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Si en la actualidad existe un tema controvertido y del cual cada uno tenemos nuestra propia opinión, ese es el aborto. Ya sea por nuestra educación, por nuestras vivencias, nuestro círculo, creencias religiosas, etc. Todos tenemos nuestra propia idea acerca de si está bien o está mal basándonos en lo que nosotros haríamos o a nosotros nos han dicho.

Es por eso que la Dra. Lucy Serrano decidió hablar acerca del tema y poner sobre la mesa algunos puntos que tal vez muchos de nosotros no hemos considerado y nos invita a analizar el tema desde otra perspectiva. Todo esto en el capítulo «El aborto» del Podcast “Solo para ti”.

El aborto

¿El aborto es bueno o malo?

Primero que nada, la Dra. Serrano nos invita a dejar de pensar en extremos. Ojalá la vida fuera tan fácil como para poder determinar si algo es blanco o negro. Pero la realidad es que entre el blanco y el negro existen una gran cantidad de matices y difícilmente nos vamos a topar con algo que podamos clasificar como totalmente bueno o totalmente malo.

Entonces, ¿cómo hablamos del aborto?

Para lograr hablar del aborto debemos tener presente que:

  • El aborto ha existido desde siempre. La diferencia radica en la información que se tiene acerca de él y del proceso del embarazo.
  • Es un tema que tiene que hablarse y en el que se tienen que exponer diferentes puntos de vista y lograr llegar a un consenso basado en el respeto mutuo.
  • Ninguna parte puede imponer sus propias ideas y creencias a los demás. Sin embargo, existen hechos comprobables que definitivamente tienen que ser tomados en cuenta en este debate.

Lo mejor para prevenir el aborto, es la educación

El aborto nunca debe ser considerado como la primera opción, no es un método anticonceptivo y siempre hay opciones de prevención. Como padres, tal vez quisiéramos creer que nuestros hijos no tienen deseos sexuales, pero eso sería deshumanizarlos. Por supuesto que existen personas que no tienen libido o que no sienten atracción por otras personas, pero son una minoría. Así que la mejor arma que podemos darles a nuestros hijos, es la información.

En estos tiempos existe una basta cantidad de información disponible para la mayoría de las personas. Y si tienes acceso a este blog, tienes en tus manos la herramienta con más información en la historia de la humanidad; el Internet. Negarles a nuestros hijos la información o asumir que porque les decimos que no tengan relaciones sexuales, no lo van a hacer, cae en la ingenuidad y puede tener consecuencias graves. Y un embarazo no es lo peor que podría pasarles por ignorancia.

Ayudemos a nuestros hijos con educación sexual integral. No únicamente para que se preparen y prevengan un embarazo no planeado. Esta información puede también ayudarles para prevenir enfermedades e infecciones de transmisión sexual, para decidir a consciencia cuándo iniciarán su vida sexual y también puede ayudarles a detectar abusos que podrían estar sufriendo por parte de alguien. Informarlos es confiar en ellos y ayudarlos a hacerse responsables de sus propias decisiones.

Los jóvenes ya saben

Desafortunadamente muchos padres asumen que no es importante hablar con sus hijos acerca de la sexualidad porque ellos tienen acceso a Internet y en las escuelas les van a hablar acerca de eso. Sin embargo, los adolescentes y niños están expuestos cada vez a más temprana edad a la hipersexualización, a los estereotipos y a la pornografía.

Nuestros jóvenes están aprendiendo y basando su vida sexual en ello. ¿De verdad esa es la información que queremos que tengan como cierta? Por supuesto que podemos restringir sus accesos a Internet y controlar sus dispositivos. Pero eso no nos garantiza que no puedan recibir esa información con algún amigo o conocido. La única forma de lograr que nuestros hijos tengan la información correcta, es proporcionársela. Así, si llegan a tener contacto con material sexual, podrán discernir entre realidad y ficción.

Dejemos a un lado la falsa moral

Todos podemos tener nuestras propias creencias y eso es completamente respetable. Sin embargo, seamos coherentes en lo que hablamos. Es decir, si estoy en contra del aborto porque creo en defender la vida, pero me alegro cuando me entero que una mujer murió por intentar abortar, entonces mi línea de pensamiento no demuestra que me importe mucho la vida. Procuremos que haya cohesión entre lo que decimos y lo que hacemos. Y si estamos siendo contradictorios, entonces analicemos por qué pensamos lo que pensamos. Podría sorprendernos.

Cada caso es distinto

Habiendo ya aclarado que la principal arma para combatir el aborto es la información, pasaremos al siguiente punto. Para esto necesitamos hacer uso de toda nuestra empatía y salir de nuestra burbuja. Sí, tal vez yo a mis hijos les enseñé a ser responsables, a asumir las consecuencias de sus actos, a cuidarse, tal vez les inculqué creencias religiosas que les dicen claramente que el aborto es un pecado. Pero no todas las personas tienen la misma historia.

Juzgar a los demás por las decisiones que tomen basados en lo que nosotros creemos o nosotros vivimos, es egoísta. Porque no podemos saber lo que la otra persona está pasando. De la misma forma, la otra persona no puede saber lo que nosotros sentimos. No exactamente. Y si nos centramos en juzgar y reprochar, en lugar de ayudar podríamos estar perjudicando la situación.

Por ello debemos analizar cada caso específicamente. De la forma más objetiva y sin dejar que nuestras propias experiencias nublen nuestra empatía. Comprendamos que existen casos de todo tipo. Y existen personas con todo tipo de experiencias. No se trata de abogar por el aborto, sino de ser conscientes que si queremos ayudar, es importante ser comprensivos y compasivos. Y no olvidar que no todos tuvieron nuestras oportunidades.

¿Qué hago si estoy pensando en abortar?

Primero que nada, solo tú sabes la situación por la que estás atravesando y los motivos que te hacen sentir que esa es la única opción que tienes. Es normal que un embarazo cause temor, especialmente si no fue planeado, pero sólo quien lo vive puede saber exactamente qué está sintiendo. Por ello el principal consejo que da la Dra. Lucy Serrano es buscar ayuda.

En este momento, tal vez más que nunca, necesitas el apoyo de las personas que amas y que te aman. Pero si no sientes la confianza de hablarlo con ellos, busca ayuda de un profesional. Es importante que busques a alguien que pueda ser objetivo y que te aconseje en tu situación específica. Pues si encuentras a alguien que solo te diga «sí, hazlo, no pasa nada» o «no lo hagas porque yo digo que está mal», sólo terminarás con más dudas y culpas.

Reflexiona

Si yo fuera este bebé, estuviera viendo la situación específica en la que voy a nacer y pudiera decidir ¿qué querría? ¿La situación es tan mala que no querría para nada nacer en ese momento o tal vez sólo sería difícil pero no tendría una mala vida?

Podemos pensar que es egoísta no querer traer un bebé al mundo, pero existen momentos en los que podría ser más egoísta aferrarse a tener un hijo que no va a recibir ni los cuidados necesarios y sus necesidades básicas no van a ser cubiertas. A final de cuentas el bienestar del bebé debe ser tomado en cuenta y considerar todas las posibles opciones para decidir conscientemente. A final de cuentas, la mujer que decide interrumpir su embarazo es quien tendrá que vivir con las consecuencias de su decisión.

Esperamos que el tema de hoy te haya interesado y haya logrado que analices el tema desde diferentes perspectivas. Si es así, te invitamos a que escuches el capítulo completo. Así como los demás Podcasts que tenemos disponibles para ti. Porque cada día es una nueva oportunidad para convertirnos en la mejor versión de nosotros mismos.

Lucy Serrano
Lucy Serrano

Lucy Serrano es Psicóloga y Terapeuta individual, de pareja y familiar con mas de 30 años de experiencia, especializada en el tratamiento de problemas emocionales, conflictos de pareja, auto-estima y superación personal.
Cada semana nos trasmite hermosas enseñanzas para aprender a enfrentar situaciones de la vida.

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