondré sobre tu trono
a uno de tu propia descendencia. R.
R. Dios le dará el trono de su padre David.
Si tus hijos son fieles a mi alianza
y cumplen los mandatos que les enseñe,
también ocuparán sus hijos
tu trono para siempre”. R.
R. Dios le dará el trono de su padre David.
Esto es así, porque el Señor
ha elegido a Sión como morada;
“Aquí está mi reposo para siempre.
Porque así me agradó, será mi casa”. R.
R. Dios le dará el trono de su padre David.

Evangelio

Mc 4, 21-25

En aquel tiempo, Jesús dijo a la multitud: “¿Acaso se enciende una vela para meterla debajo de una olla o debajo de la cama? ¿No es para ponerla en el candelero? Porque si algo está escondido, es para que se descubra; y si algo se ha ocultado, es para que salga a la luz. El que tenga oídos para oír, que oiga”.

Siguió hablándoles y les dijo: “Pongan atención a lo que están oyendo. La misma medida que utilicen para tratar a los demás, esa misma se usará para tratarlos a ustedes, y con creces. Al que tiene, se le dará; pero al que tiene poco, aun eso poco se le quitará”.