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“La fuerza del carácter con frecuencia no es más que debilidad de sentimientos”
– Arthur Schnitzler –

Todos hemos escuchado alguna vez que digan que una persona es de carácter fuerte. Por lo general, cuando las personas dicen esto, se refieren a una persona con un temperamento explosivo, que levanta la voz, que se enoja por todo, etc. Pero, ¿es realmente eso fortaleza? Justo de esto nos hablan los Licenciados Edith y Leopoldo Franco en el capítulo «El carácter» del Podcast “La llave del éxito en tu hogar”.

El carácter

¿Qué es?

Primero que nada debemos tener muy claro ¿qué es el carácter? Es algo adquirido. Que combina tanto las características que hemos heredado (temperamento), con aquellos hábitos aprendidos. Lo que significa que es posible modificarlo y controlarlo por medio del aprendizaje.

Un carácter realmente fuerte no sería aquel que no podemos controlar. Pues es muy fácil simplemente explotar y entonces justificarnos diciendo que así somos. La verdadera fortaleza está en aquellas personas que aprenden a dominarse a sí msmos y que no se dejan llevar por emociones.

Diferencia entre temperamento, carácter y personalidad

Muy frecuentemente utilizamos estas tres palabras para referirnos a cualquiera de ellas. Sin embargo cada una tiene sus propias características y significan algo distinto. Como ya mencionamos, el temperamento son aquellas cualidades heredadas. Es de origen genético, por lo que no puede ser modificado o cambiado por los actos.

Y si el temperamento es genético y el carácter es la combinación entre el temperamento y lo que aprendemos del exterior, ¿entonces qué es la personalidad? La personalidad es el conjunto de las dos anteriores y del comportamiento. Es decir, mi temperamento puede ser explosivo, pude haber aprendido a siempre respirar antes de decir las cosas que me molestan y mi comportamiento es extrovertido. Por lo que mi personalidad sería, una persona con temperamento explosivo, un carácter controlado y que suele decir lo que siente franca y abiertamente sin miedo a sentirse el centro de atención.

¿Por qué es importante controlarnos?

Existen dos motivos muy importantes por los cuales es bueno aprender a manejar cómo reaccionamos:

  • Para no lastimar a los demás. Cuando no controlamos nuestro carácter y gritamos, insultamos, aventamos, lastimamos a las personas que nos rodean. Todo aquello que decimos y hacemos, no podemos desdecirlo o deshacerlo una vez causado el daño. Por eso es importante trabajar en nosotros mismos y evitar que las personas que nos importan terminen alejándose de nosotros.
  • Para no lastimarnos a nosotros mismos. Además del daño que nos causa emocionalmente cuando lastimamos a otros por nuestro comportamiento, también nos hacemos daño al no controlar nuestras emociones. Todo ese enojo, ira, impotencia, tienen reacciones físicas que pueden derivarse en problemas de salud en un futuro.
Controlar nuestro carácter

¿Qué puedo hacer para mejorar mi carácter?

El punto más importante es aceptar nuestro error. Darnos cuenta de nuestros fallos y aceptar que debemos mejorar es fundamental para lograr cualquier mejora. Después de aceptar nuestro error debemos analizar de dónde aprendimos a reaccionar y pensar cómo sería mejor hacerlo. Por ejemplo si yo aprendí de mi madre a criticar a las personas por su aspecto físico, debo aceptar que eso fue lo que aprendí. Que no es culpa de mi madre no haber tenido mejores recursos en su momento y que está en mí no pasar esa costumbre a la siguiente generación.

No puedo cambiar el ser observadora y fijarme en los detalles. Puedo incluso seguir siendo franca, puedo seguir dándole mi opinión a alguien si me la pide. Pero una mejor forma de reaccionar sería, tal vez, aplicar la regla de los quince segundos: Si la persona no puede cambiar o arreglar aquello que le voy a decir en quince segundos, no necesito decirlo. Pues mi comentario, lejos de ayudarle, puede causarle inseguridad, molestia, tristeza, etc.

Recuerda que siempre podemos aprender mejores maneras de hacer las cosas. Lo importante es detectar nuestro error y reconocerlo. Comprender de dónde viene, ser amables con nosotros mismos y no juzgarnos duramente por todo aquello que no hacemos perfecto. Y buscar cómo remediar ese error. Si seguimos estos pasos, seguramente comenzaremos a modelar nuestro carácter y a mejorar aquellos aspectos que creemos que necesitan mejora.

El que se enoja pierde

Desde niños hemos escuchado esta frase. El que se enoja pierde. ¿Pero qué es en realidad lo que perdemos? No quiere decir que no tengamos derecho a sentirnos molestos. Somos humanos. Sin embargo, está en nosotros decidir cómo reaccionamos ante una situación. Y también está en nosotros pensar qué es lo que estamos dispuestos a perder por dejarnos llevar por nuestras emociones.

Esperamos que hayas aprendido algo con el tema de hoy. Si te gustó y quieres saber más, te invitamos a escuchar el capítulo completo. También recuerda que tenemos muchos otros Podcasts disponibles para ti en Radio Claret América. Porque los grandes cambios comienzan con pequeñas acciones que se repiten cada día.

Leopoldo y Edith Franco - Llave del Éxito, Chicago
Leopoldo y Edith Franco – Llave del Éxito, Chicago

Edith y Leopoldo Franco son Masters en Programación Neurolingüística e hipnosis. Imparten la maestría y certificación en PNL en la ciudad de Chicago además de diversos cursos de sanación, energía y superación personal. De igual manera imparten terapias de forma individual a distancia o presenciales.

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