Después de llevar tiempo en una relación, cuando dejamos atrás el enamoramiento; en el que estamos ciegos por todos los químicos que produce nuestro cerebro, es normal que los conflictos en pareja comiencen a aparecer. Es hasta ese momento que comenzamos a ver todos los defectos de nuestra pareja y nos encontramos por primera vez ante la idea de que no todo va a ser color de rosa. Cuando eso pasa, muchos buscamos ayuda para ver qué tenemos que fortalecer o eliminar. Sin embargo a veces no es suficiente y por eso comenzamos a preguntarnos ¿me voy o me quedo?
Pero ¿Cómo podemos saber cuando es suficiente? Es por ello que la Dra. Lucy Serrano nos comparte sus consejos para poder tomar la mejor decisión a través del Podcast Solo para ti en el episodio “¿Me voy o me quedo? Cuando es suficiente” dirigido por la Dra. Serrano a través de Radio Claret América.
Diferencia entre rendirse y saber que ya fue suficiente. ¿Por qué es importante saberla para decidir si me voy o me quedo?
Primero que nada tenemos que saber que en una relación sana siempre habrá veces en las que tengamos que ceder. Otras veces será nuestra pareja quien ceda. Lo importante es lograr un equilibrio. Sin embargo no siempre nos detenemos a reflexionar acerca de si estamos en una relación sana o no. A veces, en nuestro deseo de continuar con un noviazgo o matrimonio, comenzamos a actuar como mártires, creyendo que la solución a todos los problemas es por medio del sacrificio. Y, en ocasiones, de la pérdida de la dignidad, ya que creemos que si dejamos de intentarlo significa que nos hemos rendido. Es por ello que la Dra. Lucy Serrano nos invita a reflexionar profundamente acerca de lo que hemos estado dispuestos a ceder con tal de evitar conflictos con nuestra pareja.Pero entonces, ¿me voy o me quedo?
Decidir terminar una relación es una algo muy personal, independientemente de todas las opiniones que amigos o familiares puedan tener al respecto. Porque las únicas personas que saben qué es lo que pasa en la pareja son quienes la conforman. De igual forma, eso no significa que debamos ignorar por completo lo que los demás nos señalan y encapricharnos a continuar con una relación que tal vez pueda estarnos haciendo más daño que bien. Es normal tener miedo; cualquier separación implica una pérdida. También es muy común pensar “¿qué tal si me equivoco?” “¿y si me arrepiento?”, Sin embargo debes recordar que puedes arrepentirte tanto de separarte como de quedarte. No hay respuesta correcta o equivocada; se trata de buscar lo que te haga feliz. Por eso debes seguir un proceso de auto-indagación que te lleve a tomar la mejor decisión para ti. No basta con hacer una lista de pros y contras o de virtudes y defectos, porque en ocasiones un defecto puede tener mucho más peso que veinte virtudes y viceversa. Existen, por ejemplo, ciertas características de la pareja y de la relación hacen imposible tener una buena vida, como golpes, alcoholismo severo en el que no se busca ayuda, infidelidades, cosas que denigren a la persona, etc.Imaginemos… ¿Y si me voy?
Para ayudarnos en este proceso, la Dra. Serrano nos propone una serie de preguntas que nos ayudan a tomar una decisión utilizando no solo el corazón, sino también la cabeza:- ¿Si te separaras de _____ qué es lo que más extrañarías en caso de separarte?
- Eso que extrañarías, ¿existe ahora o pertenece a un pasado lejano? Es decir, eso algo que ocurra en el presente o algo que sucedía al inicio de su relación y que ya solo queda en el recuerdo.
- ¿Qué precio estoy pagando por estar con _____? Mi tiempo, mi dignidad, mi salud…
- Si perdiera a ____, ¿qué perdería? Ayuda económica, estatus de matrimonio, amor, comodidades… Ventajas que perderías si te separaras de esa persona.
- Al perder a _____, ¿qué ganaría? Mi libertad, mi paz, tranquilidad, que no me cuestionen… Todos los aspectos en los que mejoraría tu vida si esa persona no estuviera ahí.
- ¿Cuáles son mis temores o qué es lo que me impide separarme? Quedarme solo(a), que el/ella encuentre a otra pareja y yo me sienta mal, miedo de no poder mantener a mis hijos, de darme cuenta de que sigo enamorado(a), el duelo, etc.
- ¿Qué te impide tomar esa decisión? Mi baja autoestima, falta de economía, mi edad, el miedo… Todo lo que bloquea o impide que tomes la decisión de separarte.
Suponiendo que me quedo…
- Después de que hemos hecho los intentos razonables para que nuestra relación mejore, (no sacrificios, no de abnegación, no de fantasía) ¿las cosas siguen mejor o peor? Es importante recalcar que se habla en plural, no solo tú lo has intentado; los dos. Y los esfuerzos tienen que ser de buena voluntad, que no sean solo por el apego o la codependencia, sino que ambos tienen deseo de mejorar.
- ¿Estoy dispuesto(a) a dejar a un lado las luchas de poder? Querer tener la razón, estar peleando y discutiendo a ver quién gana. Es necesario tener una cierta humildad para ver qué es lo que está pasando.
- ¿Qué tan informado o informada estoy de qué es una pareja sana?


