Tomar decisiones; la causa de nuestros resultados

Tomar decisiones; la causa de nuestros resultados

Dicen que vivir es tomar decisiones y asumir las consecuencias. Porque todo el tiempo estamos eligiendo entre diferentes posibilidades. Pero muchas veces decidimos sin pensar o no asumimos los resultados. Por eso el día de hoy hablaremos del capítulo «Mis decisiones, mis resultados» del Podcast «La llave del éxito en tu hogar» con Edith Bravo y Leopoldo Franco. Que nos invitan a reflexionar en nuestra forma de afrontar las cosas cuando tenemos diferentes opciones.

¿Qué es tomar decisiones?

Es un concepto subjetivo. Ya que es el resultado de un proceso mental en el que, por medio del razonamiento y la voluntad, evaluamos diferentes opciones. En palabras más simples, una decisión es una elección. Algo que elegimos o aceptamos. Aunque parezca algo muy sencillo porque todo el tiempo lo estamos haciendo, es uno de los procesos más difíciles a los cuales se enfrenta el ser humano. Pues de este proceso dependen los resultados que obtendremos en nuestra vida. Ya sea que resolvamos nuestros problemas o generemos más conflictos. Si somos conscientes de eso cada decisión, dependiendo lo delicada que sea, puede desatar una secuencia de pensamientos y acciones complicados.

Tomar decisiones sin pensar

Muchas veces solo aceptamos todo lo que nos proponen por “salir del problema”. Nos parece que es más fácil decir que sí a todo o hacer lo que otros nos dicen porque no tenemos que pensar mucho. Cuando hacemos esto solemos no hacernos responsables de lo que suceda en consecuencia, por lo tanto podemos vivir culpando a otros por elecciones propias. Otras veces, especialmente cuando somos jóvenes o estamos buscando encajar, cedemos a la presión social. Tomamos las decisiones sin pensar en sus consecuencias porque creemos que de esa forma los demás nos van a aceptar. Lo hacemos por satisfacer a otras personas, sin embargo somos nosotros quienes vamos a vivir con los resultados de nuestras elecciones. Por eso debemos aprender a ser conscientes, a tomar decisiones adecuadas y ser firmes para que no vivamos consecuencias que no viviríamos de otra forma.

Analizar antes de elegir

Analizar antes de elegir Tenemos que tener la capacidad de visualizar qué puede pasar si tomo tal o cual decisión. Especialmente cuando sentimos una “mala corazonada”. Debemos aprender a seguir nuestro instinto. Si algo no se siente bien, siempre hay un motivo. No lo ignoremos. Escuchemos nuestra voz interior y detengámonos a pensar por qué esa situación nos está causando un conflicto interno. También hay que pausar, tomarnos el tiempo. En lugar de tomar una decisión pronta, analizar si verdaderamente es lo que queremos y lo que nos va a traer más satisfacciones a la larga. Tomarnos ese tiempo nos va a garantizar resultados más benéficos para nuestra vida diaria. Además nos va a ayudar a volvernos los responsables de nuestros resultados, a tomar las riendas de nuestra vida.

¿Cuándo debemos decidir nosotros?

Otra cosa que es importante aprender es a identificar cuando nos corresponde a nosotros tomar una decisión, cuándo es alguien más quien debe elegir y cuándo debe ser una decisión conjunta. Única y exclusivamente debo decidir cuando soy yo quien tiene que hacerlo. Es decir que depende de mí y que soy yo quien va a vivir los resultados. Sucede muy a menudo que creemos ser más capaces para elegir que nuestros hijos o que alguna persona que queremos y de quien nos sentimos de alguna forma responsables. Sin embargo si le quitamos a esa persona la libertad de tomar sus propias decisiones, lo estamos privando de hacerse responsable de su propia felicidad. Por más que nos importe alguien hay que recordar siempre que son ellos quienes van a vivir las consecuencias. Nosotros solo podemos estar ahí para apoyarlos y aconsejarlos cuando nos lo pidan.

Algunos consejos para antes de elegir

  • No dejes que otros decidan por ti. Eres el único que puede tomar decisiones sobre tu propia vida.
  • Busca estar emocionalmente tranquilo. Si tomas una decisión en el impulso de una emoción puede tener consecuencias graves.
  • Analiza los pros y contras. Toda situación tiene puntos buenos y malos. A veces hasta que no nos detenemos a verlos es cuando podemos pensar todo más claro.
  • Razona si las consecuencias serán solo para ti. Si serás el único afectado con tu elección, entonces adelante. Si hay otras personas que se verán afectadas, tal vez sería importante tomar en cuenta sus opiniones y tomar una decisión conjunta.
  • No te dejes guiar por cualquier comentario. Es muy fácil opinar desde afuera; cuando no vas a vivir las consecuencias de una decisión. Por eso no debemos dejarnos guiar por comentarios externos, aunque estén bien intencionados.
  • Fíjate a quién le pides consejo. Si te cuesta elegir solo, está bien pedir ayuda. Pero sólo confía tus decisiones más importantes a personas expertas en el tema. Ya sea que hayan pasado por una situación parecida o que sean profesionales que se dedican a guiar. De todas formas recuerda que la responsabilidad siempre será tuya.
¿Te gustó lo que leíste? Entonces te invitamos a que escuches el capítulo completo. Al igual te recordamos que en Radio Claret América tenemos muchos otros Podcasts disponibles para ayudarte en tu crecimiento personal. Porque el tiempo que invertimos en mejorar es nuestra mejor inversión.
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