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Otro trailer de la muerte y otra vez la absoluta impunidad – La raya del Tigre

Por Rubén Cárdenas

Lo más indignante respecto a la muerte por asfixia de 51 migrantes cerca de San Antonio, Texas, este lunes, la mayoría de ellos mexicanos, es que nadie responderá por esa tragedia y, por lo tanto, quedará en la impunidad, como tantas anteriores relativas al deleznable negocio del tráfico de personas, cuya ganancia representa millones de dólares al año a grupos criminales de este lado y el otro.

Según el reporte oficial, entre los fallecidos 22 eran de origen mexicano, siete de Guatemala y dos hondureños, en un saldo preliminar. Las labores de identificación de los demás cuerpos continúan, mientras que 15 migrantes más siguen recibiendo atención médica debido a la deshidratación a que estuvieron expuestos en una travesía de varias horas con escaso oxígeno y un sofocante calor de 40 grados centígrados.

Por su parte, el canciller Marcelo Ebrard dispuso los recursos necesarios para la repatriación de las víctimas y estableció los mecanismos de rigor, al menos en teoría, para unirse a las indagatorias con las autoridades norteamericanas, lo que significa que se atenderá el efecto, pero jamás la causa de esta clase de tragedias, que no es una ni dos, sino cientos en los últimos años.

Estimaciones del diario El Economista advierten que las bandas nacionales e internacionales de traficantes de personas -los famosos“polleros” o “coyotes”- que operan en México obtienen diariamente más de 19 millones de dólares, lo cual vuelve a este negocio ilícito uno de los más rentables, pues ellos reciben sus diez o quince mil dólares por persona, sin garantía alguna de que estas lleguen a su destino y sin prestarles la menor ayuda en caso de emergencia.

Este trailer abandonado con medio centenar de migrantes muertos se une a una interminable cadena de hechos similares a lo largo de los tres mil kilómetros de frontera que compartimos con el vecino país. Por lo general, los “polleros” utilizan vehículos identificados en los puntos de revisión de las carreteras norteamericanas, con placas que avalan su circulación.

Y si algo pasa, nadie sabe, nadie supo, pues el conductor suele evaporarse del lugar de los hechos y dejar a las personas, incluidos niños o embarazadas que vayan en la travesía, a su suerte, estén heridos, deshidratados o como estén. Si hay sobrevivientes, tampoco podrán decir mucho, porque parte del código de estas bandas es nunca dar información, ni siquiera un nombre, sólo apodos.

Con todo este horror, no hay justificación alguna para que tanto el gobierno de Estados Unidos como el de México, así como de los otros países expulsores de migrantes, eviten llegar a fondo en las indagatorias, porque bien se sabe a nivel oficial cuales son los grupos criminales que controlan cada zona y cual es su modus operandi.

“Estamos de luto”, “Lamentamos la tragedia”, “Se convirtió en el trailer de la muerte”, son las frases mediáticas más comunes que envuelven estos fatídicos percances, pero cualquier llamado a la acción muere antes de ver la luz, dado que son enormes los intereses involucrados a costa de la vida de personas desesperadas que sólo buscan una oportunidad de vivir diferente. No hay en el mundo ser más sufrido que el migrante y a ningún gobierno parece importarle cambiar esta injusta tendencia.

COLMILLOS Y GARRAS

LOS PAISANOS QUE radican en Estados Unidos han enviado a Durango, en lo que va del 2022, unos 271 millones de dólares, aproximadamente un 10 por ciento más que el año anterior, pese a los efectos de la pandemia, de la guerra, de las alzas en combustibles y de la inflación creciente que también se vive allá… Y, SEGÚN EL Consejo Coordinador Empresarial, en Durango el 75 por ciento de las empresas y negocios siguen reportando pérdidas debido a las secuelas de la pandemia y a la inflación. Se espera un mejor panorama en los próximos meses, si es que esta quinta ola no sube demasiado… ADEMÁS DE INMENSOS baches, las recientes lluvias han dejado sin funcionar algunos semáforos de cruceros importantes en la ciudad. Es necesario tomar precauciones extra para evitar esos accidentes que suceden con frecuencia aunque todos los semáforos sirvan.

TWITTER @rubencardenas10

El Evangelio de Hoy con el Padre Tony Díaz, cmf. 29 de Junio del 2022

El Evangelio de Hoy con el Padre Tony Díaz, cmf. 29 de Junio del 2022

Solemnidad de san Pedro y san Pablo, Apóstoles
Misa del día

El Evangelio del día y las lecturas de la Santa misa con sus Reflexiones EN PODCAST por el Padre Tony Díaz, cmf.

Primera Lectura

Hch 12, 1-11

En aquellos días, el rey Herodes mandó apresar a algunos miembros de la Iglesia para maltratarlos. Mandó pasar a cuchillo a Santiago, hermano de Juan, y viendo que eso agradaba a los judíos, también hizo apresar a Pedro. Esto sucedió durante los días de la fiesta de los panes Ázimos. Después de apresarlo, lo hizo encarcelar y lo puso bajo la vigilancia de cuatro turnos de guardia, de cuatro soldados cada turno. Su intención era hacerlo comparecer ante el pueblo después de la Pascua. Mientras Pedro estaba en la cárcel, la comunidad no cesaba de orar a Dios por él.

La noche anterior al día en que Herodes iba a hacerlo comparecer ante el pueblo, Pedro estaba durmiendo entre dos soldados, atado con dos cadenas y los centinelas cuidaban la puerta de la prisión. De pronto apareció el ángel del Señor y el calabozo se llenó de luz. El ángel tocó a Pedro en el costado, lo despertó y le dijo: “Levántate pronto”. Entonces las cadenas que le sujetaban las manos se le cayeron. El ángel le dijo: “Cíñete la túnica y ponte las sandalias”, y Pedro obedeció. Después le dijo: “Ponte el manto y sígueme”. Pedro salió detrás de él, sin saber si era verdad o no lo que el ángel hacía, y le parecía más bien que estaba soñando. Pasaron el primero y el segundo puesto de guardia y llegaron a la puerta de hierro que daba a la calle. La puerta se abrió sola delante de ellos. Salieron y caminaron hasta la esquina de la calle y de pronto el ángel desapareció.

Entonces, Pedro se dio cuenta de lo que pasaba y dijo: “Ahora sí estoy seguro de que el Señor envió a su ángel para librarme de las manos de Herodes y de todo cuanto el pueblo judío esperaba que me hicieran”.

 

Salmo Responsorial

Salmo 33, 2-3. 4-5. 6-7. 8-9

R. (5) El Señor me libró de todos mis temores.
Bendeciré al Señor a todas horas,
no cesará mi boca de alabarlo.
Yo me siento orgulloso del Señor,
que se alegren su pueblo al escucharlo. R.
R. El Señor me libró de todos mis temores.
Proclamemos la grandeza del Señor,
y alabemos todos juntos su poder.
Cuando acudí al Señor, me hizo caso
y me libró de todos mis temores. R.  
R. El Señor me libró de todos mis temores.
Confía en el Señor y saltarás de gusto,
jamás te sentirás decepcionado,
porque el Señor escucha el clamor de los pobres
y los libra de todas sus angustias. R.
R. El Señor me libró de todos mis temores.
Junto a aquellos que temen al Señor
el ángel del Señor acampa y los protege.
Haz la prueba y verás qué bueno es el Señor.
Dichoso el hombre que se refugia en él. R.
R. El Señor me libró de todos mis temores.
 

Segunda Lectura

2 Tm 4, 6-8. 17-18

Querido hermano: Ha llegado para mí la hora del sacrificio y se acerca el momento de mi partida. He luchado bien en el combate, he corrido hasta la meta, he perseverado en la fe. Ahora sólo espero la corona merecida, con la que el Señor, justo juez, me premiará en aquel día, y no solamente a mí, sino a todos aquellos que esperan con amor su glorioso advenimiento.

Cuando todos me abandonaron, el Señor estuvo a mi lado y me dio fuerzas para que, por mi medio, se proclamara claramente el mensaje de salvación y lo oyeran todos los paganos. Y fui librado de las fauces del león. El Señor me seguirá librando de todos los peligros y me llevará sano y salvo a su Reino celestial.

Evangelio

Mt 16, 13-19

En aquel tiempo, cuando llegó Jesús a la región de Cesarea de Filipo, hizo esta pregunta a sus discípulos: “¿Quién dice la gente que es el Hijo del hombre?” Ellos le respondieron: “Unos dicen que eres Juan el Bautista; otros, que Elías; otros, que Jeremías o alguno de los profetas”.

Luego les preguntó: “Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?” Simón Pedro tomó la palabra y le dijo: “Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo”.

Jesús le dijo entonces: “¡Dichoso tú, Simón, hijo de Juan, porque esto no te lo ha revelado ningún hombre, sino mi Padre que está en los cielos! Y yo te digo a ti que tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia. Los poderes del infierno no prevalecerán sobre ella. Yo te daré las llaves del Reino de los cielos; todo lo que ates en la tierra quedará atado en el cielo, y todo lo que desates en la tierra quedará desatado en el cielo”.