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“Recuerda que cada discusión tiene por lo menos tres puntos de vista; el tuyo, el del otro y los de los demás” 
– Napoleón Hill –

Es común tener desacuerdos con las demás personas. Pero está en nosotros decidir si dejamos que estos desacuerdos se transformen en una discusión y qué tan acalorada permitimos que sea la misma. El el capítulo «Discusiones», del Podcast «Amar, vivir y sentir», el Licenciado Rafa Salomón nos habla acerca de la importancia de saber solucionar los conflictos y evitar que escalen los problemas.

Discusiones

¿Qué sucede en nosotros dentro de las discusiones?

Comúnmente comenzamos a dar argumentos acerca de por qué tenemos razón. Lo mismo pasa con la otra persona y esto no nos lleva a ningún lado, pues no nos escuchamos y comenzamos a tener sentimientos de enojo que pueden escalar tanto como los dejemos. Mientras más se prolongue la discusión, más posible será que nuestros sentimientos se profundicen y más difícil será lograr que el argumento termine bien.

Las discusiones con desconocidos

Existen personas para quienes discutir con desconocidos se ha vuelto un pasatiempo. Podemos ver eso claramente en el Internet, donde las personas entran en argumentos acalorados entre ellos. Argumentos que llegan a veces a los insultos, a las malas palabras, a los dimes y diretes.

Internet nos da la «facilidad» de deshumanizar a las personas. Pues muchas veces usamos palabras muy hirientes, olvidando que estamos tratando con un ser humano igual a nosotros. Sin embargo no es el único lugar en el que los desconocidos discuten. También en el día a día podemos ver a personas discutir de un auto a otro, en el supermercado, en la calle, en las librerías. Y dependiendo la inteligencia emocional de cada uno de los individuos, pueden llegar incluso más allá de las palabras.

Discutir con personas cercanas

Dependiendo la persona puede intentar controlarse más cuando son personas cercanas o, por el contrario, tal vez deje salir su peor lado. Lo que es invariable es que cuando tenemos discusiones con personas cercanas, tenemos mucho más que perder. Pues todo aquello que digamos va a tener una consecuencia y no existe forma de retirar lo que hayamos dicho. Por más que nos disculpemos después o que nos reconciliemos, podremos haber causado heridas que, si bien pueden cerrar, dejarán una cicatriz que no se borra.

Por ello, aunque siempre debemos cuidar nuestras palabras, mientras más cercana a nosotros sea la persona con quien discutimos, más deberemos hacer uso de nuestra inteligencia emocional y no dejar que el enojo nos gane. Pues si es así, podríamos terminar diciendo cosas que realmente no sentimos o de una forma inadecuada que puede causar mucho daño.

¿Por qué escalan las discusiones?

Discusión laboral

Generalmente sucede porque nuestras emociones comienzan a desbordarnos. Es decir, que aunque estemos dando argumentos lógicos y creamos que tenemos de nuestro lado la razón, es nuestra parte irracional la que está tomando control. Y si lo mismo está sucediendo en la otra persona, por más tiempo que le invirtamos a la discusión, esta no nos llevará a ningún lado.

¿Qué es lo que sentimos?

Siempre que entramos en una discusión, existen en nosotros emociones. Por lo que sería importante entender qué es lo que sentimos y por qué. Tal vez esa discusión tiene de trasfondo un momento de crisis que no hemos querido enfrentar y nos escondemos detrás de otros detalles por no aceptar lo que sentimos. Es importante identificar nuestros sentimientos y validarlos. Muchas veces la verdadera causa de nuestro confrontamiento con otros es muy lejana a los motivos por los que comenzamos a discutir. Y mientras no aceptemos esa molestia o ese sentimiento que está buscando salir, continuaremos teniendo conflictos con los demás.

Herramientas

La discusión es una oportunidad para darnos cuenta que algo anda mal y no queremos reconocerlo. Evitemos quedarnos con sentimientos negativos y con heridas emocionales. Para ello, Rafa Salomón nos da las siguiente herramientas:

  • Busca comprender. La mayoría de las discusiones nacen de malos entendidos. Antes de molestarte, intenta comprender los motivos de la otra persona. La empatía es clave.
  • Es importante dialogar. Para retomar el diálogo tratemos de no desbordarnos con interminables argumentos. Ni descalificar sistemáticamente las opiniones de las demás personas.
  • Escucha y acepta las opiniones ajenas. Aunque sean contrarias a la propia. Deja de esconderte detrás de los razonamientos. Lo importante no es tener la razón.
  • Deja a un lado los argumentos y habla de los sentimientos. Si hablas abiertamente y con sinceridad, será más fácil lograr la comprensión mutua. Expresa lo que estás sintiendo.
  • Da espacio para escuchar lo que la otra persona siente. Lo que todo sentimos es legítimo. Por ello no se juzgan los sentimientos. Puedes usar la frase “Estoy entendiendo que…”. Para hacerle saber a la otra persona que estás escuchando lo que dice y que te interesa comprender.
  • Si la otra persona no nos está entendiendo, ayudarle a que lo haga. Todos tenemos un proceso de pensamiento distinto y a veces es necesario explicar lo que sentimos de diferente forma para lograr que los demás nos comprendan.
  • No quieras tener la última palabra. Las discusiones nos dejan con una sensación de que no avanzamos a ningún lado y que siempre acabamos mal. Esto sucede, porque por lo general intentamos cambiar el punto de vista de los otros y que adopten el propio. Cosa que difícilmente sucederá. Entendamos que no siempre podemos tener la razón y aún si la tenemos, hay cosas mucho más importantes que demostrar que lo hacemos.

Conclusión

Cuando las personas se enfrascan en una discusión no importa el estatus social, el nivel educativo, la raza o el país. Si dejamos que las emociones nos sobrepasen podemos comportarnos de una forma que no haríamos en cualquier otra situación. Las discusiones pueden aparecer en cualquier momento. Pero también pueden minimizarse. Hagamos uso de nuestra inteligencia emocional para ayudar a que esto suceda.

Esperamos que hayas aprendido algo nuevo con el tema de hoy. Si es así, te invitamos a que escuches el capítulo completo. Y de igual forma te recordamos que en Radio Claret América tenemos muchos otros Podcasts disponibles para ti. Porque los pequeños aprendizajes cotidianos son los que nos ayudan a formarnos como personas.

Rafael Salomón
Rafael Salomón

El Licenciado Rafael Salomón escritor y conferencista se ha especializado en temas de desarrollo humano, motivacionales y manejo inteligente de las emociones.
Es facilitador en procesos de cambio y coach, con su metodología aprovecha la experiencia de vida de las familias para ayudarlas a potenciar sus propias capacidades y sentimientos.

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