En la tormenta busquemos a Dios

En la tormenta busquemos a Dios

¿Te encuentras en una situación complicada?¿En un momento difícil? Este programa te traerá esperanza, te traerá esa calma. ¿Que fortaleza adquiere el alma cuando oramos? En medio de la tormenta que dulce es la calma que la plegaria halla en el corazón de Jesus.

¿Qué debo hacer en un momento difícil?

Todos en algún momento pasamos por situaciones difíciles en nuestra vida, a veces nos encontramos dentro de la tormenta, estamos sintiendo los vientos fuertes por poner de alguna manera la situación en la que nos encontramos. Pero ¿sabías que un águila sabe cuando una tormeta se acerca? Y lo sabe mucho antes de que empiece. El águila se prepara y vuela a un sitio alto, está observando todo el tiempo su entorno y mucho antes de que se acerque la tormeta se va a preparar para recibir los vientos fuertes.

Cuando llega la tormenta el águila extiende sus alas para que el viento las tome y la lleve por encima de la tormenta, es decir, el águila no se queda en ese lugar. Vuela por encima de la tormenta y no escapa, sino que la utiliza para levantarse más alto.

Eso es lo que debemos hacer, utilizar ese problema, ese momento difícil para tomar vuelo, para estar sobre la tormenta.

Muchas veces vemos como se acerca el problema, sabemos que es probable que llegue esa tragedia y nos quedamos ahi paralizados. Esto a la larga no va a funcionar, tenemos que hacer como hace el águila, primero ponemos atención, sabemos que se acerca algo y entonces busca un lugar alto, cuando llega la tormenta no la enfrenta literalmente de frente sino que vuela más alto que la tormenta. Del tal manera que cuando llegan estas tormentas a nuestra vida, como puede ser enfermedad, tristeza, soledad, pérdida, falta de empleo y en fin una cantidad de problemas que nos pueden pasar, es ahí cuando nosotros podemos y debemos levantarnos por encima de los problemas.

Cierto es que el águila por instinto sabe cuando se avecina una tormenta, nosotros no tenemos eso pero si podemos identificar algo, estar alerta, poniendo nuestra mente y nuestra fé en Dios.

“Señor yo se que van a venir tormentas, pongo mi vida en tus manos” Y nos va a levantar como las águilas por encima de la tormenta. Las adversidades no tienen que pasar por encima de nosotros. Debemos creerlo, debemos confiar, los que esperan y confian en el Señor tendrán nuevas fuerzas. Caminarán y no se cansarán, correrán y no se fatigarán (Isaias 40.29)

Quienes confiamos en el amor de Dios tenemos nuestra vista puesta en la esperanza.

Los problemas van a cambiar, van a transformarse, de una u otra manera. Quienes confiamos en el amor de Dios sabemos que el nos va a tomar entre sus manos, es importante creerlo y vivirlo.

Quienes esperamos, quienes confiamos en el Señor, El nos va a dar fuerzas. Los tiempos difíciles nos van a recordar quien es Dios, en algún momento nuestras esperanzas deben estar en aquel que lo puede todo, la iglesia nos llama a algo muy especial; a poner nuestras esperanzas, nuestro corazón en Cristo. Es una confianza plena.

Si confiamos y nos acercamos a Dios mediante la oración vamos a recibir la fortaleza en el espíritu que nos va a permitir nacer de nuevo aunque estemos en plena tormenta. No es algo fácil ni inmediato, se requiere un tiempo, una temporalidad para poder confiar de esa manera.

Maldito quien NO confía en el Señor, bendito quien confía en el Señor.

Jeremias 17. 5 nos habla de una confianza plena, una confianza que nos ayuda a salir adelante en las dificultades. Todos tenemos problemas por resolver, es aquí cuando debemos poner nuestra confianza, nuestra fé.

Oremos: “Señor en este día permíteme entrar en tu amor, para estar lleno de tu alegría y sentir que me acompañas, que estás aquí a mi lado. Tal vez todos me han abandonado y por eso necesito sentir tu presencia”.

Te pido que oremos juntos, hoy vamos a pedirle a nuestro Señor que esté con nosotros, agradecer que nos permita vivir, sentir el tesoro de su presencia.

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