Vamos a hablar hoy del tema del ghosting. También conocido como “fantasmeo”. Les voy a compartir una cita para ejemplificar:
“Sucedió justo antes de su tercera cita, Eva se dirigía al restaurante donde se había quedado de ver con Alex, un sitio nuevo en el centro, le había escrito un mensaje 2 horas atrás avisándole de que llegaría un poco tarde por cuestiones de trabajo, pero Alex no había contestado. Ella comprobó su teléfono por última vez justo antes de llegar al local y no tenía mensajes. El solía moverse por la ciudad en bicicleta y seguramente no había podido responder.
Ella se sentó a esperarlo en la mesa, pidió una copa de vino y trató de relajarse, 30 minutos y 2 copas después Alex todavía no había llegado, Eva preocupada decidió llamarlo pero su teléfono estaba apagado. Decidió escribirle y asombrada comprobó que sus mensajes quedaban en visto y Alex estaba en linea. ¿Estás bien? ¿Ha pasado algo?, la última pregunta quedó sin ver y de inmediato se dio cuenta que su foto se desvanecia. Temiéndose lo peor lo buscó en las redes sociales pero Alex ya no estaba en sus contactos y había pasado a ser un fantasma del que nunca volvería a saber nada.”

La historia es bastante común hoy en día, por la proliferación de aplicaciones de citas por internet, consiste en terminar una relación afectiva cortando todo contacto con la persona en cuestión y sin darle ninguna explicación. Esto por supuesto tiene consecuencias muy negativas en la autoestima de las personas que la recibe.
¿Porqué la gente se está desapareciendo? ¿que estamos haciendo? Esta libertad, y como estamos ejerciendo la libertad también las mujeres, pero acaso ¿es una libertad con conciencia?.
Desde pequeños nos enseñan a cuidad nuestro cuerpo como un templo, como un lugar sagrado, se nos olvida tal vez al crecer, tratando de ser libres y hoy estamos sufriendo del ghosting.

En las famosas redes para citas encontramos a alguien, y contactamos, salimos con esa persona y en muchos casos estamos ávidos de amor, muchos terminan acostándose en la primera cita y después pierden el interés porque ya obtuvieron lo que querían, entonces acuden al “ghosting”.
Antes las presentaciones eran por alguien conocido, por ejemplo “Te presento a mi primo, a mi hermana”, etc y por lo menos teníamos esa seguridad de que alguien lo conocía, un contacto. Hoy en día nadie nos lo presenta y tenemos que creer en aquello que nos están diciendo, ¿acaso no estamos siendo un poco ingenuos al creer en alguien a quien no conocemos?.

Si no nos empezamos a valorar ¿como espero que esa persona me valore? Cuidar nuestra intimidad aunque nos endulcen el oido, llegar a conocer realmente a una persona antes de vincularse a el. Cuidate, cuida tu cuerpo, tu mente, tus emociones. Si tu tuvieras un poco más de paciencia y conocieras al otro a fondo, tener la confianza en saber quien es entonces el ghosting no existiria.



