Reflexiones de las lecturas con el el Padre Tony Díaz, cmf.
En el centro al rededor del trono había 4 seres viviente llenos de ojos por delante y por detrás. El primer ser viviente se parecía a un león el segundo un toro, el cuarto tenía rostro de hombre y el cuarto parecía un ave en vuelo. En el libro de Ezequiel se mencionan estos 4 seres vivientes. Los ojos representan el que Dios lo ve todo. En la historia, particularmente los 400 primeros años identifican a estos 4 seres vivientes con los 4 evangelistas. SI ponen atención en las iglesias vana encontrar estas 4 imágenes. Estos seres vivientes glorificaban a quien estaban en el trono. SI se fijan el autor no se da a la tarea de describir a Dios. Los cuatro seres vivientes proclamaban a Dios, Santo, santo es el Señor.
El autor nos comparte como se alaba y glorifica al Dios que reina sobre todo y que toda la creación esta para alabar, glorificar, recordarnos, quienes somos antes Dios y que nuestra función como creación es glorificar a nuestro Dios. En cuestión de nuestras vidas es manifestar su grandeza tanto en nuestras vidas, en nuestras obras, en nuestra forma de relacionarnos, a lo que le damos importancia, con esto manifestamos su grandeza. Glorificar a aquel que en amor nos crea, en amor nos sostiene y en amor nos sostiene hacía Él.

