Las palabras nos pueden abrir o cerrar puertas. Las utilizamos todo el tiempo, sin embargo pocas veces somos conscientes de la importancia que tienen. En el capítulo “La importancia de las palabras” del Podcast “Hablando del alma y sus tropiezos”, la Dra. Blanca Almeida aborda este tema mostrándonos los diferentes efectos que podemos causar con lo que decimos.

Las palabras en la pareja; la importancia de la comunicación.
Cuando iniciamos una relación podemos pasar horas hablando con esa persona, contándonos acerca de nuestras infancias, de experiencias del pasado, gustos, cosas que nos desagradan, etc. Y entonces puede parecer que la conversación no va a acabar nunca. Pero después de un tiempo, cuando ya nos conocemos bien y sabemos nuestras historias, puede volverse un reto mantener una conversación.
Entonces podemos llegar a pensar que ya no tenemos tantas cosas en común con nuestra pareja, porque ya no hablamos tanto como al inicio. Y es ahí cuando notamos la importancia de saber generar nuevos temas de conversación. ¿Cómo podemos hablar para que la conversación sea fluida?
También puede suceder que llegamos a conocer tanto a nuestra pareja que intuimos cómo va a reaccionar ante lo que queremos contarle. Pensamos cosas como “ya sé qué me va a decir” o “ya sé cómo va a reaccionar” y entonces, tal vez omitimos compartirlo. Frenando la conversación desde mucho antes de que empiece. Es importante darle la oportunidad a nuestra pareja de reaccionar y confiar en que podemos mantener una conversación, podría sorprendernos.
La importancia de cómo decimos las palabras
Es fundamental recordar que la forma es tan importante como el contenido. Es decir, no solo importan las palabras, también cómo las decimos. Existe algo que se conoce como lenguaje no verbal. Que es todo aquello que expresamos sin necesidad de hablar. El tono, los gestos, la postura. Todo eso puede marcar un cambio drástico en una misma frase.
Por ejemplo. No es lo mismo que tu mamá te diga “¿A dónde vas, mi’jito?” con un tono tranquilo, una sonrisa y una postura relajada. A que lo diga con un tono molesto, un ceño fruncido y con los brazos cruzados. El lenguaje no verbal puede cambiar completamente el significado de una frase.

Palabras mágicas
Desde niños nos enseñan que existen palabras mágicas que debemos usar constantemente. Y aunque a veces olvidemos usarlas cuando somos adultos, no dejan de tener ese efecto mágico en los demás:
- Por favor. Puede parecer algo muy sencillo. Sin embargo el aprender a pedir las cosas por favor muestra aprecio a la otra persona y hace que aquello que pidamos no suene a imposición.
- Gracias. Agradecer lo que otros hacen reconoce el valor de sus acciones. Y al mismo tiempo aumenta las posibilidades de que, en un futuro, vuelvan a ayudarnos o a cumplir con sus obligaciones.
- Lo siento. Una disculpa sincera tiene el valor de hacernos sentir que nuestras emociones son válidas, importantes y que la otra persona reconoce su error. Ojo, no se trata de pedir perdón sólo por hacerlo. Sino de hacerlo sinceramente, asumiendo nuestra responsabilidad. Existen diferentes tipos de disculpas:
- Pedir perdón para compensar: cuando pedimos perdón por romper o dañar algo. Cuando buscamos compensar nuestro error.
- Disculpa empática: cuando nos ponemos en el lugar de la otra persona, reconocemos sus emociones y entendemos que nuestras acciones o palabras le hicieron daño.
- Disculparse por romper una regla o norma. No podemos compensar nuestro error, sin embargo lo reconocemos y al pedir perdón acordamos no repetirlo.
- Porque. Un estudio de Harvard demostró que aquellas personas que piden algo dando una explicación acerca de por qué necesitan eso, tienen más posibilidades de lograr que la otra persona ceda. Pues demuestra que respetamos a la otra persona y confiamos en ella. Apelamos a su comprensión y la incitamos a ponerse en nuestro lugar.
Las palabras también pueden ser destructivas
De la misma forma que pueden construir la comunicación, fortalecer una relación y abrirnos muchas puertas, pueden lograr todo lo contrario. Por ejemplo cuando utilizamos el chantaje emocional. Es decir que usamos las palabras para que la otra persona se sienta culpable y haga lo que queremos. Cuando reclamamos, amenazamos, hacemos sentir a la otra persona poco valorada o en deuda con nosotros, logramos distanciar la relación.
El amor no debe ser condicionado. Por eso es importante que las palabras que utilicemos demuestren justamente eso. Es común que no midamos nuestras palabras al estar enojados, pero es algo con lo que debemos tener mucho cuidado. Pues hay palabras que pueden herir el alma y una vez dichas ya no hay marcha atrás.Y tú, ¿eres consciente de lo que dices y cómo lo dices? Esperamos que este tema te haya invitado a reflexionar. Si quieres aprender más al respecto te invitamos a que escuches el capítulo completo “La importancia de las palabras”. También recuerda que tenemos muchos otros Podcasts disponibles para ti. Porque siempre habrá espacio para seguir creciendo emocionalmente.

