Desarrollo Emocional

Beneficios de los masajes

julio 8, 2021 5


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Nuestro cuerpo es una máquina maravillosa. A la que a pesar de no alimentar correctamente, de no otorgarle el debido descanso y no ayudarle; sigue funcionando. Sin embargo, como cualquier máquina, puede comenzar a fallar si no le damos el mantenimiento adecuado. Por eso en el capítulo “Los beneficios de los masajes” del Podcast “Escucha la voz de tu alma”, la coach de vida Norma Lua nos invita a consentir a nuestro cuerpo.

Beneficios de los masajes

¿Qué beneficios podemos encontrar en los masajes?

Muchas personas piensan que darse masajes es un lujo. Un capricho. Pero no es así; es parte de cuidar nuestra salud. El cuerpo es energético. Cuando acumulamos emociones de alguna forma comienza a mostrar señales de que necesita ayuda. Es entonces que empezamos a tener dolores, tensión, mal humor, mala circulación, nos enfermamos más fácil, etc.

Todos esos síntomas, son la forma en la que el cuerpo pide ayuda. Y si no los atendemos, entonces comenzarán a ser cada vez más graves. Los masajes nos ayudan a consentir a nuestro cuerpo. A compensarlo por todo lo que hace por nosotros. Ayudándonos a:

  • Reducir el estrés.
  • Calmar los dolores musculares.
  • Mejorar la circulación.
  • Elevar nuestras defensas.
  • Disminuir la presión arterial.
  • Relajarnos.
  • Darnos más energía.
  • Ayudarnos a dormir mejor.
  • Descargar la tensión.

¿Quién puede dar masajes para obtener los beneficios?

No cualquier persona puede dar masajes. Al menos no para lograr aliviar los diferentes síntomas. Existe una preparación previa que es necesario tener. Pues es preciso conocer los diferentes puntos de tensión, saber de anatomía, conocer las distintas técnicas, entender los efectos de los diferentes aceites o complementos que se pueden utilizar para dar masajes, entre muchas otras cosas.

Diferentes tipos de masajes

Existen diferentes tipos de masajes. Y cada tipo está pensado para diversas necesidades. Algunos son para relajar, mientras que otros son descontracturantes. A veces se recomiendan como terapia para personas con lesiones y otras para mujeres embarazadas. 

Se pueden utilizar aceites, piedras, ventosas, barras, vapor… pero, por lo general, el principal instrumento son las manos. La mejor forma de saber qué tipo de masaje es el mejor para nosotros es acercarnos a un profesional y explicarle cuáles son nuestras necesidades, así como cualquier condición médica que tengamos.

El estrés, el enemigo invisible

Vivimos en un mundo en constante movimiento. El ritmo de vida, especialmente en las ciudades grandes, suele ser muy acelerado. Para lograr movernos al mismo ritmo exponemos a nuestro cuerpo a mucha presión, tanto física como emocional. Esto puede causar una reacción fisiológica en nosotros.

Para poder actuar rápidamente nuestro sistema nervioso libera altas dosis de adrenalina. Al mismo tiempo el hipotálamo desencadena la producción de Cortisol. Que es conocida como la hormona del estrés. Esto hace que se nos acelere el corazón, se eleve la tensión arterial, se movilicen las reservas energéticas del hígado y se activen las glándulas endocrinas.

Una vez que nos relajamos, nuestro cuerpo logra disminuir estos niveles de Cortisol. Haciendo que el cuerpo vuelva a la normalidad. Pero, si no logramos disminuir estos niveles, entonces comenzará a afectar nuestros sistemas inmunológico, gastrointestinal, cardiovascular, metabólico, reproductor, el cerebro, la piel y todos nuestros demás órganos y sistemas. Entre muchas otras afecciones, puede ocasionar el Síndrome de Fatiga Crónica, trastornos de la glándula tiroides, demencia, depresión, entre muchas otras cosas.

El estrés; el enemigo invisible

Tipos de estrés

No todo el estrés que experimentamos es igual. Puede tener diferentes fuentes y reacciones en nuestro cuerpo:

  • Estrés normal. Es el que experimentamos por situaciones cotidianas. Nos puede ayudar a resolver problemas y a reaccionar adecuadamente.
  • Estrés patológico. Se presenta por largos periodos de tiempo. Causa problemas físicos y psicológicos. Puede desencadenar en un estrés crónico que provoque diferentes afecciones más difíciles de tratar.
  • Estrés Post-traumático. Se presenta cuando la persona ha vivido situaciones muy fuertes que pueden dejar secuelas físicas, pero principalmente psicológicas. Pueden ser accidentes o eventos traumáticos como estar en una guerra, un asalto, etc. La persona se enfrenta a que situaciones, sonidos o imágenes detonen recuerdos aterradores relacionados a lo que vivió. Cualquier persona puede sufrirlo, pero los niños son especialmente propensos.
  • Estrés laboral: Se produce cuando las exigencias en el ámbito de trabajo superan las capacidades del trabajador.

Aprendamos a pedir ayuda

Si notamos que nuestro cuerpo está pidiendo ayuda, seamos conscientes de que no tenemos que hacer todo solos. Está bien pedir ayuda e ir con un profesional para que nos guíe acerca de lo que necesitamos. Nuestro cuerpo hace tanto por nosotros y debemos aprender a corresponderle de la misma forma. Para poder vivir una vida larga y, sobre todo, llena de salud.


Esperamos que hayas aprendido algo nuevo. Si te interesa saber más, recuerda que puedes escuchar el capítulo «Beneficios de los masajes» completo. Así como los demás Podcasts que tenemos disponibles para ti. Porque para lograr una vida plena es necesario que cuidemos nuestra mente y cuerpo.

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