Prejuicios y estereotipos; poniendo a las personas en cajas

Prejuicios y estereotipos; poniendo a las personas en cajas

A todos nos ha pasado alguna vez que, por nuestras propias ideas o lo que nos dijo alguien más, nos llenamos de prejuicios y estereotipos. Pero muchas veces no nos damos cuenta que eso nos complica la vida, las relaciones, los planes, etc. Y todo por dejarnos llevar por pensamientos que no tienen toda la información. Ya sea propios o que alguien más nos compartió.

El día de hoy, hablaremos del capítulo “Prejuicios y estereotipos; poniendo a las personas en cajas” del Podcast “Escucha la voz de tu alma”, con la Coach de vida Norma Lua. En donde nos platica acerca de diversas situaciones en las que hemos usado “las cajas”. Para meternos nosotros o para meter a otras personas. Esto pasa gracias a nuestros prejuicios y estereotipos.

¿Qué son los prejuicios y los estereotipos?

Un prejuicio es cuando te formas una opinión, generalmente negativa, hacia una persona u objeto. Sin la información completa y de forma apresurada. Por ejemplo, cuando conocemos a alguien por primera vez. Instintivamente nos creamos una opinión de esa persona, sin saber absolutamente nada de ella. Juzgamos su ropa, su forma de hablar, de caminar, sus gestos. Es decir, nos fijamos sólo en lo que podemos ver a simple vista. Y nos creamos una idea en nuestra mente acerca de esa persona. La gran mayoría de las veces estaremos equivocados. Porque si bien, puede que deduzcamos algunas cosas a simple vista, muy difícilmente podremos saber rasgos de su personalidad o todo aquello que no se puede ver.

Un estereotipo es cuando nos dejamos guiar por nuestros prejuicios y etiquetamos a las personas en una imagen o idea que generalmente es aceptada por otras personas. Por ejemplo; el estereotipo de que las personas tatuadas son maleantes, que las personas muy delgadas tienen algún trastorno alimenticio o que las personas con obesidad no se ejercitan y comen mucho. Las mujeres usan rosa, los hombres usan azul. El mundo está lleno de estereotipos. Y todos ellos pasan cuando nos dejamos guiar por una opinión sin fundamentos para decir que alguien es esto o aquello.

Prejuicios alimentados por otros

Prejuicios alimentados por otros

Algunas veces estos prejuicios no vienen de nosotros originalmente. Sino que son otras personas las que comparten con nosotros sus ideas, haciéndonoslas ver como si fueran hechos. O nos dicen lo mismo que nosotros habíamos pensado y ya por eso creemos que si dos o más personas creen lo mismo, debe ser verdad.

Debemos tener mucho cuidado acerca de lo que creemos y a quién le creemos. Podemos lastimar a muchas personas y crear muchos conflictos tan solo por nuestra ignorancia y nuestra falta de tacto. Siempre es mejor dudar de lo que nos dicen e investigar antes de formarnos un juicio.

¿Y qué tienen de malo los prejuicios y estereotipos?

Dicen que los prejuicios están bien alimentados por la ignorancia. Y la ignorancia siempre puede tener consecuencias negativas en nuestra vida. Por ejemplo, hablábamos de cuando emitimos un juicio acerca de alguien que no conocemos. Digamos que vemos a una persona afuera de una cafetería. Está vestida con pantalones rotos, camiseta deslavada, gorro… Nos pide que le cambiemos un billete. Tal vez al ver la vestimenta de la persona, podamos formarnos el prejuicio de que es un ladrón y nos quiere robar la cartera en el momento que la saquemos. Y digamos que nos molestamos por la idea de que nos roben y tratamos a esta persona de forma grosera.

Ese mismo día tenemos una entrevista de trabajo en una empresa emergente que está creciendo muy rápido. Estamos muy emocionados porque ya pasamos los primeros filtros y solamente nos falta la entrevista con el dueño. Llegamos y cuando nos presentan al dueño, oh sorpresa, es la misma persona de afuera de la cafetería. Y en realidad su ropa no tiene nada que ver con falta de dinero sino con un gusto personal y nuestro prejuicio nos llevó a tratar de forma grosera a nuestro potencial empleador.

Además no únicamente somos prejuiciosos o estereotipamos a personas que no conocemos. Lo hacemos también muchas veces con aquellos a quienes amamos. Nos formamos ideas acerca de ellos y sin preguntarles o investigar, los etiquetamos. No les preguntamos su opinión o su versión de las cosas. Nos guiamos por lo que nosotros creemos. Cuando eso sucede podemos llegar a hacerles mucho daño con nuestras palabras o con la forma en la que nos portamos con ellos a consecuencia de nuestros prejuicios. Y todo gracias a la falta de comunicación y a no saber romper prejuicios y estereotipos.

¿Qué puedo hacer para empezar a romper mis ideas preconcebidas?

  • Es importante aceptar que TODOS lo hemos hecho alguna vez. Y lo principal es estar dispuesto a cambiarlo.
  • Intentemos no victimizarnos y justificarnos para “tener la razón”.
  • Piensa; ¿a cuántas personas tienes en cajas? Es decir, ¿qué prejuicios tienes acerca de quienes te rodean?
  • ¿Qué etiquetas les pusiste?
  • ¿Fuiste tú quien puso esas etiquetas o fue alguien más?
  • Escucha a las personas sin juzgar. (Mucho más fácil decirlo que hacerlo).
  • No te dejes llevar por ideas sin fundamento. Intenta siempre conocer el contexto y todas las versiones de cada situación.
  • Abre tu mente. Te podrías sorprender de todo lo que te estás perdiendo por dejarte guiar por prejuicios.

Esperamos que hayas encontrado información útil para tu vida. Recuerda que puedes escuchar el capítulo completo, así como todos los demás Podcasts que tenemos disponibles para ti. Porque la vida es muy corta y hay mucho que aprender.

 

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